Sacrificio fiscal en niveles injustificables
El gravamen a los beneficios sobre la cuarta categoría (asalariados y trabajadores independientes) afecta a sectores de bajos y medios ingresos con escaso o nula posibilidad de ahorro.
En rigor, el impuesto reduce el nivel de ingreso disponible para sostener las necesidades básicas, lo que produce un forzoso estímulo a las personas a trabajar más.
Desde el "impuestazo" del 2000 se ha manipulado el consumo y el ahorro de los que "viven" de su trabajo. Esta situación se agravó con la devaluación y el inmediato y brusco ascenso de los precios, sin mucha variación en las remuneraciones y con alto impacto en el consumo.
La recuperación económica recompuso, en parte, los ingresos, acercándose a los niveles precrisis. Sin embargo, los montos de las deducciones (ganancia no imponible), se mantienen en niveles inexplicablemente bajos.
Es incuestionable la necesidad de recomponer los montos de la ganancia no imponible y demás deducciones personales para equilibrar el enorme "sacrificio fiscal" en los sectores de ingresos bajos y medios, y nivelar también los efectos no deseados sobre la oferta de trabajo.
César Litvin
Socio del Estudio Litvin, Lisicki y Asociados