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iProfesional | Finanzas

Acción de plataforma brasileña de inversiones XP se hundió 52% y JP Morgan dice qué hacer

JP Morgan analizó el desplome de XP y advirtió que el mercado aún podría revisar a la baja las ganancias previstas para las financieras brasileñas

30/10/2026
Actualizado 20:28hs

La inesperada reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil sacudió a los mercados y provocó una liquidación de acciones que dejó pérdidas difíciles de imaginar apenas unos días atrás. Mientras el índice Bovespa sufrió una de sus peores jornadas de los últimos años y el real se devaluó frente al dólar, algunas empresas brasileñas que cotizan en Wall Street llegaron a perder prácticamente la mitad de su valor en cuestión de horas.

Entre las más castigadas apareció XP Inc. (XP), una de las principales plataformas de inversiones y servicios financieros de Brasil, cuyas acciones se desplomaron 48,36% durante la rueda del lunes 26 de octubre, una caída que la ubicó entre las compañías brasileñas de peor desempeño en el mercado estadounidense, en tanto que el derrumbe desde el día de las elecciones a hoy llega al 52%.

El derrumbe despertó una pregunta que suele aparecer cada vez que una acción pierde buena parte de su cotización en poco tiempo. ¿Se trata de una oportunidad para comprar a precios extraordinariamente bajos o todavía existe margen para nuevas pérdidas?

Desde JP Morgan analizaron el comportamiento de las principales entidades financieras brasileñas y llegaron a una conclusión de que las valuaciones regresaron a niveles cercanos a sus mínimos del año, pero el deterioro de las perspectivas económicas podría provocar nuevos ajustes -hacia abajo- en las ganancias esperadas para 2027.

XP perdió la mitad de su valor y encabezó el desplome de Brasil

La caída de XP ocurrió después de que Lula consiguiera imponerse sobre Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta presidencial del domingo 25 de octubre, un resultado que sorprendió a buena parte de los inversores, que habían construido posiciones esperando un cambio político y una política fiscal más restrictiva.

Durante las semanas anteriores, el mercado brasileño había acumulado ganancias ante la expectativa de que un nuevo gobierno pudiera reducir las presiones sobre las cuentas públicas y facilitar una baja de las tasas de interés. La continuidad de Lula obligó a revisar rápidamente esos escenarios, con consecuencias particularmente importantes para las acciones financieras.

XP fue una de las empresas más perjudicadas por ese cambio de expectativas y sus acciones habían terminado la rueda del viernes 23 de octubre en u$s30,41 y, durante la preapertura del lunes, JP Morgan ya registraba una caída del 45,4%, con un precio cercano a u$s16,59.

El castigo también alcanzó a otras empresas financieras brasileñas que cotizan en Wall Street. Durante aquella jornada, las principales bajas fueron las siguientes:

  • XP Inc. (XP): -48,36%.
  • Inter & Co (INTR): -34,91%.
  • Banco Bradesco (BBD): -28,01%.
  • StoneCo (STNE): -27,44%.
  • PagSeguro (PAGS): -25,17%.
  • Itaú Unibanco (ITUB): -20,37%.
  • Nubank (NU): -16,95%.

Las pérdidas tuvieron lugar en una jornada en la que el Bovespa retrocedió cerca de 14%, mientras que el real perdió aproximadamente 8% de su valor frente al dólar.

En el caso de XP, la magnitud del movimiento también estuvo relacionada con su exposición al negocio de inversiones, la intermediación financiera y los mercados de capitales, actividades cuyos ingresos pueden verse afectados cuando las tasas permanecen elevadas y disminuye el interés de los clientes por asumir riesgos.

Si el nuevo escenario macroeconómico termina reduciendo las operaciones bursátiles, las emisiones de instrumentos financieros y la demanda de determinados productos de inversión, las perspectivas de crecimiento de la firma podrían deteriorarse respecto de las estimaciones que manejaban los analistas antes de las elecciones.

