Economía dará luz verde a la fusión Loma Negra-Camargo Correa
A tres meses de haberse producido el closing de la compra de la cementera Loma Negra por su par brasileña, Camargo Correa, por u$s1.025 millones, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) está próxima a aprobar la operación, un requisito que establece la ley 25.156, de Defensa de la Competencia para todos aquellos negocios que puedan afectar el "interés económico general" y superen el umbral de notificación, de $200 millones.
En estos días vencería el plazo legal para que el organismo antitrust se expida sobre la megafusión. En ese sentido, la mayoría de los actores del mercado consideran que, siguiendo los antecedentes de la CNDC, la operación no presentaría ningún inconveniente desde el punto de vista de defensa de la competencia.
El deal supone sólo "un cambio de jugadores" ya que Camargo Correa no tiene ninguna presencia en el mercado argentino de cemento y sólo sustituirá a Loma Negra en su participación en el mercado. Sin perjuicio de ello, dicho mercado se encuentra ya altamente concentrado: Loma Negra participa en 48% del total.
El hecho de que el mercado cementero esté concentrado tampoco complicaría la aprobación de la fusión -aseguran fuentes vinculadas a las empresas- porque la ley no le posibilita al organismo antitrust "diseñar" el mercado, tendiendo a desconcetrarlo, sino evitar, en defensa del interés económico general, que el mercado tienda a una mayor concentración, lo que no ocurre cuando ingresa un nuevo jugador.
En ese sentido, la CNDC es el organismo público dependiente de la Subsecretaría de Coordinación Técnica del Ministerio de Economía que realiza el control de las concentraciones económicas que superan los $200 M de volumen de negocios, es decir, de empresas de importante magnitud.
La entidad se encarga de investigar y probar si los agentes económicos realizan actividades que perjudiquen el interés social en una economía competitiva de mercado y, de esa manera, resguardar que las empresas no ejerzan abusivamente su poder por tamaño o posicionamiento.
Integración
Una vez que el organismo antitrust le dé el visto bueno a la megaoperación se producirá la integración de las compañías. De esa manera se conformará uno de los principales grupos cementeros de América latina, con presencia en la Argentina, Brasil, Uruguay, Bolivia y Paraguay, catorce plantas de producción de cemento, seis de producción de hormigón, más de 3.200 personas trabajando directa e indirectamente en sus operaciones y una producción anual de casi 6 millones de toneladas de cemento y unos 550.000 de metros cúbicos de hormigón.
A su vez, Camargo Correa deberá desembolsar la suma de u$s425 millones que quedaron pendientes de integración sujetos a la aprobación de la fusión por parte de la CNDC. El pago total de esa suma se produciría en los próximos cuatro o cinco años.
La cementera brasileña también se hará cargo del control absoluto de la administración de la compañía, lo que hasta este momento se viene realizando de manera conjunta con Loma Negra, con un directorio integrado por representantes de ambas empresas: los brasileños Raphael Antonio Nogueira de Freitas, Carlos Pires Oliveira Dias, Luiz Roberto Ortiz Nascimento, José í‰dison Barros Franco, Luis Irlitch y Juliano de Oliveira y los empresarios locales Luis Pagani, Alejandro Preusche, Manuel Sacerdote y Héctor Mairal (el abogado de Marval, O'Farrell & Mairal que asesoró a Camargo Correa durante el deal).
Investigación
Al no tener presencia en el mercado local del cemento, fuentes vinculadas a las empresas aseguran que su ingreso no afecta la competencia puesto que sustituye en la misma dimensión a Loma Negra.
El hecho de que el holding brasileño posea inversiones en el mercado del cemento brasileño tampoco habría sido un obstáculo para dar el visto bueno a la operación, ya que aunque el cemento es un bien transable, la propia CNDC tiene dicho en otros dictámenes que dada la alta incidencia del flete sólo se puede considerar como que compiten dentro del mercado las empresas que están instaladas en el país.
Por la compra de Loma Negra y sus subsidiarias –Compañía de Servicios a la Construcción, Ferrosur Roca, Recycomb y Cementos del Plata–, Camargo Correa desembolsó el 30 de junio último u$s400 millones, después de una negociación que se inició el año pasado, y que comenzó a definirse a fines de abril de este año, con la firma de una carta de intención preliminar. Desde su desembarco, Camargo también se hizo cargo de la deuda de u$s200 millones que poseía la ex cementera de Amalia Lacroze de Fortabat. La firma brasileña es uno de los holding de construcción e industria más poderosos de Brasil, con una facturación mundial de u$s2.700 millones.
MARIA BOURDIN
mbourdin@infobae.com