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ALERTA

Especialistas analizan la implementación de normas de información financieras

Desde Ernst & Young destacan la importancia de estar preparados para la adopción de las nuevas normas y detallan las claves a tener en cuenta
15/12/2008 - 11:20hs
Especialistas analizan la implementación de normas de información financieras

La implementación de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) es analizada desde Ernst & Young. En este sentido, los expertos se preguntan: ¿Estamos preparados para su implementación?

Detalles
Muchas de las compañí­as, especialmente de la comunidad económica europea, que ya implementaron las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF o IFRS en sus siglas en inglés) allá por el año 2005, quizás estén pensando que lo peor ya ha pasado, y hasta puede que se estén olvidando de ello. Pero nada más lejos de la realidad.
Es que el International Accounting Standards Board (IASB), que es el organismo profesional responsable de haber emitido y mantener actualizada esta plataforma internacional de normas contables, no se ha quedado quieto. Las normas internacionales están en constante revisión, y lo estarán más en el futuro cercano, si consideramos que existe un proyecto formal de convergencia de estas normas con las normas contables americanas (US GAAP).

En este sentido, es importante que las compañí­as reconozcan esta situación, capitalicen su experiencia pasada del 2005 y se preparen adecuadamente para implementar las numerosas modificaciones, algunas de ellas significativas, que el IASB ya ha emitido durante 2008 -la mayorí­a de las cuales aplican a partir del 1 de enero de 2009-, y que posiblemente este organismos siga emitiendo en un futuro cercano.

En efecto, el IASB tiene una ocupada agenda que involucra la reevaluación y eventual modificación de numerosas normas ya emitidas, y esto ocurrirá en los próximos tres años. Por todo ello, es que todaví­a no podemos hablar de que contamos actualmente con una plataforma "estable" de normas contables internacionales.

Numerosos paí­ses como Brasil, Canadá, China, India, Japón y Corea, entre otros, ya han anunciado su decisión de hacer converger sus respectivas normativas contables locales hacia las NIIF, o directamente adoptar las NIIF como su único lenguaje contable. Una vez que esto efectivamente ocurra, más del 65% de las 500 grandes empresas listadas en la revista Fortune estarán reportando sus resultados conforme a NIIF.

El IASB también se encuentra muy activo en el diseño e implementación del programa de convergencia conjunto con el US Financial Accounting Standard Board (FASB), su contraparte americana, a fin de ir alineando lo más posible y eliminando la mayor cantidad de diferencias entre las normas contables internacionales y las normas contables americanas.

En este sentido, ambos organismos reguladores han estado debatiendo seriamente diversos proyectos en conjunto, tales como las normas relacionadas con el reconocimiento de ingresos o los instrumentos financieros, con el objetivo de introducir modificaciones hacia el año 2011. En este contexto, es bastante probable esperar que las NIIF continúen siendo modificadas sustancialmente en el futuro.

La realidad es que muchas entidades americanas ya hoy se están estado moviendo aceleradamente hacia las NIIF, ya sea porque se trata de empresas americanas que cotizan en otros centros financieros -europeos-, o porque se trata de empresas americanas que cotizan en Estados Unidos y que han iniciado procesos de conversión por la aplicación anticipada en ese paí­s, prevista para 2009.

Esto implica que aquellas empresas que ya han adoptado o están por adoptar las NIIF en su sistema de información y reporte, deberí­an estar atentas a posibles cambios futuros en dichas normas y planear su implementación adecuadamente y con tiempo.

Los cambios en las normas contables internacionales vigentes

Algunas de las normas contables internacionales que ya incluyen cambios, muchos de ellos significativos, con vigencia para los ejercicios iniciados en 2009, se indican a continuación:

NIC 1: Presentación de estados contables (enero 2009)
NIIF 2: Beneficios a empleados basados en pago con acciones (enero 2009)
NIIF 8: Información por segmentos operativos (enero 2009)
NIC 32: Presentación de instrumentos financieros (enero 2009)
NIIF 3: Combinaciones de negocios (julio 2009)
NIC 27: Estados contables consolidados e individuales (julio 2009)
NIIF 1 y NIC 27: Inversión en una sociedad controlada, controlada en forma conjunta o afiliada, en los estados contables individuales de la entidad controlante (enero 2009)
Otras modificaciones tipo "ómnibus" que abarcan a más de 15 otras normas (enero 2009).

