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ALERTA

Un conflicto por u$s1.500 M ya produjo pérdidas por u$s7.000 M

Es la baja de la capitalización bursátil de las empresas que componen el Merval Argentina. Los más afectados son bancos, alimenticias y servicios públicos
08/07/2008 - 13:16hs
Un conflicto por u$s1.500 M ya produjo pérdidas por u$s7.000 M

El conflicto entre el gobierno y el campo gira en torno de unos u$s1.500 millones. Es el monto que se supone el régimen de retenciones móviles transferirí­a desde el sector productor a las arcas públicas, pero las pérdidas que generó en otras áreas son muy superiores.  

Supóngase por un momento que uno de estos fondos soberanos de origen asiático que rondan por el mundo buscando alternativas de inversión pone su mira en Argentina y que su primera aproximación la hubiera realizado a principios de este año. Pasa el tiempo y el mismo comprador decide concretar su compra.

Seguramente se llevarí­a la sorpresa de su vida. El valor de todas las empresas que cotizan en la Bolsa porteña se redujo en casi un 30%.

¿Será producto de la liquidación de invierno que se nota en alguna vidriera porteña? No.

Es simplemente el resultado de la prolongación del conflicto impactó en otros sectores, incluyendo la capitalización de las empresas cotizantes en la Bolsa de Buenos Aires.

Desde que se inició el conflicto con el campo, las empresas lí­deres que cotizan en Bolsa vieron como su valor de mercado se derrumbó en unos $ 21.700 millones, equivalente a 7.000 millones de dólares.

Según explica Ambito Financiero, se trata de una caí­da de casi 27% en poco más de cuatro meses, que refleja la ola de ventas de los inversores y la fuerte caí­da de las cotizaciones.

El dato no es menor pues marca la realidad de las principales compañí­as cotizantes de la Bolsa porteña, que están férreamente ligadas al devenir de la economí­a nacional.

La mayorí­a de las empresas cotizan en el Merval Argentina, que aglutina a las empresas con sede legal en el paí­s. Por eso, quedan afuera Tenaris, con sede legal en Luxemburgo o a Petrobras, que está en Brasil.

Se excluyó asimismo a YPF, ya que sólo cotiza una mí­nima proporción en el mercado local y su precio está -obviamente- muy influenciado por la marcha del petróleo.

La pérdida de valor bursátil que tuvieron las empresas surge de multiplicar la cantidad de acciones que poseen por la cotización de las mismas. La disminución de la cotización hace caer también el valor de la compañí­a.

Con este cálculo se puede medir la pérdida que provocó en las empresas el conflicto con el campo y el temblor internacional, aunque en escala menor porque los activos argentinos se mueven desde hace varios meses con su propia dinámica.

Las más afectadas
Las 19 empresas seleccionadas tení­an a fines de febrero un valor de mercado de $ 81.233 millones. Pero ya en julio esa cifra se redujo a sólo $ 59.482 millones.

Los sectores más afectados fueron los relacionados con bancos, alimenticias, servicios públicos y medios de comunicación.

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"Se puede interpretar esta caí­da como una exageración en medio de la crisis del campo. Pero a las empresas les afecta, porque si quisieran salir a financiarse a través de la emisión de acciones recaudarí­an mucho menos por un porcentaje de la compañí­a", explicaba ayer un analista bursátil a dicho medio.

En lo que va del año el í­ndice Merval Argentina acumula una pérdida del 23,5%, muy superior al 9,13% de pérdida que muestra el í­ndice Merval tradicional. Esto se debe a que en este último tienen fuerte ponderación las petroleras y compañí­as vinculadas a este segmento (Petrobras y Tenaris, respectivamente), lo que disimula la verdadera situación del mercado.

De esta manera, el efecto pobreza que genera esta caí­da de capitalización bursátil tiene dos lecturas. Lo sufren las empresas, aunque no lo reflejen en lo inmediato en su balance de resultados, pero también se ven afectados los inversores que poseen participaciones minoritarias en estas compañí­as.

Esta baja es una clara muestra de la decisión tomada por los inversores locales y extranjeros, respecto de reducir el riesgo argentino de sus carteras.

Para las compañí­as esta baja es perjudicial porque además de sufrir una caí­da de su capitalización les limita seriamente su capacidad de financiarse en los mercados de capitales a través de la emisión de deuda.