El control interno avanza hacia modelos de gestión de riesgo
La tendencia mundial para la aplicación de las mejores prácticas de control interno en las Industrias reguladas por el Estado, está teniendo un efecto dominó que afecta a otros sectores. En este sentido, recientemente la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) estableció la necesidad de desarrollar un programa de control interno anual que alcance a sus ciclos de negocios más relevantes a través de la circular 31231/2006.
La Industria aseguradora se inclinó a transitar un camino apoyada por el Banco Central, supervisando terceros responsables del control interno en las Entidades. En este sentido, las entidades aseguradoras ya evalúan implementar modelos de gestión de riesgos, para lo cual la firma BDO Becher sugiere su aplicación no solo en el ámbito privado sino también con alcance sobre organismos públicos.
Claves
Pero para conseguir ese objetivo se deberían imponer ciertos estándares, que garanticen la homogeneidad y calidad de las actividades de los Responsables de control interno. De lo contrario, el libre albedrío podría conducir su aplicación hacia lugares muy divergentes y en definitiva, poco útiles.
Con el establecimiento de dichos estándares se aseguraría una mejor calidad de supervisión del Ente, pero también la implantación de un nuevo modelo de gestión de negocio, apoyado fuertemente en los controles. Esta filosofía de control interno no es nueva. Su sustento se encuentra en las mejores prácticas difundidas internacionalmente por el Informe COSO (Comitee of Sponsoring Organizations) patrocinado por la Treadway Comissión de EEUU en 1992.
En dicho informe se ponen de manifiesto no sólo aspectos semánticos y conceptuales del control interno -que hasta el momento no estaban difundidos-, sino también un enfoque pragmático para su aplicación en las Organizaciones, independientemente de su objeto social.
Un modelo para aseguradoras
En BDO Becher ya se está utilizando y difundiendo este enfoque, no sólo en la División Bancos - donde su adopción es obligatoria - sino también en otras Industrias, donde la rigurosidad del modelo resulta también de gran utilidad como herramienta de Gestión de Riesgos.
En este campo se encuentra en implementación un Modelo aplicable a las Entidades Aseguradoras, cuya esencia y valor agregado subyace en la identificación de los controles claves a aplicar en cada proceso de la Actividad de seguros. Por ejemplo, los riesgos del negocio relativos al manejo de la cobranza en efectivo de los asegurados por parte de los productores, no deberían ser ajenos a ninguna Compañía (aunque para mitigar ese riesgo, la diversidad y efectividad de los controles a aplicar dependerán de la tecnología y modelo operativo que utilice cada Organización).
El Modelo propone no sólo la evaluación de la efectividad de estos controles vigentes, sino la propuesta de una gama de por lo menos 10 controles alternativos.
Si bien sería demasiado apresurado suponer que la Superintendencia de Seguros se inclinará por la aplicación del Modelo en su total dimensión, al menos en el mediano plazo, resulta interesante considerar que, tratándose de un negocio donde la mercadería principal es el riesgo, la aplicación de herramientas para su gestión y reducción en el ámbito administrativo no sólo resultará familiar, sino también extremadamente útil.
Julio Maroño
Gerente de Consultoria en Entidades Financieras y Aseguradoras
BDO Becher