Asimismo, el IASB tiene en estudio la eventual modificación de otras normas contables, entre ellas las relacionadas con la consolidación de estados contables, la alternativas de medición de valores corrientes, el reconocimiento contable de ingresos, el tratamiento contable de beneficios a empleados retirados, y la medición de y presentación de instrumentos financieros derivados, entre otras.

Los cambios en la organización y el management
La implementación por primera vez de las NIIF o la implementación de posteriores modificaciones a las mismas, encierra mucho más que un mero ejercicio técnico-contable, ya que presenta numerosas oportunidades, incluso de negocios, y desafí­os que son inevitables.

La experiencia de compañí­as europeas que han implementado las NIIF muestra que el proceso de conversión puede demandar hasta 18 meses o más hasta ser completado, dependiendo de su grado de complejidad.

En este contexto, es inevitable que las compañí­as que van a implementar las NIIF por primera vez, o van a implementar cambios significativos a las mismas, deban necesariamente evaluar el esfuerzo que esto implica, tanto en materia de tiempo como en recursos organizacionales.

Como ejemplo, se cita que algunas compañí­as europeas se tomaron más de 9 meses para analizar, evaluar e implementar las modificaciones introducidas recientemente a la NIIF 7 sobre presentación de instrumentos financieros y poder cumplir con la norma modificada.

Uno de los desafí­os más importantes que estas compañí­as debieron enfrentar en el proceso de conversión a NIIF ha sido el de obtener el adecuado soporte polí­tico del "Senior Management", el Directorio y/o el Comité de Auditorí­a.

En efecto, proyectos de conversión que comienzan con una evaluación de tipo general o "de alto nivel" a nivel organizacional producen una mejor visión de la verdadera dimensión de los efectos que el cambio produce en todos los niveles de la misma, incluso más allá del área estrictamente contable o administrativa.

Los proyectos de conversión más exitosos han siempre tenido un equipo especí­fico asignado al proyecto, con un lí­der que siempre ha mantenido una fluida comunicación con la Dirección de la organización y/o su Comité de Auditorí­a, también asistidos en todos los casos por un consultor externo experto en la materia.

De manera similar, las experiencias recogidas en la etapa de implementación primaria del proyecto, sirven después para lograr una mejor y más eficiente implementación de cualquier modificación normativa posterior que se produzca, aprendiendo de los aciertos y de los errores "de la primera vez".

En este sentido, cada aspecto o área de la entidad que se ve de alguna forma influenciada, basada o condicionada por la información contable elaborada bajo las NIIF, también potencialmente se verá afectada a potenciales cambios.

Como ejemplo, puede mencionarse la medición de ratios o indicadores de performance operativa o de negocios, la medición de ratios de cumplimiento originados en ciertos contratos de endeudamiento -covenants-, los planes de compensación de ejecutivos y empleados, en actividad y/o retirados y los informes periódicos usuales de gestión operativa que se utilizan en la organización a todos los niveles.

Asimismo deben agregarse las plataformas tecnológicas o de procesamiento de datos y sus sistemas aplicativos transaccionales, la liquidación de los impuestos, las relaciones con los inversores u otros terceros -como entidades bancarias, proveedores- y la comunidad en general -especialmente las compañí­as públicas-, entre otros.

Como corolario de esto, se hace indispensable entonces estructurar un equipo multidisciplinario que lidere y maneje el proceso de conversión en forma integral, a fin de minimizar los impactos negativos que el mismo pueda tener en la organización.

Este equipo deberí­a contar con los lí­deres sectoriales de la organización, incluyendo el área tecnológica, recursos humanos, capacitación, comunicaciones, relaciones con la comunidad, entre otras, además del área financiera.

Asimismo, es imprescindible que este equipo perdure en el tiempo, no sólo al momento de completar la implementación de las NIIF por primera vez, sino también durante el proceso de implementación de cualquier modificación posterior relevante que se produzca en las mismas.

