El BCRA estima un dólar promedio de $3,22 para el 2008
Los medios de pago de la economía doméstica crecerán un 18% el año próximo, manteniendo prácticamente sin variantes el ritmo de expansión actual, según el programa monetario que ayer aprobó el directorio del Banco Central (BCRA) y será presentado al Congreso el miércoles.
La meta toma en consideración la evolución de lo que en la jerga financiera se conoce como M2 total, un indicador que suma el dinero en poder del público y los depósitos atesorados en bancos y susceptibles de convertirse en efectivo en circulación, es decir, los depósitos en cuentas a la vista (cajas de ahorro o cuentas corrientes) privadas o públicas, y al que proyecta con un saldo promedio de $ 172.448 millones (al 7 del actual estaba en 141.651 millones, aunque suele expandirse fuertemente hacia fin de año).
Pero más allá de los números que pueden confundir al lector común, el dato central es que el plan para 2008 no modifica en esencia la tónica de lo ejecutado por el BCRA durante el año en curso, aunque avanza gradualmente en la introducción de una serie de instrumentos de medición de los medios pago que intentan dotarlo de menos discrecionalidad y más certidumbre, según lo consigna La Nación.
En concreto, según un adelanto que la entidad rectora difundió anoche, la versión 2008 del programa cuya ejecución debiera apostar a la contención de las expectativas inflacionarias avanza en la explicitación de una meta anual de medios de pago del sector privado. En este sentido, trabaja con una estimación del M2 privado que contempla un piso de $ 155.559 millones y un techo de 166.902 millones, lo que supone un ritmo de expansión inferior al del presente año.
Además, agrega un componente de transparencia, toda vez que es sabido que para cumplir las metas de este año el BCRA ha recurrido reiteradamente a negociaciones para que distintas dependencias públicas transformen con excedentes de liquidez en depósitos a plazo sus colocaciones a la vista, de manera de bajar artificiosamente el M2 total.
De hecho, en el documento difundido ayer la entidad concede que prescindir -aunque parcialmente- de esta atribución puede ayudar a reducir la inflación. "Considerar los movimientos del sector privado permite un mayor foco en las decisiones de ahorro e inversión de familias y empresas, las que -eventualmente- se reflejan en los precios", sostiene.
Además, a fin de extender el horizonte de certidumbre, el Banco Central se compromete a incorporar al final de cada trimestre -el programa se audita con esa frecuencia- "una meta a 12 meses vista". Es decir que a marzo de 2008 está previsto difundir la meta cuantitativa por cumplir en marzo de 2009, "de modo de que los agentes económicos no deban esperar a fin de año para conocer los objetivos monetarios", explicaron desde la entidad.
Sin embargo, aunque desde el BCRA eviten mencionarlo, la mayor apuesta de la conducción monetaria es que la mayor prevalencia del ancla fiscal, a partir de la recuperación proyectada en el superávit (se espera 3,8% del producto bruto interno, PBI), sea la que ayude a moderar la inflación en un contexto de tasas de interés algo más elevadas que las observadas en los últimos años.
Dólar a $ 3,22
El plan monetario 2008 supone una expansión del 7,2% de la economía local (muy superior al 4% previsto en el presupuesto nacional), una tasa de inversión del 23% del PBI (el promedio que mantenía hasta el tercer trimestre de este año, con lo que se desestima un shock y se prevé que se mantengan las condiciones actuales) y un resultado favorable de la balanza comercial, que ronde los US$ 9000 millones, con exportaciones en torno a los 60.000 millones.
Pero el dato central es que los números se proyectaron considerando un dólar promedio de 3,22 pesos para 2008, un número que revela que no se estima aplicar un esquema de indexación del tipo de cambio, como el mercado llegó a especular en medio del proceso electoral de octubre último.