Los costos energéticos del conflicto bélico, las advertencias del FMI y su impacto en Argentina
En el cierre de los mercados de ayer, el precio del barril de petróleo Brent del Mar del Norte volvió a superar los u$s100 luego de haber llegado el miércoles a bajar a los u$s85 y terminó cerrando en los u$s97, mostrando la fuerte volatilidad y la incertidumbre acerca de cuánto durará este conflicto.
Si bien el anuncio de Donald Trump de un cese al fuego por quince días en Medio Oriente impulsó un clima de optimismo en las plazas internacionales, el futuro se presenta muy distinto luego de las últimas noticias.
El valor del barril de petróleo experimentó una caída del 14% el miércoles, pero a pesar del acuerdo inicial, surgieron dudas sobre la reapertura total del estrecho de Ormuz debido a posibles límites en el tráfico naviero y la aparición de nuevas tarifas. Los metales recuperaron terreno, pero la incertidumbre volvió a los mercados luego de la noticia de que Irán volvió a cerrar el tránsito de barcos petroleros y gasificadores en el Estrecho de Ormuz, que concentra el 20% de las exportaciones mundiales de petróleo y gas que pasan por allí.
Al parecer, en un primer momento los operadores del mercado internacional creyeron las declaraciones del presidente Donald Trump sobre una especie de tregua de 5 días en el conflicto bélico, pero luego de algunos ataques de Israel al Líbano y los rumores de que Estados Unidos e Israel atacarían por tierra a Irán, el precio del petróleo volvió a subir y por ahora nadie se anima a proyectar un precio futuro ni siquiera hasta el fin de este primer semestre.
Goldman Sachs revela el colapso del suministro energético en Asia
En el aspecto económico, hay que destacar que en el sector energético están las consecuencias más complejas de esta iniciativa del presidente de los Estados Unidos.
Un reciente informe del banco Goldman Sachs destaca que la crisis provocó impactos dramáticos en los principales consumidores asiáticos:
- En China, una baja del 20% en el suministro de diesel y del 45% en el de fuel oil
- Para India, las caídas fueron de 20% y 55% respectivamente
- En Corea del Sur alcanzaron el 70% en el caso del diesel y el 65% en el del fuel oil
- En Taiwan fueron de 86% y 68%
También hay que destacar que los misiles lanzados por Irán sobre la ciudad industrial de Ras Laffan, en Qatar, destruyeron dos plantas de GNL que producían el 20% del gas que exporta ese país y es probable que la reparación de esas plantas demande entre 3 y 5 años y se calcula que la pérdida de ingresos derivada por esa destrucción sería de unos u$s20.000 M anuales.
Además, los contratos de venta de gas a China, Corea del Sur, Italia y Bélgica fueron suspendidos por razones de fuerza mayor y hay analistas internacionales que creen que el perjuicio más importante de la táctica iraní no se verificó en los flujos de hidrocarburos sino en el funcionamiento de la maquinaria para su extracción.
Por qué el petróleo no volverá a los valores previos al conflicto
Esta recopilación de daños en la infraestructura lleva a los analistas a pensar que la guerra podría terminar, pero la crisis energética que se generó sería de una duración mucho mayor y calculan que el barril de petróleo no volvería a los valores anteriores al 27 de febrero pasado de entre u$s60 a u$s65 de valor promedio del barril de petróleo de referencia que es el del Brent del Mar del Norte.
Tampoco ocurrirá con el otro precio del barril, que es el West Texas Intermediate (WTI), que es el de referencia en el mercado americano, y una de sus consecuencias es el clima enrarecido que se respira en la política estadounidense y que pondría en peligro el poder de Trump en el Congreso. Su política exterior logró que el precio de la gasolina superara los u$s4 por galón, que es el número que indicaría, según la tradición, una futura derrota del Partido Republicano, ya que la historia muestra que cuando el valor del galón supera esa cifra el oficialismo pierde las elecciones en los EEUU.