El costo de un proyecto de conversión de normas a NIIF puede variar significativamente dependiendo del tamaño de la compañí­a, de su complejidad operativa y de muchos otros factores.

Un estudio reciente hecho en Europa revela que el proceso de conversión por primera vez representó aproximadamente un costo equivalente al 0,31% de las ventas netas, para empresas con ventas menores a 500 millones de euros, y hasta de 0,05% de las ventas netas, para empresas con ventas mayores a esa cifra.

El estudio también hizo notar que los costos en años subsecuentes cayeron a 0,06% en el segundo año para las empresas más chicas, y entre 0,008% y 0,01% para empresas más grandes.

La implementación de las NIIF en la Argentina
En el ámbito local, la Junta de Gobierno de la Federación Argentina de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas (FACPCE) aprobó, con fecha 28 de noviembre de 2008, el Proyecto N° 16 de Resolución Técnica (PRT) "Normas Contables Profesionales: Adopción de las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF) del Consejo de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB).

Este proyecto, elevado a consulta de los respectivos Consejos Profesionales adheridos a la Federación hasta el 1 de marzo de 2009, establece la aplicación obligatoria de las NIIF en la preparación de estados contables de las sociedades incluidas en el régimen de oferta pública de la Ley 17.811, tanto por su capital como por sus obligaciones negociables, o que hayan solicitado autorización para estar incluidas en el citado régimen, a excepción de las entidades que integran el panel de las PyME que operan en otras formas de financiación, los fondos comunes de inversión y los fideicomisos financieros autorizados a la oferta pública, y las otras entidades incluidas en el régimen de oferta pública, pero sujetas al control de otros organismos reguladores, como ser las entidades financieras, compañí­as de seguros, cooperativas y asociaciones civiles.

Para el resto de las entidades, fundamentalmente las sociedades "cerradas" sujetas al control de la Inspección General de Personas Jurí­dicas, las NIIF son de aplicación optativa, excepto que se trate de sociedades controladas por sociedades que obligatoriamente deben aplicar las NIIF, en cuyo caso dichas sociedades controladas deberán necesariamente preparar información contable conforme a las NIIF, a efectos de ser utilizada en el proceso de consolidación.

El cronograma pautado para la implementación integral de las NIIF en Argentina establece el 2011 como el primer año de aplicación de las nuevas normas, lo cual implica también la implementación de las NIIF a nivel de cifras comparativas por el año 2010, fijándose como "balance de transición" -punto de partida de las nuevas normas- el cierre previsto para 2009.

Es decir, que las compañí­as en Argentina deberán prepararse mucho antes del 2011 para estar en condiciones de lograr un proceso exitoso de conversión.

Sin embargo, hay que reconocer que el cambio normativo en Argentina no será tan importante como lo fue en la Unión Europea, pues nuestra práctica local ya habí­a iniciado un proceso de armonización de las normas contables profesionales locales con las internacionales a partir de 1998.

Esta circunstancia, en modo alguno minimiza la importancia del proceso de conversión y de los cambios que más abajo se comentan, los cuales resultan igualmente aplicables.

Incorporación de las NIIF
El proceso de conversión a las NIIF dentro de las otras actividades del negocio no es solamente una cuestión meramente contable o de los sistemas de información y reporte de la compañí­a que se resuelve a nivel del área de administración y finanzas.

Sus efectos son mucho más generalizados y se extienden a un sin número de áreas de la organización. Uno de los errores más usuales en los procesos de implementación llevados a cabo en Europa ha sido precisamente el hecho de considerar que las NIIF solamente afectan a la contabilidad, los números y los estados contables de publicación de la entidad.

Algunas compañí­as que han minimizado el problema, simplemente diseñando soluciones rápidas que calcularon los efectos numéricos de los cambios contables incorporados, en vez de evaluar el rediseño de procesos operativos completos que pudieron verse afectados por la implementación de esas normas, han fracasado en su implementación, o al menos la han manejado en una forma significativamente más traumática e ineficiente.

