Un tercio de los cigarrillos que se fuman en América Latina provienen del contrabando
El mercado ilícito de cigarrillos en América Latina alcanzó niveles récord durante 2025. Según un estudio elaborado por KPMG para Philip Morris International (PMI), el 31,9% de los cigarrillos consumidos en la región corresponde al comercio ilegal.
El relevamiento abarca 11 países: Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, México y Panamá. Estas naciones conforman el conjunto con mayor incidencia de contrabando de cigarrillos a nivel mundial, más del doble del promedio global que se estima en torno al 15%.
Los números son contundentes. Durante 2025 se consumieron aproximadamente 77.000 millones de cigarrillos ilícitos en los mercados analizados. Este volumen representa casi un tercio del consumo total en América Latina y Canadá.
El informe fue desarrollado por KPMG LLP a pedido de PMI. El objetivo: aportar información cuantitativa sobre la magnitud del comercio ilegal de tabaco en la región de las Américas, excluyendo a Estados Unidos.
Los datos revelan que el fenómeno configura un componente estructural del mercado. No se trata de casos aislados, sino de una dinámica que atraviesa a toda la región.
Pérdida fiscal millonaria que afecta a los Estados de la región
El impacto económico del comercio ilegal es significativo. Las pérdidas fiscales alcanzaron aproximadamente u$s8.500 M durante 2025 en los países analizados.
Estos recursos corresponden a tributos que no fueron percibidos por los Estados. La circulación de productos fuera de los canales formales dejó a los fiscos sin ingresos clave para sus arcas.
El estudio muestra además una tendencia preocupante. El consumo de cigarrillos ilícitos mostró mayor estabilidad en comparación con el consumo total de cigarrillos, que registró una disminución más pronunciada.
Esto implica que la participación del mercado ilegal se mantuvo elevada dentro del total. Mientras el consumo formal cae, el informal se sostiene.
El documento señala que la demanda de productos de menor costo continúa presente en los distintos mercados. En varios casos, esa demanda se canaliza hacia circuitos ilegales donde se comercializan cigarrillos sin cumplir con las regulaciones vigentes ni con el pago de impuestos.
Brasil concentra más de la mitad del contrabando regional
Entre los países analizados, Brasil aparece como el mayor mercado de cigarrillos ilícitos en términos de volumen. En 2025 concentró aproximadamente 41.800 millones de unidades.
Esa cifra equivale al 54% del total consumido en los 11 países incluidos en el informe. Más de la mitad del contrabando regional se concentra en territorio brasileño.
Pero hay casos aún más críticos en términos de participación del mercado ilegal. En Panamá, los cigarrillos ilícitos representaron cerca del 89% del consumo total, mientras que en Ecuador alcanzaron aproximadamente el 84%. Estas cifras reflejan una fuerte presencia del comercio ilegal en esos mercados específicos.
La situación panameña es particularmente alarmante. Casi 9 de cada 10 cigarrillos consumidos en el país provienen de canales ilegales. Ecuador le sigue de cerca con más de 8 de cada 10.
En otros países de la región, la incidencia del mercado ilícito también resulta significativa, aunque en niveles menores que los casos mencionados.
Qué son los "illicit whites" y por qué dominan el mercado negro
El informe describe en detalle la composición del mercado ilícito. Los denominados "illicit whites" constituyen el segmento predominante, con una participación del 73% del total.
Se trata de cigarrillos que, en la mayoría de los casos, son producidos legalmente en un país. Pero su destino es el contrabando hacia otros mercados donde se comercializan sin el pago de impuestos.
En términos absolutos, este segmento representa alrededor de 56.500 millones de unidades. Son productos que cruzan fronteras de manera ilegal para venderse en mercados donde no pagan los tributos correspondientes.
Además de los "illicit whites", el documento incluye otras categorías dentro del comercio ilegal:
- Productos falsificados: fabricados y vendidos por terceros sin autorización del titular de la marca
- Contrabando tradicional: productos originales adquiridos en mercados con menor carga impositiva que luego son introducidos ilegalmente en otros países
- Categoría "C&C" (counterfeit and contraband): agrupa tanto productos falsificados como de contrabando, incluyendo los "illicit whites"
- "Other C&C": formas de contrabando que no encuadran dentro de la definición de "illicit whites" y pueden incluir productos con impuestos pagados en origen
Esta clasificación permite entender mejor la complejidad del mercado ilegal. No hay un solo tipo de producto ilícito, sino múltiples categorías con características distintas.
Vínculos con otras actividades ilegales y economías ilícitas
Según el informe, el comercio ilícito de cigarrillos presenta vínculos con otras actividades ilegales. Los registros de organismos de control suelen asociar la circulación de cigarrillos ilegales con economías ilícitas más amplias, incluyendo distintas modalidades de contrabando.
El impacto del fenómeno no se limita al plano fiscal. También se mencionan efectos en materia de control sanitario, seguridad y funcionamiento de los sistemas regulatorios.
Los productos ilegales quedan fuera de los mecanismos de supervisión y control. Esto genera vacíos en la trazabilidad y dificulta la aplicación de políticas públicas de salud.
El documento forma parte de una serie de análisis orientados a aportar información para el diseño de políticas públicas y estrategias de control en materia de comercio ilegal de productos de tabaco.
Los resultados del estudio fueron presentados en un evento realizado en Washington D.C., organizado por el Council of the Americas. Participaron representantes de gobiernos, académicos y actores del sector privado.
Durante la presentación se expusieron los principales datos del informe y se abordaron las características del comercio ilícito de cigarrillos en América Latina, una problemática que afecta a la región en términos fiscales, sanitarios y de seguridad.