"Impuesto al viento": cómo afrontar la crisis creando tributos irracionales en vez de reducir gastos

Chubut apuntaba a implementar un "impuesto al viento", que pagarían las generadoras eléctricas que tienen contratos de abastecimiento de energía renovable
Por Hernán Gilardo
28/02/2019 - 05,39hs
"Impuesto al viento": cómo afrontar la crisis creando tributos irracionales en vez de reducir gastos

En lo que ya se está convirtiendo en un clásico de las administraciones tributarias del país en épocas de "vacas flacas", no son pocos los mandatarios provinciales que experimentan un repentino "ataque de creatividad impositiva" y recurren a la posibilidad de sumar un nuevo tributo (casi siempre irracional).

En esta oportunidad, Mariano Arcioni, gobernador de Chubut, abrió el juego al declarar que "las inversiones en energía eólica no dejan nada" a su provincia. Puntualmente, el Gobierno de Chubut apuntaba a implementar un "impuesto al viento", que pagarían las generadoras eléctricas que tienen contratos de abastecimiento de energía renovable.

Pero no estamos ante un pionero, ya que en 2017, en la Rioja, Luis Beder Herrera, ex gobernador y actual diputado, propuso cobrar un "impuesto al sol", por el desarrollo de centrales fotovoltaicas. Al final, como es obvio, no prosperó.

Por lo pronto, de acuerdo a las últimas declaraciones públicas de Arcioni, Chubut estaría dejando de lado la idea de implementar el ya polémico "impuesto al viento". Pero como el indenio no descansa, desde Santa Cruz buscan "tomar el guante" e impulsar una medida similar. En efecto, el Diputado por el Pueblo de Puerto Deseado, Carlos Santi, se refirió a la posibilidad de la percepción de impuestos que puedan reinvertirse para el mejoramiento de la infraestructura de interconexión energética.

Al respecto, señaló que "en primer lugar, no se trata de estar en contra de las inversiones, vemos que es un negocio entre privados, donde las provincias quedan afuera, donde no podemos cobrarles ningún impuesto".

Agregó que "el viento es un recurso natural y como tal pertenece a las provincias. Algunos lo pueden tomar como una locura, pero en España y otros países que llevan la delantera en energías renovables, se cobran hasta tres impuestos diferentes".

Ante tal escenario, resulta curioso cómo el denominador común ante una crisis es subir impuestos y no reducir el gasto público.

Diego N. Fraga, Socio de RCTZZ Abogados y profesor de la Maestría en Derecho Tributario de la Universidad Austral, fue categórico al referirse a la idea de implementar un "impuesto al viento":  "Estas propuestas resultan cuanto menos irresponsables y más graves todavía proviniendo de un primer mandatario de una provincia en donde se desarrollan estos negocios".

"Aun cuando fueran solo declaraciones, está claro que atentan contra los intereses de la propia provincia y del país, al demostrar la liviandad con la que se toma la seguridad jurídica", agregó Fraga.

"Sobre todo, cuando hay leyes como la Ley de Energías Renovables de la mismísima Provincia de Chubut –norma del 2011-, que contiene una cláusula de estabilidad fiscal por 15 años. Esta ley prohíbe afectar a la actividad con una carga tributaria total mayor a la que se fije para el período de desarrollo y explotación de los proyectos, ello como consecuencia de aumentos en la carga tributaria, cualquiera fuera su denominación en el ámbito provincial o la creación de otros nuevos", detalló el experto.

"Estas situaciones espantan inversiones en un sector clave para nuestro país como lo es la energía. Este tipo de energía renovable, que es una energía limpia, que no contamina, requiere de desembolsos fuertes de fondos en el inicio", concluyó Fraga. 

En igual sentido, José .I Bellorini, titular de Bellorini & Asociados y especialista en Derecho Tributario, señaló que "sorprende el grave error conceptual del gobernador cuando lo cierto es que las inversiones eólicas fueron la matriz sobre la que asentó la provincia estos últimos años"

"Asumo que debe existir algún error en el asesoramiento de su equipo técnico desde que existe en la provincia un bloque legal que prevé justamente una estabilidad fiscal a la promoción de este tipo de inversiones a largo plazo", agregó.

