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Impuestos

Máximo Kirchner propuso cobrar un nuevo impuesto para compensar el ajuste de Milei

La propuesta para gravar movimientos financieros internacionales enfrenta tensiones internas y fuertes críticas de sectores aliados y adversarios

22/09/2026
Actualizado 19:48hs

Máximo Kirchner volvió a la carga con una versión renovada del impuesto a las grandes fortunas. El diputado y jefe de La Cámpora presentó el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), un gravamen que apunta directo a quienes saquen dinero del país.

La jugada busca capitalizar los cortocircuitos entre el oficialismo y sus aliados en el Congreso. Pero el tiro le salió por la culata: la propuesta ya generó rechazo cruzado, incluso dentro del propio peronismo.

El proyecto replica la lógica del Aporte Solidario y Extraordinario (ASE) que se aplicó en 2020 durante la pandemia del COVID, pero esta vez apunta a gravar toda operación que implique la salida efectiva de capitales del territorio argentino.

Lo cierto es que la iniciativa ya divide aguas. Hay sectores de Unión por la Patria que miran con desconfianza la idea de impulsar un nuevo impuesto a menos de dos años de las elecciones presidenciales de 2027.

"Nadie quiere crear un nuevo impuesto en la Argentina. Eso no corre más", disparó sin filtro un legislador peronista.

De todas formas, en el bloque esperan reuniones entre los distintos sectores. El objetivo es tratar de armar una estrategia unificada mientras la Cámara de Diputados se prepara para discutir el proyecto de Presupuesto que el Gobierno mandó el 15 de septiembre pasado.

Ese presupuesto mantiene la lógica de recortes y ajuste sobre las provincias. Un escenario que Kirchner busca usar como argumento para justificar su impuesto.

Por qué el proyecto de Máximo Kirchner tampoco convence a la oposición dialoguista

El rechazo no se limita al peronismo. La propuesta tampoco tuvo consenso entre los sectores de la oposición que suelen acompañar al kirchnerismo en el recinto cuando se trata de frenar el ajuste mileísta.

"Con esta idea, Máximo está jugando para la reelección de Milei", advirtieron desde la oposición díscola no peronista.

Desde esos bloques apuntaron que la iniciativa, en caso de ser aprobada por ambas cámaras, terminará siendo vetada por el Presidente. Un escenario que convertiría al proyecto en un gesto político sin consecuencias prácticas.

Incluso desde el oficialismo y otros sectores opositores resaltaron que la iniciativa impulsada por Kirchner busca "frenar las inversiones en el país".

Cómo funciona el nuevo impuesto a la salida de capitales que propone Máximo Kirchner

El proyecto prevé gravar toda transferencia de capital. Ya sea en forma de divisas, valores negociables o activos virtuales, realizadas de manera directa o indirecta por los sujetos alcanzados.

Según fundamentó Kirchner, la misión es apuntar contra el flujo de los capitales especulativos que abandonan el país sin generar valor productivo ni empleo local.

El Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC) aplica una alícuota del 3%. Cuando el destino es un país de baja o nula tributación, se adiciona un 2% extra.

El gravamen alcanza a un universo amplio de contribuyentes:

  • Personas humanas
  • Personas jurídicas
  • Sucesiones indivisas
  • Fideicomisos
  • Trusts
  • Fundaciones y demás estructuras análogas

La lista incluye tanto a residentes como a no residentes. El impuesto se cobra al momento de la operación.

La administración y el control quedan a cargo de ARCA. Intervienen también el Banco Central (BCRA) y la Comisión Nacional de Valores (CNV) en sus respectivas áreas. La Unidad de Información Financiera (UIF) brinda asistencia técnica.

Cuánto espera recaudar Máximo Kirchner con el impuesto a las transferencias de capital

Con este impuesto, el jefe de La Cámpora prevé recaudar unos $2,89 billones.

"Esto equivale a diez veces lo enviado en 2025 a las provincias por transferencias de capital", fundamentó Kirchner en el texto del proyecto.

La recaudación tendrá una asignación específica. El 60% será destinado a las provincias y municipios para avanzar con obras de infraestructura sanitaria, educativa y hospitalaria, de vivienda y vial.

El 40% restante será distribuido entre salud, educación, programas de discapacidad y jubilados, buscando compensar el recorte que esos sectores sufrieron en el presupuesto enviado por el Gobierno.

El antecedente brasileño que inspiró el proyecto de Kirchner

La propuesta se asemeja al impuesto a las operaciones financieras que se aplica en Brasil. Ese gravamen alcanza, entre otras operaciones, las remesas de divisas al exterior.

En el modelo brasileño, la tasa general es del 3,5%. Un punto de referencia que Kirchner tomó para diseñar su versión argentina del tributo.

Sin embargo, el contexto político y económico es radicalmente distinto. Brasil tiene un mercado de capitales más profundo y una economía más estable.

En Argentina, el fantasma del impuesto a las grandes fortunas de 2020 todavía genera ruido. Aquel ASE fue presentado como una medida extraordinaria y única. Ahora, su regreso bajo otro nombre despierta resistencias incluso entre quienes lo defendieron entonces.