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ALERTA

Crearon un "laverap" para perros, fue un éxito y ahora venden su invento a otros emprendedores

Un matrimonio argentino diseñó una estación de baño express para perros. La probaron un año en su local y ahora la venden a emprendedores
05/02/2026 - 19:23hs
Vio a su hermana sufrir bañando a su perra y creó un 'laverap' para perros y ahora los vende como pan caliente

Bañar a un perro en un departamento suele ser una odisea: el baño queda hecho un caos, salpicado de agua y con pelos por todos lados. Además, el animal queda estresado y su tutor agotado. Cuando la alternativa es la peluquería, aparecen otros problemas: no hay turnos, no siempre es barato, y no todos los perros toleran bien que los manipule un extraño. De esa escena nació Lavedog, la primera estación de baño autoservicio para perros creada por Flavia Marcos y su marido, Pablo Galloni, tras ver cómo su hermana lidiaba con Nala, su perrita.

El concepto se entiende rápido: es como un "laverap", pero para perros. Un espacio donde el tutor paga con QR, activa la máquina y baña a su mascota con agua caliente, shampoo dosificado y secado, sin depender de una peluquería y sin llevarse el problema a casa. "Son baños express, pensados para no estresar al perro. Para bañar a un perro chiquito necesitas unos 10 minutos y un perro de mediano a grande entre 20 y 30 minutos", detalla Marcos.

Lo notable es que la estación de baño y autoservicio no la importaron ni la adaptaron de otra máquina ya hecha, sino que la desarrollaron y fabricaron ellos mismos desde cero con insumos nacionales. "En realidad Pablo, que es ingeniero y siempre tiene ideas emprendedoras", aclara Marcos que de profesión es traductora. "La máquina es super resistente, se adapta a todo tamaño de animal y es de muy fácil mantenimiento", remarca. El desarrollo fue sorprendentemente veloz: desde la idea hasta tener el primer prototipo funcionando pasaron apenas tres meses.

Mientras Galloni fabricaba la estación de baño, Flavia se dedicó a hacer un exhaustivo estudio de mercado para confirmar que aquello que le sucedía a su hermana con Nala, era algo con lo que también lidiaban más tutores. El resultado fue que un Lavedog era una solución para muchos y en octubre de 2024 abrieron un local en Flores. Entre insumos para la máquina y acondicionamiento del loca, Marcos estima que invirtieron unos 20.000 dólares.

El local funcionó como laboratorio. Les permitió ajustar detalles, entender la experiencia del usuario y, sobre todo, validar si el público realmente estaba dispuesto a pagar por un baño express hecho por el propio tutor. La conclusión fue clara. "La gente en general están todos felices", dijo Flavia, y sumó una prueba social: "Podés ver nuestra reputación en Google". En efecto, 4.9 sobre un total de 237 opiniones.

Flavia atiende el local por las mañanas y cuenta con un empleado por la tarde, cuya función principal es asistir a los clientes y mantener la limpieza entre baños. Actualmente, el servicio cuesta entre $15.000 y $25.000 dependiendo del tamaño del perro, aunque, aclara que los precios están  en revisión.

La propuesta de Lavedog responde a un cambio cultural en la relación con las mascotas. Cada vez más personas consideran a sus perros parte de la familia y buscan alternativas que les permitan cuidarlos personalmente sin los inconvenientes del baño en casa. "La máquina es intuitiva y es fácil de usar, es apta para todo público, porque como tiene que ser autoservicio y vienen gente de todas las edades, no podíamos hacer algo muy complejo", reflexiona Marcos sobre uno de los pilares del diseño.

Una oportunidad para emprendedores del mercado pet

Alrededor de 160 son los perros que por mes pasan con sus tutores por su local. Sin embargo, remarca Marcos, hoy el negocio de Lavedog está más enfocado a la comercialización de las máquinas. Por lo que, al menos en esta etapa, no tienen planes de abrir sucursales ni de otorgar franquicias.

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Pablo Galloni diseñó la máquina en tres meses. Es ingeniero y siempre tiene ideas emprendedoras

La estrategia comercial se orienta ahora a vender las estaciones a otros emprendedores o comercios relacionados con mascotas. El precio actual de la máquina ronda los u$s10.000, con una modalidad de pago que requiere 50% de anticipo y saldo contra entrega. El plazo de fabricación ronda los 60 días.

A la fecha llevan vendidas dos máquinas, aunque Flavia prefiere no revelar la ubicación de los compradores para respetar su privacidad comercial. Lo que sí destaca es la practicidad de la instalación: "Se instala más fácil que un lavarropa. Se enchufa, la conectas al agua y a un desagüe y chau". Esta simplicidad permite que la estación pueda funcionar como anexo de un pet shop, una veterinaria, o como negocio de lavado exclusivo.

Además, hay una variable que pesa cada vez más en decisiones de consumo y de negocios: la eficiencia de recursos. Según Marco, la máquina "es ecológica, consume muy poca agua".

Además de la estación estándar, Lavedog lanzó una versión pensada para un enjuague rápido que como baño completo."Es una versión ideal para lugares donde la logística del baño es compleja como barrios cerrados, clubes o balnearios". De hecho, Yes, el balneario canino de Nyra Beach de Mar del Plata, tiene un duchador playero de Lavedog funcionando. Al momento de la entrevista, este modelo se comercializa a u$s3.000.

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Lavedog lanzó un modelo playero para enjuague rápido y ya está en Nyra Beach, Mar del Plata

Para facilitar el despegue de nuevos negocios, Lavedog ofrece un paquete de mentorías basado en su experiencia. "El haber trabajado un año en todo esto, tenemos mucho lo que aprendimos y tenemos mucho para transmitir. Eso ayudaría mucho a establecer el negocio y enfocarte directamente en vender", señala Marcos.

Las mentorías abarcan desde tiempos óptimos de baño hasta estrategias comerciales y de gestión. En algunos casos, ese paquete podría incluir un acuerdo de marca, aunque no es obligatorio. "Si el cliente compra solo la máquina, puede ponerle el nombre que quiera", aclara.

El retorno de la inversión, según la experiencia del local de Flores, puede lograrse entre cinco y ocho meses de operación. Con dos empleados el negocio funciona sin problemas, aunque también puede ser atendido personalmente por el propietario. "No requiere mucho", asegura Flavia, quien compagina su rol en el emprendimiento, su profesión y la crianza de tres hijos pequeños.

Con dos máquinas vendidas, varias consultas en proceso y un modelo de negocio validado en campo, Lavedog y su estación de baño autoservicio para perros se posicionan como una alternativa viable para emprendedores que buscan ingresar al mercado pet, uno de los sectores que más ha crecido en Argentina en los últimos años. La combinación de necesidad real, diseño práctico y apoyo comercial conforma una propuesta que llegó para quedarse en el ecosistema de servicios para mascotas.

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