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Conozca cómo evade impuestos el cuarto hombre más rico del mundo

El magnate francés del lujo Bernard Arnault, que controla el grupo LVMH, transfirió el grueso de su fortuna a Bélgica          
07/02/2013 - 10:19hs
Conozca cómo evade impuestos el cuarto hombre más rico del mundo

Las artimañas de Bernard Arnault para esquivar al fisco francés no dejan de sorprender cada día. Si el lunes la prensa belga revelaba que el cuarto hombre más rico del mundo había declarado unos beneficios de 85,7 millones de euros durante 2010 y 2011 con su empresa belga Pilinvest y no había pagado ni un céntevo en impuestos, hoy es el semanario galo "La Canard Enchainé" quien destapa el entramado societario creado por el magnate para evitar que sus hijos vean reducida su futura herencia por culpa de los elevados gravámenes sucesorios franceses.

Perseguido por la polémica desde que solicitó la nacionalidad belga, el presidente del gigante del lujo LVMH, que siempre guardó celosamente su intimidad, no puede evitar estos días que estén saliendo a relucir todos sus trucos para evitar contribuir al fisco francés, informa El Mundo.es.

Si nadie había investigado hasta ahora las compañías que posee con sede en Bruselas, el escándalo de su notorio exilio fiscal, convertido en un debate nacional por la izquierda que gobierna en Francia, desató la curiosidad de los medios de comunicación afines al régimen del PS.

Para colmo, su voluntad de convertirse en súbdito de Alberto III obligó a la Sección Financiera del Tribunal de Bruselas (SFTB) a realizar una investigación sobre sus negocios en el país previa al informe que dicho organismo debía presentar al Comité de Naturalización del Parlamento Federal. Y así salieron a la luz una docena de empresas que, según la AFP, gestionan allí más de 12.000 millones de euros y sólo emplean a siete personas.

Ahora "Le Canard Enchainé" explica que lo que en Francia implicaría un impuesto de donaciones superior al 45%, se habría saldado con apenas un 3,5% de tasas gracias a la tela de araña societaria que Bernard Arnault y sus hijos tejieron en Bélgica, país donde están inscriptos como residentes. 

El reportaje afirma que la operación se llevó a cabo en dos etapas y se inició en 2005, cuando el veterano patrón de empresas Thierry Breton (ex PDG de Thompson y de France Telécom) era ministro de Economía del gobierno conservador de Jacques Chirac. Interrogado por la revista, el citado Breton, quien actualmente preside la fundación Protectinvest que Arnault creó en Bélgica, asegura no estar al tanto de nada.

El caso es que el magnate habría ido transfiriendo discretamente durante estos años el 90% de las acciones que tiene en el grupo LVMH a un holding llamado Pilinvest y luego le dio a sus cinco hijos la nuda propiedad del 49% de las mismas, quedándose él con el usufructo, es decir, los dividendos y el derecho de voto en el consejo hasta su fallecimiento.

Según la normativa fiscal gala, la donación en usufructo hace perder el 50% del valor al paquete accionario y, por lo tanto, los impuestos se reducen igualmente a la mitad. Además, los herederos habrían firmado igualmente un pacto aparado por la ley Dutreuil de 2003, por el que se comprometen a no vender sus acciones antes de dos o seis años y eso implica un descuento adicional del 75% en el impuesto de transmisiones.

En teoría, todas estas artimañas legales le han evitado a los cinco hijos del multimillonario tener que pagar una suma equivalente al 45% de lo recibido y obligado al estado francés a consolarse con un escueto 6,5% del valor del grupo, estimado actualmente en 30.000 millones de euros.

Para proteger la operación, Arnault ha creado en paralelo Proctinvest, fundación belga que lleva sus objetivos inherentes en el nombre y tiene por misión principal asegurar que los sucesores no despiecen el imperio cuando a él le llegue su hora.