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Todo lo que un inversor debe saber sobre el oro

Por qué sigue subiendo su cotización, el precio al que puede trepar, cómo se comercia en el mundo y alternativas para invertir. Opciones en la Argentina
14/01/2008 - 12:09hs
Todo lo que un inversor debe saber sobre el oro

Los inversores juegan a la defensiva. Y con el fantasma de la recesión sobrevolando la economí­a estadounidense, buscan refugio en el oro, a pesar de que el preciado metal lleva siete años de subida imparable.


La escalada le ha llevado ya a tocar por primera vez la marca psicológica de los 900 dólares la onza (31 gramos), alimentado además por la espiral en el petróleo y la debilidad del dólar. Y en medio de esta tempestad, todas las caras miran a los 1.000 dólares.

El oro es, en este momento, el que más claramente refleja el sentimiento del mercado. Ya se da por descontado que los tipos de interés en Estados Unidos estarán más pronto que tarde por debajo al fijado para la zona euro, lo que explica la fuerte depreciación del billete verde. Y por si no fuera suficiente con los problemas financieros vinculados al mercado de deuda, a esto se le suma el temor de que un precio del petróleo rondando los 100 dólares por barril caliente la inflación.

Esto explica, según los expertos, que el oro lleve ya acumulada una subida superior al 7% de su valor en los primeros 10 dí­as del año, que se suma al 31% de 2007, que ya fue el mayor incremento anual desde 1979.

Y como sucede con el petróleo, hay un factor de oferta y demanda que explica parte de esta espectacular remontada: la producción que sale de las minas en Sudáfrica es la más baja en 84 años.

Es decir, prácticamente todas las variables juegan a favor de la revalorización del metal. Y echando la vista atrás, muchos ven en esta situación cuestiones macroeconómicas y geopolí­ticas muy parecidas a las que estuvieron detrás del récord de enero de 1980. Por eso cuando se mira la inflación de entonces y la de ahora, o la tensión que generan Irán y Pakistán, se dice que no debe sorprender a nadie si se supera la marca de los 1.000 dólares por onza.

A pesar del repunte, el precio que se paga hoy por el oro es inferior, ajustándolo a la inflación, al que cotizaba cuando toco el último máximo, de 875 dólares. Si se compararan los 900 dólares nominales que tocó en de Nueva York al costo de vida de entonces, equivaldrí­a a 425,62 dólares de 1980. En otras palabras, no sólo hay margen para llegar a los 1.000 dólares la onza, sino también hasta los 2.200 dólares para que recupere el valor de hace casi 30 años, según datos consignados por el diario español El Paí­s.

Aunque eso demuestra que el oro no ha sido precisamente rentable a largo plazo, hoy ninguna otra opción de inversión parece brillar más. Aunque no es el único metal que está experimentando una fuerte subida en el contexto económico y geopolí­tico actual. La debilidad del dólar y el temor a una recesión en EE UU está animando a los inversores a buscar alternativas en el platino, que en términos nominales ha alcanzado su máximo histórico, y en la plata, que se paga al máximo de los últimos 27 años.

A continuación las diversas maneras de invertir en el metal precioso.

1. Mercado al contado

  • Importantes compradores e inversores institucionales generalmente compran el metal a grandes bancos.

  • Londres es el centro del mercado mundial del oro al contado, con más de 13.000 millones de dólares en transacciones diarias.

  • Para evitar costos y riesgos, los lingotes normalmente no son movidos fí­sicamente y los operadores negocian con papeles.

  • Otros mercados fí­sico importantes son la India, China, Oriente Medio, Singapur, Turquí­a, Italia y Estados Unidos.

2. Mercado de futuros

  • Los inversores también pueden ingresar al mercado a través de las bolsas de futuros, donde las personas negocian contratos para comprar o vender una materia prima a un precio fijado hasta cierta fecha.

  • La división de metales COMEX de la Bolsa Mercantil de Nueva York es el mayor mercado mundial de futuros aurí­feros en términos de volúmenes negociados.

  • La Bolsa de Materias Primas de Tokio, conocida como TOCOM, es el mercado de futuros más importante en Asia.

  • China lanzó su primer contrato a futuro para el oro el 9 de enero.

  • Otros paí­ses, incluyendo la India, Dubai y Turquí­a, también lo negocian en las bolsas de futuros.

3. Fondos que cotizan en bolsa

La extensa cobertura mediática de los elevados precios del oro también ha alentado la inversión en los fondos que cotizan bolsa (ETF por su sigla en inglés), que permiten a las personas comprar el metal en una bolsa de valores sin recibir la entrega fí­sica del metal (las tenencias en StreetTRACKS Gold Shares, el mayor ETF de oro del mundo, crecieron a un récord de 639,35 toneladas el 8 de enero)

Entre otros ETF para el oro figuran el iShares COMEX Gold Trust y el ETFS Physical Gold.

4. Barras y monedas

Los inversores minoristas pueden comprar el metal a los operadores que venden barras y monedas en tiendas especializadas o a través de internet.

En Argentina
La más accesible es la compra de monedas y barras de oro, cuyos precios oscilan en razón del valor del metal. Arturo Piano, director de Casa Piano, dijo a un matutino que podrí­an comprarse monedas desde u$s900 hasta 1500 por unidad, según el tipo de moneda y su peso. Las más conocidas son el mexicano de oro (1100 dólares), la chilena (528), la libra Elizabeth (215) y la krugerran de Sudáfrica (915).

Las barras de oro de 100 gramos que vende Casa Piano valen 2930 dólares. La oferta va desde un gramo hasta un kilo de oro y son importadas, principalmente, desde Suiza y EE.UU., con certificados de autenticidad.

Piano contó que la demanda de oro aumentó entre un 30% y un 40% en los últimos seis meses: "Cuando el precio sube, la gente empieza a comprar", dijo.

Los lingotes que vende el Banco Ciudad de Buenos Aires no tienen certificado, ya que son acuñados por el banco. La cotización de un lingote de 100 gramos de 24 kilates cerró ayer a $ 8869,90 y el gramo de oro fino, a 96,80.