Quién era el Mencho Oseguera: la historia del narco más buscado por México y los Estados Unidos
La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, mundialmente conocido como "El Mencho", pone fin a la carrera delictiva de uno de los criminales más escurridizos y sanguinarios de la historia moderna. A sus 59 años, el líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no solo era el objetivo principal de las fuerzas antinarcóticos mexicanas tras la caída de "El Chapo" Guzmán, sino que encabezaba la lista de los más buscados de la Administración del Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por su sigla en inglés), que ofrecía una recompensa de 15 millones de dólares por su captura.
Nacido en la convulsionada zona de Tierra Caliente, Michoacán, en 1966, Oseguera tuvo un origen humilde que lo llevó a migrar a Estados Unidos en los años 80. Tras ser detenido por delitos menores en California y finalmente deportado a principios de los 90 por venta de drogas, regresó a México para protagonizar un giro de guion cinematográfico: trabajó como policía en un municipio de Jalisco antes de cruzar la vereda definitivamente para unirse a las filas del narcotráfico como custodio de los líderes del Cártel de los Valencia.
Mencho Oseguera-Cervantes: el ascenso del "Señor de los Gallos" y el nacimiento del CJNG
La verdadera expansión de su poder comenzó en 2010. Tras la muerte del capo "Nacho" Coronel, Oseguera heredó parte de la estructura del Cártel del Milenio y fundó el CJNG. En tiempo récord, lo que comenzó como una banda local en Jalisco y Colima se transformó en un imperio con presencia en más de la mitad de México y ramificaciones en Estados Unidos, Europa y Asia. Su estrategia para el crecimiento se basó en dos pilares: el reclutamiento de científicos y expertos en finanzas, y una violencia desmedida para "triturar" a sus rivales.
Bajo su mando, el cartel se convirtió en el principal exportador de drogas sintéticas, dominando el mercado ilegal de metanfetaminas y, más recientemente, el de fentanilo, causa de una crisis sanitaria sin precedentes en Norteamérica. Esta peligrosidad llevó a que, a principios del año pasado, el gobierno de Donald Trump designara formalmente al CJNG como una organización terrorista, otorgando a los agentes estadounidenses mayores facultades para investigar cualquier vínculo directo o indirecto con el grupo.
A diferencia de otros capos que mantenían un perfil más rústico, "El Mencho" diversificó sus ingresos. Aprovechó el auge de la ganadería, la agricultura y la construcción en Jalisco para lavar dinero, al tiempo que ejercía un feroz poder corruptor sobre autoridades locales y aduanas. Esto le facilitó el control de los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, puntos neurálgicos para el ingreso de precursores químicos provenientes de Asia.
Sin embargo, en los últimos años, el mito de su invulnerabilidad se había empezado a resquebrajar. Desde 2022 circulaban rumores sobre su delicado estado de salud -presuntamente por una insuficiencia renal- y la extradición de su hijo, Rubén Oseguera González, en 2020, había debilitado su círculo íntimo. Finalmente, este domingo, la caída de quien fuera llamado el "Señor de los Gallos" cierra un capítulo de terror en el occidente mexicano, dejando abierta la incógnita sobre quién heredará el control de una estructura criminal que hoy es considerada una amenaza global.