Monotributo: ARCA controla billeteras virtuales y avanza con recategorizaciones y exclusiones
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha un proceso de recategorización de oficio para monotributistas basado en los movimientos detectados en billeteras virtuales durante 2024 y 2025. La medida ya comenzó a impactar en miles de contribuyentes, que están recibiendo notificaciones en su domicilio fiscal electrónico.
El organismo realiza un cruce de datos entre los depósitos informados por las plataformas digitales y la facturación declarada en el régimen simplificado. Cuando detecta diferencias significativas, procede a modificar la categoría del contribuyente o incluso a excluirlo del monotributo.
La campaña de control coincidió con la última recategorización semestral. ARCA había advertido que los monotributistas debían actualizar su situación hasta el jueves 5 de febrero, en el marco del esquema habitual que prevé dos revisiones al año. Sin embargo, este año el proceso incorporó un elemento adicional: en el apartado "Nuestra Parte" del sitio oficial, cada contribuyente pudo visualizar el monto de depósitos en billeteras virtuales que el organismo tenía registrados.
Monotributo: cómo funciona el sistema de ARCA que controla los gastos
El mecanismo se apoya en un sistema informático denominado MOREO (Monotributo - Recategorización de Oficio). Esta herramienta permite cruzar información de manera automática y modificar categorías cuando los ingresos o gastos superan los límites establecidos para cada escala.
Las billeteras virtuales están obligadas a informar mensualmente a ARCA los movimientos de sus usuarios. A partir de esos datos, el sistema:
- Consolida todas las cuentas asociadas a un mismo CUIT, incluso si el contribuyente utiliza varias aplicaciones.
- Suma el total de dinero ingresado en el período analizado.
- Compara ese monto con la facturación emitida bajo el Monotributo.
- Detecta desvíos cuando los ingresos digitales superan ampliamente lo declarado.
Si la diferencia es considerable, el sistema presume la existencia de ventas no facturadas y dispone una recategorización automática. En los casos más extremos, puede derivar en la exclusión del régimen simplificado.
Desde 2026, los controles se volvieron más estrictos y automatizados. ARCA ya no analiza operaciones aisladas, sino que evalúa el perfil integral del contribuyente, tomando en cuenta ingresos, gastos y movimientos financieros.
Billeteras virtuales: falta de distinción entre ingresos laborales y personales
Uno de los principales puntos de conflicto es que el sistema no distingue entre operaciones vinculadas a la actividad comercial y transacciones personales. Es decir, suma la totalidad de los depósitos recibidos en billeteras virtuales sin discriminar si corresponden a ventas, transferencias entre cuentas propias, préstamos familiares o simples movimientos internos.
Esta metodología genera preocupación entre los monotributistas, ya que podría provocar recategorizaciones que no reflejan un incremento real en su nivel de ingresos. Por ejemplo, transferencias entre distintas billeteras de un mismo titular o depósitos por conceptos ajenos a la actividad económica podrían ser interpretados como facturación no declarada.
Las notificaciones enviadas por ARCA establecen que el contribuyente tiene 15 días hábiles administrativos para presentar un recurso si considera que la recategorización es incorrecta. De no hacerlo en ese plazo, el cambio de categoría queda firme y ya no puede modificarse.
El trámite debe realizarse exclusivamente a través del sistema de "Presentaciones Digitales", donde el usuario tiene que adjuntar documentación que respalde su posición. Esto puede incluir extractos bancarios, comprobantes de transferencias entre cuentas propias o cualquier otro elemento que demuestre que los fondos no corresponden a ingresos gravados.
El nuevo esquema marca un cambio profundo en la fiscalización del Monotributo. La digitalización de pagos y el crecimiento de las billeteras virtuales ampliaron la capacidad de control del fisco, pero también abrieron un debate sobre la precisión de los cruces automáticos y el riesgo de generar ajustes que no contemplen la realidad económica de cada contribuyente.
En este contexto, los especialistas recomiendan revisar periódicamente los movimientos financieros, conservar documentación respaldatoria y verificar la información publicada en el servicio "Nuestra Parte" para evitar sorpresas. Con controles cada vez más integrales y automatizados, el Monotributo entra en una nueva etapa donde los movimientos digitales pueden definir la permanencia en el régimen.