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Cómo funciona la memoria humana: así se forman y almacenan los recuerdos

Cómo funciona la memoria humana: así se forman y almacenan los recuerdos

Cómo funciona la memoria humana: así se forman y almacenan los recuerdos
La memoria no se encuentra en un lugar concreto del cerebro, sino que es un conjunto de sistemas que interactúan entre sí para formar los recuerdos
Por iProfesional
04.09.2020 17.00hs Health & Tech

Todas las personas tienen recuerdos. Recuerdos de minutos pasados o recuerdos de décadas atrás. No todo lo que pasa en la vida de los individuos queda grabado en su memoria, mucha información se pierde, otra se almacena pero no se recuerda constantemente, mientras que hay recuerdos que permanecen a flor de piel.

¿Cómo se forman esos recuerdos?

Los distintos tipos de memoria tienen su forma particular de funcionamiento, pero todas cooperan en el proceso de memorización, es decir, de formación de los recuerdos.

La memoria ayuda a las personas a adaptarse al entorno y marca para definir la identidad. Sin ella las personas serían incapaces de aprender y de darle sentido a su entorno y a sí mismos.

Pero, ¿qué tipos de memoria existen? ¿cuáles son las fases de la memoria? Así como hay tipos de memoria también hay fases.

Fases de la memoria

Tras las investigaciones con pacientes con trastornos de memoria realizadas por la especialista Brenda Milner, fue posible determinar que la memoria no se encuentra en un lugar concreto del cerebro, sino que consiste en varios sistemas que permiten lo que se conoce como las tres fases de la memoria. Esas tres fases son la codificación, el almacenamiento y la recuperación.

La codificación es el proceso en el cual se prepara la información para poder ser almacenada. En esta primera fase de la memoria, la concentración, la atención y la motivación del individuo son muy importantes.

El almacenamiento consiste en retener los datos en la memoria para una utilización posterior.

La recuperación nos permite poder encontrar la información cuando la necesitamos, es decir, recordar.

La formación de recuerdos tiene distintas fases
La formación de recuerdos tiene distintas fases

Clasificación y tipos de memoria

Existen distintos tipos de memoria. William James, a finales del siglo XIX, fue el pionero en formular la distinción entre las distintas memorias. En aquel momento concluyó que existían la memoria primaria y la memoria secundaria.

Más tarde apareció la denominada teoría multialmacén de Richard Atkinson y Richard Shiffrin, que entiende que la información va pasando por diferentes luagres de almacenamiento de memoria a medida que se va procesando. Según esta teoría, las personas con tres tipos distintos de memoria: la memoria sensorial, la memoria a corto plazo (MCP) y la memoria a largo plazo (MLP). Las memorias primaria y secundaria de James, harían referencia a la MCP y MLP respectivamente.

Memoria sensorial

La memoria sensorial, que llega a través de los sentidos, es una memoria muy breve (dura entre 200 y 300 milésimas de segundo) e inmediatamente desaparece o se transmite a la memoria a corto plazo.

La información mnésica permanece el tiempo necesario para que sea atendida de manera selectiva e identificada para poder procesarla posteriormente. Así pues, su utilidad tiene que ver con el aquí y ahora, todo lo que ocurre en el momento presente y ante lo que se tiene que reaccionar en tiempo real. La información puede ser de tipo visual (icónica), auditiva (ecoica), olfativa, o relacionada con el tacto o el gusto.

Memoria a corto plazo

Cuando se ha seleccionado y atendido una información en la memoria sensorial, pasa a la memoria de corto plazo, también llamada memoria operativa o memoria de trabajo. Su capacidad es limitada (entre cinco y nueve elementos), y realiza dos funciones.

Por un lado, mantiene información en la mente aunque esa información no está presente de manera constante. Por otro lado, puede manipular esa información, lo cual permite intervenir en otros procesos cognitivos superiores, y por tanto, no es un mero "cajón de recuerdos".

El término memoria de trabajo se acuñó en 1974 y estuvo en manos de Baddeley y Hitch. El motivo de esta denominación fue su importancia funcional en el procesamiento cognitivo, dado que permite el cumplimiento de tareas cognitivas como el razonamiento, la comprensión y la resolución de problemas. Mediante este concepto se abandona la idea de que la memoria a largo plazo depende de la memoria a corto plazo, y este tipo de memoria se fragmenta en cuatro subcomponentes:

Bucle fonológico: es un sistema especializado que opera con información verbal, y permite mantener el habla interna que está implicada en la memoria a corto plazo.El bucle fonológico intervendría en la lectura o en el aprendizaje de un número de teléfono.

Agenda visoespacial: opera de manera similar al bucle fonológico, pero su función es el mantenimiento activo de información, pero en este caso con un formato de imágenes, viso-espacial. La agenda visuoespacial intervendría, por ejemplo, o en el aprendizaje de un itinerario.

La memoria tiene distintos tipos y fases
La memoria tiene distintos tipos y fases

Almacén episódico: Este sistema integra información procedente de una variedad de fuentes, de manera que se crea una representación multimodal (visual, espacial y verbal) y temporal de la situación actual.

Sistema ejecutivo: Su función es el control y la regulación de todo el sistema de memoria operativa.

Memoria de largo plazo

La memoria de largo plazo permite almacenar la información de forma duradera, y es posible clasificarla en memoria implícita y explícita.

Memoria implícita

La memoria implícita (también llamada procedimental) se almacena de manera inconsciente. Está relacionada con el aprendizaje de diversas habilidades y se activa de modo automático. Andar en bicicleta o manejar un auto, por ejemplo, sobre todo después de mucho tiempo, no sería posible sin este tipo de memoria.

Memoria explícita

La memoria explícita o declarativa, está asociada a la consciencia o, al menos, a la percepción consciente. Incluye el conocimiento objetivo de las personas, los lugares y las cosas y lo que ello significa. Por tanto, se distinguen dos tipos dentro de este subtipo: la memoria semántica y la episódica.

Memoria semántica: se refiere a la información mnésica que hemos acumulado durante toda nuestra vida. Son los conocimientos sobre el mundo exterior (históricos, geográficos o científicos) los nombres de las personas y las cosas, y su significado, que hemos ido aprendiendo a lo largo de nuestra vida. Este tipo de memoria es necesaria para el uso del lenguaje. Saber que Madrid es la capital de España es un ejemplo de este tipo de memoria.

Memoria episódica: es la memoria autobiográfica que permite recordar hechos concretos o experiencias personales, como el primer día de colegio, el cumpleaños de los 18 años o el primer día de universidad.

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