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ALERTA

Pronostican que las bajas de tasas de interés de la FED llegan a su fin

Según The Wall Street Journal es probable que la Reserva Federal haga una pausa para comprobar el efecto de estas bajas en la economí­a
25/04/2008 - 13:18hs
Pronostican que las bajas de tasas de interés de la FED llegan a su fin

La apertura de The Wall Street Journal de papel del jueves no podí­a ser más llamativa: "Las bajas de tasas de la Fed pueden hacer una pausa".

Ese "puede" sirve para curarse en salud por si no se detienen, pero es lo más lejos que puede llegar la 'biblia' de Wall Street para dar a entender que la fiesta se ha terminado. Y lo firma Greg Ip, el mayor especialista en la Reserva Federal del mundo, según informa elEconomista de España.

La cuestión es que es probable que la Fed haga una pausa para comprobar el efecto de estas bajas en la economí­a antes de seguir con ellas, en un entorno en el que la alta inflación no permite muchas más alegrí­as.

No descarta la posibilidad de seguir bajando
El artí­culo plantea incluso la posibilidad de que el fin de los recortes llegue ya la próxima semana, aunque no lo considera lo más probable. Su apuesta es que, después de bajar los tasas otros 0,25 puntos, la FED use el comunicado posterior para anunciar esa pausa en su polí­tica.

Ahora bien, la FED es la FED y no va a descartar completamente la posibilidad de seguir bajando. Así­ lo insinuó en octubre, pero unas semanas después el fuerte deterioro del mercado crediticio obligó a reanudar los recortes.

Además, en la próxima reunión habrá una novedad importante: por primera vez desde hace meses, el escenario económico será similar al de la reunión anterior, el 18 de marzo, sin que se hayan producido cambios significativos ni para mejor ni para peor.

La economí­a de EEUU seguramente está en recesión y, aunque la inflación es elevada, una reducción de los precios de las materias primas y el aumento del paro deben reducirla en el futuro.

La escasez de crédito frente a la inflación
Según algunos expertos citados en el artí­culo, el único argumento para volver a bajar las tasas ahora es "asegurarse contra un escenario económico peor de lo esperado". Porque hasta la propia Fed reconoce que los mercados han mejorado en el último mes: las tasas hipotecarias han bajado gracias a las inyecciones de liquidez del banco central a las entidades financieras.

Ahora bien, los bancos han endurecido sus requisitos para dar créditos, lo cual puede tener un impacto muy negativo en la economí­a, como ha reconocido recientemente el vicepresidente de la Fed, Dolanld Kohn.

En esto tiene mucho que ver la parálisis del mercado interbancario, ya que los bancos siguen sin confiar en los demás y sin prestarse dinero entre sí­. Lo cual hace que los tipos interbancarios sigan subiendo.

Este problema tiene mala solución. La única que plantean los miembros de la FED es ampliar aún más las inyecciones de liquidez, tanto en cantidad como en plazo (desde los 28 dí­as actuales hasta tres o seis meses). Pero el beneficio de estas acciones es incierto y, además, pueden tener efectos secundarios perjudiciales para los mercados.

Miedos inflacionarios
Por otro lado, la escalada del crudo supone otro golpe para el crecimiento, hasta el punto que puede anular el efecto positivo de los 600 dólares que el gobierno va a devolver a los contribuyentes (los 400 euros de Zapatero no son nada originales).

Pero claro, si el petróleo afecta al crecimiento también hace lo propio -y más rápidamente- en la inflación. Los miedos inflacionarios retroalimentan la subida de las materias primas y la caí­da del dólar. Y mayores bajadas de tipos no harí­an sino agravar este problema.

Al final, es una cuestión de tiempo. Todo el mundo coincide en que las decisiones de polí­tica monetaria tardan más de seis meses en sentirse en la economí­a. Ese plazo acaba de cumplirse para las primeras rebajas de tipos.

Así­ que es hora de ver si tienen el efecto deseado y los mercados crediticios empiezan a normalizarse. Si es así­, bajar más los tipos serí­a una temeridad en un momento de alta inflación, materias primas disparadas y dólar hundido. O al menos eso es lo que piensa Ip.