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Alcoholismo crónico y sus repercusiones cerebrales
Afecta a todo el organismo, pero característicamente puede generar ciertas patologías neurológicas
Por Martina Stutz Dohmen
13.12.2016 11.56hs Health & Tech
El alcohol etílico es tóxico para la mayoría de tejidos del organismo. Su consumo crónico y excesivo se ha asociado al desarrollo del síndrome de dependencia al alcohol, pero también a numerosas enfermedades inflamatorias y degenerativas.

La característica esencial del alcoholismo, así como de toda dependencia, es la presencia de un grupo de signos conductuales, cognitivos y fisiológicos que indican que el individuo consume la sustancia a pesar de los graves problemas que la misma le ocasiona.

El abuso del alcohol podría llevar a problemas de alcoholismo y no sólo eso, sino que la ingesta excesiva de esta sustancia tiene consecuencias graves sobre la salud, como el padecimiento de miocardiopatías, delirium tremnes, psicosis, hepatitis, cirrosis, pancreatitis, déficits de tiamina, neuropatía y demencia.

Desde el punto de vista neuropatológico, los cambios macroscópicos del cerebro del alcohólico crónico consisten principalmente en atrofia difusa del cerebro.

Desde el punto de vista causal se consideran esencialmente, tres explicaciones para esta atrofia cerebral: el efecto directo del alcohol, la deficiencia de tiamina (Vitamina B1) y cambios metabólicos relacionados con las afectaciones hepáticas asociadas frecuentemente al alcoholismo.

Desde el punto de vista neuropsicológico, el abuso crónico del alcohol se ha relacionado clásicamente con déficit de memoria de fijación y más recientemente con alteraciones del razonamiento abstracto, la solución de problemas y el funcionamiento perceptivo-motor.

Una de las patologías más conocidas asociadas al alcoholismo crónico se conoce como: Síndrome de Korsakov. Es una encefalopatía crónica no exclusiva del alcoholismo. Cuando aparece en un alcohólico, se piensa que el factor causante de la enfermedad es un déficit de tiamina.

El cuadro se caracteriza fundamentalmente por problemas amnésicos en los que el paciente padece las siguientes alteraciones:

  • Amnesia de fijación. No le es posible fijar el recuerdo de los hechos sucedidos después del inicio de la enfermedad.

  • Aparecen confabulaciones. Estos pacientes rellenan con datos falsos sus lagunas de memoria.

  • Se dan falsos reconocimientos. El paciente “reconoce” a personas que en realidad no conoce.


Otra patología asociada es la Encefalopatía de Wernicke. Su sintomatología se caracteriza principalmente por un cuadro confusional con componentes amnésicos, trastornos oculares típicos y ataxia (incoordinación de los movimientos). La evolución es variable, desde la curación hasta la persistencia de un cuadro demencial.

Por último, otra patología a describir asociada al consumo crónico del alcohol es la Demencia Alcohólica. El cuadro clínico suele desarrollarse de forma insidiosa. Puede empezar con un trastorno orgánico de la personalidad y evolucionar más hacia un daño cognitivo y conductual progresivamente mayor. Enterate lo último sobre economía digital, startups, fintech, innovación corporativa y blockchain. CLICK AQUÍ
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