Mergers & adquisitions: contexto y globalización en Argentina
El contexto y la globalización
Un fenómeno económico mundial reciente constituye otro de los pilares de la globalización: las denominadas "mergers and adquisitions" (fusiones y adquisiciones). Estos procesos, que también tuvieron origen en los países centrales, se han trasladado en los últimos años a gran parte del resto de los países, aunque con ciertas variantes, favorecidos por las nuevas condiciones económicas y políticas imperantes, tal como se expresara anteriormente.
Desde principios de la década del ‘90, los negocios en el mundo han transitado y transitan la senda de la globalización. El perfeccionamiento de las comunicaciones y la informática, y la apertura económica que han alcanzado la mayoría de los países de América Latina, de la ex-órbita soviética y del continente asiático (principalmente China en el último quinquenio) han transformado las estructuras de los mercados internacionales y diversificado los destinos de los capitales de inversión. Las alternativas de inversión de los capitales de riesgo internacionales son entonces más amplias y diversificadas que las existentes antes de la mencionada década y buscan obtener sinergias significativas en los nuevos mercados, participando en negocios en aquéllos países, otrora cerrados y que formaban el bloque tercermundista.
Las inversiones internacionales en los países subdesarrollados se han encaminado, básicamente, al desarrollo de infraestructura y a las actividades que antes ejecutaba el sector público (explotación de petróleo y gas, prestación de servicios como agua potable, energía eléctrica, telecomunicaciones, transportes, etc.), constituyendo los nuevos negocios de las organizaciones transnacionales, ante la escasez de éstos en los países centrales. Algunos de los nuevos mercados se han tornado muy atractivos por la disminución a niveles tolerables de los riesgos políticos y económicos y la enorme población que abastecen.
La situación argentina
En nuestro país, dichos procesos se vivieron con intensidad en los primeros años de la década anterior. La situación económica vigente en ese entonces (escasa inflación, estabilidad, competencia creciente y apertura económica, entre otras características) y, desde el punto de vista político, el afianzamiento de la democracia, crearon las condiciones mínimas necesarias para que ello se manifestara.
Por un lado, el Gobierno Nacional alentó, a través de las privatizaciones, la participación de las grandes compañías internacionales y locales en las obras de infraestructura, en la explotación de las reservas petrolíferas y gasíferas, y en la prestación de servicios primarios, tales como telecomunicaciones, energía eléctrica, agua potable, entre otros. Ese fenómeno también se manifestó a través del ingreso al mercado argentino de grandes compañías transnacionales (por ejemplo, en los rubros alimenticio y comunicaciones) que adquirieron la totalidad o partes significativas de los paquetes accionarios de empresas locales.
El capital argentino, que había tenido escasa participación en el proceso evidenciado en la década anterior, ahora muestra un comportamiento diferente y muy activo, adquiriendo participaciones importantes en empresas antes poseídas por el capital extranjero.
Daniel Alberto Lucca
Socio de Auditoría de Deloitte