El juez Bonadio pidió la captura de Jaime por sobreprecios en Belgrano Cargas
El magistrado federa procesó con prisión preventiva al ex secretario de Transporte kirchnerista. Se lo acusa de "fraude" contra el Estado por $2 millones
El juez Claudio Bonadío procesó con prisión preventiva al ex secretario de Transporte del kirchnerismo, Ricardo Jaime, en la causa que se lo investiga por sobreprecios en el Belgrano Cargas.
Según informó Infobae este viernes, el magistrado ordenó su captura a la Policía Federal para que detengan inmediatamente a quien fuera un hombre de absoluta confianza de Néstor Kirchner y que estuvo en su cargo desde 2003 hasta 2009.
Fue procesado por una defraudación contra el Estado por $2 millones (lea el fallo).
Por una carta firmada por Jaime y dirigida al presidente de la empresa SOESA que administraba el ferrocarril Belgrano Cargas, se pagó ese monto de más por una obra pública, detalló el sitio.
La empresa Luis Carlos Zonis hizo una obra en el tendido de vías entre Tucumán y Concepción. El costo fue de $8 millones y, a partir de la misiva que envió Jaime, el monto que finalmente pagó el Estado fue de más de $10 millones.
Por eso fue procesado el ex funcionario kirchnerista junto al sindicalista José Pedraza, la esposa de éste Graciela Coria, Ángel Stafforini, el presidente de SOESA, Luigi Capelli, y el ex interventor en la Comisión Nacional de Regulación del Transporte, Pedro Ochoa Romero.
El Belgrano Cargas era presidido por Coria -en nombre de La Unión Ferroviaria- y administrado por SOESA, integrada por varias operadoras ferroviarias. Stafforini era el vice de la compañía y Ochoa Romero fue quien autorizó la realización de la obra y quien avaló el aumento no justificado de los costos.
El fiscal del caso Guillermo Marijuan había pedido que Bonadío certificara todas las causas que Jaime tiene en la Justicia federal. Y la compulsa arrojó una veintena de casos.
La decisión de Bonadío de detener al ex secretario de Transporte se basa en la cantidad de causas abiertas que tiene el funcionario, varias de ellas elevadas a juicio oral y público.
Jaime debe ir a juicio porque empresarios del transporte le pagaban viajes en taxis aéreos para que fuera a pasear lejos de Buenos Aires.
Otra causa que lo compromete es porque el dueño de la Terminal de Ómnibus de Retiro, que obtuvo una concesión bajo la órbita de Jaime, pagaba el alquiler de su departamento.
El tercer juicio comenzará el 30 de julio en Córdoba, donde se lo acusa de intentar robarse pruebas de un allanamiento correspondiente a la causa por enriquecimiento ilícito en la que un peritaje determinó que no puede justificar sus bienes.
Tal vez la más grave de las acusaciones en su contra es la que lo llevará a sentarse en el banquillo de los acusados por la Tragedia de Once.
En esa causa Bonadío ya lo procesó, la Cámara Federal confirmó esa decisión y el Tribunal Oral Federal 2 se apresta a iniciar el juicio.
Jaime junto a su sucesor en el cargo, Juan Pablo Schiavi, entre otros, deberán responder por los cargos de no haber controlado el modo en que se administraban los millonarios fondos estatales destinados a la explotación del Ferrocarril Sarmiento.
Con esa cantidad de expedientes en las puertas del juicio oral y con, además, unos quince procesos abiertos por casos de corrupción, el juez Bonadio consideró que existe peligro de fuga de Jaime y de entorpecimiento de las investigaciones en trámite. Y por eso ordenó detenerlo.