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Mergers & adquisitions: contexto y globalización en Argentina

Daniel Alberto Lucca, Socio de Auditorí­a de Deloitte, analiza la evolución hacia el due diligence y los cambios en el contexto y en nuestro paí­s en la adquisicón de empresas
24/10/2005 - 03:00hs
Mergers & adquisitions: contexto y globalización en Argentina

El contexto y la globalización
Un fenómeno económico mundial reciente constituye otro de los pilares de la globalización: las denominadas "mergers and adquisitions" (fusiones y adquisiciones). Estos procesos, que también tuvieron origen en los paí­ses centrales, se han trasladado en los últimos años a gran parte del resto de los paí­ses, aunque con ciertas variantes, favorecidos por las nuevas condiciones económicas y polí­ticas imperantes, tal como se expresara anteriormente.

Desde principios de la década del ‘90, los negocios en el mundo han transitado y transitan la senda de la globalización. El perfeccionamiento de las comunicaciones y la informática, y la apertura económica que han alcanzado la mayorí­a de los paí­ses de América Latina, de la ex-órbita soviética y del continente asiático (principalmente China en el último quinquenio) han transformado las estructuras de los mercados internacionales y diversificado los destinos de los capitales de inversión. Las alternativas de inversión de los capitales de riesgo internacionales son entonces más amplias y diversificadas que las existentes antes de la mencionada década y buscan obtener sinergias significativas en los nuevos mercados, participando en negocios en aquéllos paí­ses, otrora cerrados y que formaban el bloque tercermundista.

Las inversiones internacionales en los paí­ses subdesarrollados se han encaminado, básicamente, al desarrollo de infraestructura y a las actividades que antes ejecutaba el sector público (explotación de petróleo y gas, prestación de servicios como agua potable, energí­a eléctrica, telecomunicaciones, transportes, etc.), constituyendo los nuevos negocios de las organizaciones transnacionales, ante la escasez de éstos en los paí­ses centrales. Algunos de los nuevos mercados se han tornado muy atractivos por la disminución a niveles tolerables de los riesgos polí­ticos y económicos y la enorme población que abastecen.

La situación argentina
En nuestro paí­s, dichos procesos se vivieron con intensidad en los primeros años de la década anterior. La situación económica vigente en ese entonces (escasa inflación, estabilidad, competencia creciente y apertura económica, entre otras caracterí­sticas) y, desde el punto de vista polí­tico, el afianzamiento de la democracia, crearon las condiciones mí­nimas necesarias para que ello se manifestara.

Por un lado, el Gobierno Nacional alentó, a través de las privatizaciones, la participación de las grandes compañí­as internacionales y locales en las obras de infraestructura, en la explotación de las reservas petrolí­feras y gasí­feras, y en la prestación de servicios primarios, tales como telecomunicaciones, energí­a eléctrica, agua potable, entre otros. Ese fenómeno también se manifestó a través del ingreso al mercado argentino de grandes compañí­as transnacionales (por ejemplo, en los rubros alimenticio y comunicaciones) que adquirieron la totalidad o partes significativas de los paquetes accionarios de empresas locales.

El capital argentino, que habí­a tenido escasa participación en el proceso evidenciado en la década anterior, ahora muestra un comportamiento diferente y muy activo, adquiriendo participaciones importantes en empresas antes poseí­das por el capital extranjero.

Daniel Alberto Lucca
Socio de Auditorí­a de Deloitte