Si este fuese el caso, esto es algo que podría complicar al Gobierno que hasta el presente recibió dos salvatajes de Donald Trump: el auxilio financiero del secretario del Tesoro, Scott Bessent, por unos u$s20.000 M a través de un swap y la suspensión del fallo a favor del fondo de inversión Burford Capital que condenaba al estado nacional a pagar unos u$s18.000 M por la expropiación de YPF realizada por el kirchnerismo en el 2011. Esto implica que la estabilidad política de Trump estaría amenazada si el conflicto se extiende, sería un hecho negativo para Milei.
El FMI alerta sobre subas de tasas de interés por presiones inflacionarias
Por su parte, ayer la Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió en Washington que los bancos centrales deben estar preparados para subir los tipos de interés si la guerra entre Irán y otros países en Oriente Medio genera nuevas presiones inflacionarias. La advertencia se produjo al inaugurar las reuniones de primavera del propio organismo y del Grupo del Banco Mundial, en un contexto de incertidumbre derivado del conflicto.
Georgieva subrayó que los responsables de política monetaria no pueden permitirse que la inflación se descontrole en caso de que la guerra provoque un incremento de los precios, especialmente en el sector energético.
El impacto sobre la economía mundial dependerá de la solidez del alto el fuego alcanzado esta semana entre Washington y Teherán, aunque Georgieva advirtió que "el crecimiento será más lento, incluso si la nueva paz es duradera". Georgieva detalló que el FMI rebajará sus previsiones de crecimiento global la próxima semana al publicar el nuevo Informe de Perspectiva Global.
Lo cierto es que hoy se desconoce la duración de la guerra con Irán y, hasta que no se recopile más información sobre si terminará pronto o se prolongará, no se pueden evaluar fácilmente las repercusiones en los precios del petróleo y la economía. Esta es una visión válida hasta cierto punto, pero no es suficiente, advierte el economista Mark Sobel, quien además de ser un veterano funcionario del Tesoro de Estados Unidos, lideró la diplomacia financiera internacional durante dos décadas.
La economía mundial enfrenta el riesgo de un repunte inflacionario por el aumento de los precios de la energía, lo que podría obligar a los bancos centrales a endurecer su política monetaria.
Un mundo dañado sin vía de salida fácil para Trump ni para Medio Oriente
Por lo tanto, pase lo que pase, quedará un mundo dañado de forma duradera y un daño aún más irreparable.
Según la visión de varios expertos internacionales, más allá de que Trump quiera desvincularse de su impopular guerra ante el alza de los precios de la gasolina en EEUU, la creciente preocupación por la inflación y el creciente temor de los republicanos ante las elecciones de mitad de mandato, la capacidad de Irán para sembrar el caos en todo Medio Oriente no le ofrece una vía fácil para declarar la victoria y encontrar una salida sin mayores problemas. Aunque Trump salga de la guerra, eso no significa que Israel detenga algunas de sus campañas ni que Irán se comporte de repente de forma pacífica.
Es muy improbable que el estrecho de Ormuz y sus alrededores recuperen pronto la normalidad, incluso si se pierde una parte significativa del promedio de 20 millones de barriles diarios de petróleo que se registraba antes de la guerra; sin embargo, la incertidumbre y el riesgo político estarán presentes, los precios del petróleo seguirán elevados y no se volverán a ver los u$s60 por barril en el futuro.
Hay que destacar que muchos analistas internacionales advierten que las repercusiones económicas mundiales serán más graves de lo previsto inicialmente y muchos países de Europa, Asia y África, altamente dependientes de la energía, experimentarán una caída del crecimiento y un aumento de la inflación, la situación fiscal empeorará, los bancos centrales deberán mantenerse alerta, previniendo efectos colaterales y, posiblemente, manteniendo las tasas de interés más elevadas de lo habitual.
Muchos de ellos consideran que para EEUU las consecuencias del conflicto bélico serán menores, pero para el resto del mundo, una cuestión clave será si se produce un retorno a la estanflación.
Hacen hincapié en los golpes que el conflicto traerá a la economía mundial, que no se limita al petróleo: el precio del gas natural licuado subió más que el del petróleo, lo que supondrá un duro golpe para la economía europea.