La marca china que trajo al país 7.000 autos en su propio barco ya vende en Europa el doble que Tesla
El desembarco político de Elon Musk en el debate europeo, sus ataques a la Unión Europea y su cercanía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, están teniendo un impacto directo en una de las principales joyas de su imperio: Tesla. La automotriz, que supo liderar la revolución eléctrica en el Viejo Continente, hoy enfrenta una fuerte pérdida de terreno frente a competidores, en especial los fabricantes chinos.
Tesla lleva más de una década operando en Europa y durante años acompañó el crecimiento del mercado eléctrico con cifras en ascenso. En 2015, cuando solo ofrecía el Model S, vendió apenas 15.000 unidades. Con la ampliación de su gama y la aceleración de la transición energética en varios países, las ventas despegaron.
En 2019 alcanzó un hito cuando el Model 3 se convirtió en el auto más vendido en Noruega, y en 2022 inauguró su planta "Giga Berlín", en Alemania, con capacidad para producir 350.000 vehículos al año junto con sus baterías, consolidando su apuesta industrial en la región.
El mejor ejercicio de la compañía fue 2023, cuando logró colocar 320.000 unidades y alcanzar una cuota del 18,2% del mercado eléctrico europeo. Sin embargo, el clima político comenzó a cambiar con la campaña presidencial estadounidense de 2024 y, sobre todo, tras el regreso de Trump a la Casa Blanca en enero de 2025. Desde entonces, la marca inició un retroceso pronunciado.
Las ventas de Tesla caen en Europa y los autos chinos preocupan a Elon Musk
Mientras las ventas de eléctricos en Europa siguen creciendo a doble dígito, Tesla pasó de concentrar más del 19% del mercado a apenas 9,4% en 2025, lo que implica una caída anual del 39%. En Alemania, uno de sus mercados clave y sede de su mayor planta europea, el derrumbe llegó al 48%. La tendencia no se detuvo: según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), en enero las matriculaciones de Tesla en Europa -incluyendo la UE y países como Reino Unido, Noruega y Suiza- cayeron 17% interanual, hasta 8.075 unidades. Es el decimotercer mes consecutivo de retroceso para la firma, en un contexto en el que las ventas totales de eléctricos subieron casi 15%.
El espacio que deja Tesla lo está ocupando con rapidez BYD. La automotriz china, que ya cuenta con plantas en Turquía y Hungría y proyecta una nueva fábrica en España, incrementó en enero sus ventas en Europa un 165%, hasta alcanzar 18.242 unidades. A diferencia de Tesla, ofrece tanto vehículos 100% eléctricos como híbridos, lo que amplía su base de clientes. Desde que la ACEA incorporó sus datos, BYD registra subas mensuales constantes.
Los informes de consultoras especializadas señalan que los fabricantes chinos compiten con precios más agresivos y productos de calidad comparable. Pero también apuntan a un factor reputacional: la figura de Musk genera creciente rechazo en parte del electorado europeo. No es extraño ver vehículos Tesla con calcomanías aclarando que su dueño no comparte las posturas políticas del empresario. Además, los modelos de la marca son hoy los que presentan mayores dificultades en el mercado de segunda mano. A eso se suma que Tesla no logra posicionarse con fuerza en el segmento de eléctricos más pequeños y accesibles, donde las marcas chinas tienen una oferta variada.
El avance chino se produce incluso con aranceles de entre 20% y 30% sobre los autos importados desde ese país, mientras que la mayoría de los Tesla vendidos en Europa se fabrican en Alemania y no pagan esos impuestos. En Estados Unidos, en cambio, la compañía sigue protegida por barreras que encarecen la entrada de vehículos chinos. A nivel global, las ventas de Tesla cayeron 9% el año pasado, tras haber retrocedido 1% en 2024. Europa, que hasta hace tres años era su mercado estrella, dejó de ser el motor de su crecimiento.
El avance chino también se siente en la Argentina
El fenómeno no se limita a Europa. BYD, considerada la mayor fabricante mundial de autos eléctricos, dio este año un golpe de efecto en la Argentina al traer un barco propio que descargó 7.000 vehículos en el puerto de Zárate. La compañía había desembarcado en 2025, impulsada por el programa oficial que elimina aranceles de importación para modelos electrificados con un valor FOB inferior a u$s16.000.
Durante la segunda mitad del año pasado comenzaron a llegar los primeros embarques dentro del cupo de 50.000 unidades eléctricas o híbridas sin arancel. A lo largo de 2025, los vehículos de origen chino representaron 4,7% de los 612.000 cero kilómetro vendidos en el país, aunque su participación creció mes a mes.
Con el inicio de 2026, esa presencia dio un salto: en enero se patentaron 7.229 autos, SUV, pick-ups y camiones de origen chino sobre un total de 66.080 unidades, según la Asociación de Concesionarios Automotores (ACARA). Así, la participación de China en el mercado local alcanzó el 10,95%, consolidándose en doble dígito y marcando un nuevo capítulo en la competencia global por el negocio de la movilidad eléctrica.