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El Chalten cobra una tasa de inscripción de $26.550 y patente a mascotas

La comuna turística de El Chalten obliga a tributar por tener un perro o un gato, con obligaciones de registración, sanitarias y de control

03/11/2026
Actualizado 09:25hs

El municipio turístico de El Chalten, en la provincia de Santa Cruz, los dueños de mascotas deben tributar una tasa de inscripción desde $26.550 según la cantidad de animales y una patente anual de $17.700

Cuál es el costo de la inscripción y la patente de mascotas

La tasa municipal de inscripción inicial de una mascota en El Chalten cuesta $26.550 en 2026. Se paga una sola vez por el primer animal, y por el segundo.

Si la misma persona registra en El Chalten una tercera mascota, el valor de inscripción sube a $53.100, y a partir de esa cantidad, cada ejemplar adicional paga $79.650.

A ese desembolso inicial se agrega la Patente Única de Mascotas, que los tutores responsables de esos animales deberán pagar cada año a la comuna.

En tanto, la patente anual es de $17.700. Se paga recién a partir del segundo año, ya que está incluido en el costo de la inscripción inicial.

El sistema incluye además una exención para incentivar una cuestión sanitaria. Los animales esterilizados quedan excluidos del pago anual de la patente desde el exacto momento en que se realiza la intervención quirúrgica.

Además, cualquier vecino que salga a la vía pública con más de tres perros debe inscribirse como paseador en el registro municipal.

El Chalten lleva un registro llamado ReMMa, que vincula a cada animal con su responsable e incluye datos sobre su estado sanitario, vacunación y esterilización.

La Dirección de Comercio puede inspeccionar las condiciones de habitabilidad cuando una persona registra más de dos animales, según publica La Mañana de Neuquén.

Por qué especialistas critican la creación de tasas a las mascota

"Si bien es cierto que los tributos siempre han encontrado resistencia, no podemos dejar de marcar la gran creatividad que han tenido muchas autoridades a la hora de crearlos con el fin de engrosar las arcas fiscales, detrayendo riqueza de los particulares —tanto individuos como empresas— y, en muchos casos, de manera desmedida e injustificada", indica Richard Amaro Gómez.

"¿Quién diría que por el solo hecho de tener un perro y/o un gato como mascota se genera la obligación de pagar tributos a un municipio, más allá de los fines perseguidos con su creación?", enfatiza.

"Si nos ponemos a pensar, todo tributo descabellado casi siempre tiene una justificación, aunque esta pueda carecer de sentido si consideramos cursos de acción distintos a la creación de una gabela", afirma.

"Muchas situaciones locales podrían resolverse no mediante tributos, sino tomando otras medidas; sin embargo, el ingenio recaudatorio suele resultar mucho más atractivo que la creatividad en medidas no tributarias", explica.

Qué impacto tiene el cobro de la patente de mascotas según expertos

"Más allá de los fines perseguidos, esta patente y tasa son un contrasentido, ya que hemos llegado a una Argentina donde ni los perros ni los gatos se salvan de la tributación. Por supuesto que los animales no tienen capacidad contributiva, pero sí la tienen sus dueños", subraya.

"Este contexto resulta realmente desacertado, ya que solo produce dos grandes efectos", señala Amaro Gómez:

  • Desmotiva la adopción de animales con el consecuente perjuicio social.
  • Dota al sistema tributario de ejemplos ilustrativos sobre el exceso del poder tributario municipal que, en lugar de buscar medidas eficientes y eficaces para evitar problemas sociales, piensa que con el solo hecho de crear tributos desmedidos e injustificados puede subsanar esos problemas.

"Además, se obliga a pagar a aquellos dueños que son responsables con sus mascotas por aquellos que no lo son", critica Amaro Gómez

"En una economía razonable, eficiente y eficaz, la coexistencia de un sistema tributario es algo inevitable; pero no es posible lograr esa economía ideal con un sistema tributario desmedido que parte de la premisa de que todos los males sociales se pueden arreglar simplemente creando nuevos tributos", concluye el experto.