Las otras áreas operativas o funcionales de la organización que necesariamente se verán afectadas en un proceso de conversión / implementación de las NIIF, son entre otras:

Relaciones Institucionales y con la Comunidad
La implementación de las nuevas normas y sus efectos sobre la situación patrimonial y el resultado de las operaciones de la sociedad deben ser adecuadamente explicitados y explicados a la comunidad de negocios, especialmente a los usuarios de los estados contables, como las entidades bancarias, a la hora de evaluar, por ejemplo, su capacidad de pago y/o su riesgo crediticio.

Asuntos Jurí­dicos y Legales
Las nuevas normas pueden afectar la interpretación de cláusulas legales y/o contractuales que impliquen cálculos numéricos, por ejemplo. Es fundamental que el personal de esta área esté lo suficientemente entrenado como para entender dichos impactos y evaluarlos / explicarlos adecuadamente frente a terceros.

Recursos Humanos
Las nuevas normas pueden afectar el cálculo de compensaciones salariales, premios, incentivos, gratificaciones, planes de pensiones y otros beneficios al personal, en actividad o retirados, sean monetarios o con acciones.

Impuestos
El Departamento de Impuestos debe trabajar conjuntamente con el Departamento Contable a fin de interpretar adecuadamente el impacto que las nuevas normas pueden tener en el cálculo de los impuestos que tributa la sociedad a nivel municipal, provincial y nacional. Probablemente deban considerarse mayores reconciliaciones entre los resultados contables y los impositivos.

Compras, Marketing y Ventas
Las NIIF pueden impactar sobre diversos aspectos relacionados con estas áreas funcionales, por ejemplo, en lo que hace al manejo estratégico del porfolio de productos, el tratamiento contable y reconocimiento de marcas y patentes, los contratos o compromisos a largo plazo de compra o venta de productos, los beneficios otorgados a clientes y recibidos de proveedores, el reconocimiento de ingresos entre perí­odos, entre otros.

Manufactura y Desarrollo e Investigación de Productos
La implementación de las nuevas normas puede afectar la forma en que la empresa vení­a midiendo su capacidad instalada y utilizada/ociosa, el tratamiento contable de sus gastos de investigación y desarrollo, la medición y control de inventarios, su rotación y obsolescencia, los potenciales problemas de recuperabilidad, entre otros.

Tecnologí­a Informática
Los sistemas informáticos vigentes pueden no soportar adecuadamente los efectos que implican el cambio de normas contables. Pueden resultar necesarios cambios a las plataformas tecnológicas en general, y/o cambios en los sistemas aplicativos transaccionales en particular, a fin de alinear los nuevos sistemas de información en concordancia con las nuevas normas.

De esta forma, la adopción generalizada de las NIIF está ofreciendo la oportunidad a las empresas de tener que reevaluar y/o rediseñar en forma profunda sus sistemas operativos y transaccionales, de información y reporte, aprovechando así­ el momento para introducir mejoras de control interno, simplificación y estandarización de procesos, eliminación de procesos y/o controles redundantes o repetitivos, entre otros.

Por último, la adopción sistemática, uniforme y expandida de las NIIF en todas las compañí­as de los distintos paí­ses permitirá, sin dudas, generar una plataforma consistente de normas contables, más uniforme y comparable, lo cual redundará en beneficio de menores costos derivados de la centralización de las funciones de reporte de las corporaciones multinacionales, simplificando procesos de consolidación y reforzando procesos de control a nivel centralizado y de sus filiales en el exterior.

Por todo lo expuesto, ¿estamos en condiciones de responder afirmativamente a la pregunta que titula este artí­culo, sobre si estamos preparados para su implementación?

Tener en cuenta que hay un solo camino posible para el éxito: estar preparados tempranamente y de la mejor forma posible para el cambio que se viene, minimizando así­ costos -monetarios, en recursos humanos, entre otros-, efectos no deseados en la organización, y pudiendo sí­ maximizar los beneficios y las oportunidades que el reto de la conversión nos plantea.


Benjamí­n Harriague
Socio de Auditorí­a de Ernst & Young