Londres crea la "tasa Google" que grava a las multinacionales
El gravamen (coloca en la mira a las multinacionales que desvían los beneficios hacia los países que les garantizan una mínima imposición
El Gobierno de David Cameron anunció que a partir del 1 de abril de 2015 (comienzo del año fiscal británico) gravará con un 25% los beneficios obtenidos en Gran Bretaña por las multinacionales que recurren a la ingeniería fiscal para pagar menos impuestos.
El gravamen (bautizado como Diverted Profit Tax) coloca en la mira a las multinacionales que desvían los beneficios obtenidos en todo el mercado europeo hacia los países que les garantizan una mínima imposición. El esquema es utilizado por grandes empresas como Amazon, Apple o Starbucks, que derivan sus cuentas fiscales a Luxemburgo, Irlanda y Holanda, respectivamente.
Londres calcula que el nuevo impuesto recaudará solo unos 25 millones de libras en el primer ejercicio. Pero a partir del segundo alcanzará una media de unos 350 millones de libras al año, y sumará más de 1.300 millones de libras hasta l2020. “Vamos a garantizar que las multinacionales paguen lo que les corresponde”, señaló Osborne ante el Parlamento británico.
El impuesto se aplicará cuando Londres detecte que una empresa genera grandes ingresos en el mercado británico pero apenas paga impuestos porque traslada los beneficios a otro país. En esos casos, la hacienda británica se quedará con 25% del beneficio trasladado.
Osborne aseguró que la medida será pionera entre los países más industrializados del planeta, lo que parece pronosticar que se podría extender a otras jurisdicciones.