En tanto, Jorge Gebhardt, Director del departamento de impuestos de Aguirre Saravia & Gebhardt Abogados, recordó además que en Chubut existe para este tipo de emprendimientos " una exención total de ingresos brutos para los primeros cinco años que luego decrece. Asimismo una exención total del impuesto de sellos por tres años tanto en la etapa de estudio y desarrollo como de construcción de la planta energética".

Ezequiel Passarelli, Director de Impuestos de SCI Group adelantó que "este nuevo impuesto se trasladaría completamente al precio (lo terminarían pagando los usuarios y no las empresas), en épocas de altísima inflación y pérdida de poder adquisitivo".

Asimismo, Néstor Rossi, socio de PwC Argentina del área de Tax & Legal, aseguró que "no puede menos que sorprender que, cuando luego de varios intentos fallidos previos, se ha conseguido avanzar en materia de generación de energía sobre la base a fuentes renovables, ese proceso se vea amenazado por la ya conocida creatividad argentina de crear nuevos impuestos que obstaculicen el proceso".

"Seguramente el beneficio coyuntural que resulte de su recaudación, será menor al efecto nocivo que tendrá de cara al desarrollo de los tan esperados nuevos proyectos a nivel nacional, y en la provincia en particular", agregó Rossi.

Infierno fiscal

Más allá de esta propuesta puntual, Iván Sasovsky, CEO de Sasovsky y Asociados, dejó en claro que "existen solamente tres manifestaciones de capacidad contributiva: la renta, el patrimonio y el consumo".

Todos los demás impuestos que no respeten estos preceptos básicos carecen de sustento y su constitucionalidad de por sí es ílegítima.

Asimismo, Sasovsky, advirtió que teniendo en cuenta la situación económica actual del país no se debe perder de vistas determinadas cuestiones fundamentales:

1. No hay margen para cobrar un solo impuesto más.

2. Si se quiere alentar una industria, cobrar un nuevo impuesto es totalmente ilógico, y en este caso va en contra de cualquier postura buen intencionada, pues estamos hablando de generar energía limpia.

3. En todos los países que se han comprometido para la lucha del cambio climático, se establecieron impuestos al consumo de combustibles fósiles, y en nuestro país, con el incipiente pero importante desarrollo de Vaca Muerta, tenemos que alentar la producción de energías renovables como no renovables, siendo ambas complementarias.

"No hay argumentos técnicos, ni económicos, ni políticos que puedan dar legitimidad a semejante cosa, cuando se debe hacer todo lo contrario", concluyó el experto.

Rechazo empresarial unánime

A raíz de la iniciativa a favor de instrumentar gravámenes sobre la generación de energía eólica, la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) "manifiesta su preocupación y firme oposición a que las autoridades provinciales, ya sea que hayan adherido o no a Ley de Promoción a las Energías Renovables, impongan gravámenes, cargas o tributos de cualquier tipo sobre la generación de energía eléctrica de fuente renovable".

"Consideramos que una medida de esta naturaleza obstaculiza el normal desarrollo de los proyectos, aleja las inversiones futuras y finalmente afecta a los usuarios finales, dado que sufrirían las consecuencias de la aplicación de los eventuales gravámenes que se pretende crear", agrega el comunicado.

"Más allá del perjuicio que sufran los proyectos de generación, no debe dejar de considerarse que, de aplicarse los mismos, los eventuales sobrecostos serán en definitiva trasladados a la tarifa de los usuarios y consumidores, por imposición de mecanismos legales y contractuales vigentes", concluyen desde la CADER.

En igual sentido, la Cámara Eólica Argentina (CEA), entidad que nuclea a las principales empresas de esta industria en el país, manifestó su preocupación y rechazo ante la eventual creación de un gravamen al viento en la provincia de Chubut.

"Sería un exceso en las facultades de una provincia crear tributos sobre un régimen nacional. Si la provincia impulsase su aplicación, debe tener en claro que el sobrecosto que generará dicho impuesto se trasladará a los precios de los usuarios finales, en el caso del programa RenovAr, y de los privados, en los contratos MATER (Mercado a término de energías renovables)", explicaron desde CEA.

La CEA, presidida por Alfredo Bernardi, representa los intereses del sector eólico nacional, a través de las siguientes empresas miembro: Aluar, GRI Calviño, Siemens Gamesa, Genneia, Grupo Frali, Nordex Acciona Windpower, PanAmerican Energy, Parque Eólico Arauco, PCR, Vestas e YPF Luz.

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