JP Morgan analizó el desplome de XP y explicó por qué todavía es temprano para comprar

En un reciente informe sobre Brasil, el equipo de análisis de entidades financieras latinoamericanas de JP Morgan, encabezado por Yuri Fernandes, examinó cuánto habían retrocedido las valuaciones de las principales empresas brasileñas y qué podía esperarse de sus resultados durante los próximos trimestres.

El documento destacó que buena parte del sector financiero ya cotizaba cerca de sus niveles de valuación más bajos del año, una situación que, en condiciones normales, podría despertar el interés de los inversores que buscan acciones castigadas con posibilidades de recuperación.

XP cotizaba a unas 6,9 veces sus ganancias estimadas para 2027, prácticamente en línea con el mínimo de 6,8 veces registrado durante el año. Esto significa que, tomando como referencia las proyecciones de beneficios que manejaba el banco, el mercado estaba pagando un precio considerablemente más bajo por cada unidad de ganancia esperada.

Sin embargo, JP Morgan consideró que todavía era demasiado pronto para aprovechar el desplome y comprar acciones, ya que las estimaciones de resultados que justificaban aquellas valuaciones podían quedar desactualizadas frente al nuevo escenario económico.

El problema es que una acción puede parecer barata cuando se la compara con sus ganancias futuras, pero esa aparente oportunidad desaparece parcialmente si las empresas terminan ganando menos dinero del previsto.

El banco identificó varios factores que podrían complicar el desempeño de las entidades financieras brasileñas durante 2027, comenzando por la posibilidad de que las tasas de interés permanezcan elevadas durante más tiempo, en un contexto de mayores dificultades fiscales.

A esto se sumó el riesgo de una inflación más alta como consecuencia de la depreciación del real, el elevado endeudamiento de los hogares brasileños y una posible disminución de la actividad en los mercados de capitales.

La combinación de estos elementos podría afectar tanto la capacidad de expansión de los bancos como los ingresos de las plataformas de inversión.

De hecho, JP Morgan recordó que pocas semanas antes había mejorado entre aproximadamente 4% y 10% sus proyecciones de ganancias para firmas vinculadas al mercado de capitales, entre ellas XP, B3 y BTG Pactual, ante la expectativa de una mayor actividad financiera.

La revisión del escenario político y económico puso en duda parte de esas mejoras, por lo que los analistas advirtieron que las proyecciones de beneficios podrían sufrir correcciones a la baja.

¿Conviene comprar XP después de perder la mitad de su valor?

El desplome de XP volvió a colocar sobre la mesa una de las decisiones más difíciles para los inversores. Comprar una acción después de una caída extraordinaria puede generar ganancias rápidas si el precio consigue recuperarse, pero también puede inmovilizar capital durante mucho tiempo cuando el mercado necesita revisar sus expectativas de crecimiento.

La magnitud de la baja permite dimensionar ese riesgo con un ejercicio simple. Una inversión de u$s1.000 que perdió 48,36% pasó a valer u$s516,40, por lo que necesitaría una recuperación cercana al 93,6% para regresar a su valor original.

La posibilidad de semejante rebote puede resultar atractiva para los inversores más agresivos, especialmente después de una jornada en la que el mercado reaccionó de manera tan abrupta a un acontecimiento político.

Sin embargo, el análisis de JP Morgan planteó que una parte de la caída todavía podía tener consecuencias sobre las expectativas de resultados. Si las tasas brasileñas permanecen altas, el real continúa bajo presión y la actividad financiera pierde dinamismo, XP podría enfrentar un escenario menos favorable que el contemplado en las proyecciones anteriores.

El mercado también deberá evaluar las primeras decisiones económicas del gobierno reelecto y la capacidad de Brasil para estabilizar sus cuentas públicas, dos factores que pueden influir sobre el costo del financiamiento y las perspectivas de las compañías financieras.

Por eso, el atractivo de XP no dependerá únicamente de cuánto cayó su acción, sino de cuánto dinero podrá ganar la empresa en los próximos años. La evolución de sus resultados y las nuevas estimaciones de los analistas serán determinantes para evaluar si la caída dejó una oportunidad de inversión o si las valuaciones todavía necesitan ajustarse.