El pedido de detención de Hebe Bonafini pone en pie de alerta al kirchnerismo y condiciona a la Justicia
La titular de Madres encabezó la habitual ronda de los jueves en la Plaza de Mayo y ratificó que no se presentará por la causa "Sueños Compartidos"
"Macri, pará la mano". El mensaje que dio la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, fue una muestra de la escalada que -en pocas horas- tuvo su pedido de detención por "rebeldía".
De esta manera, se mantendrá en calidad de prófuga hasta que la Policía pueda detenerla y trasladarla a Tribunales.
Anoche, en Tribunales aseguraban que la orden de captura sigue vigente y que se concretará "tarde o temprano". La resistencia de Bonafini empeoró notablemente su situación judicial. Cuando logre indagarla, Martínez de Giorgi podría negarse a la excarcelación ya que la titular de Madres no colaboró con la Justicia.
"Hicimos una pirueta y dejamos pagando a la Policía. Ahora voy a salir y me voy a ir a dormir un ratito porque estoy muy cansada", expresó la dirigente social anoche con una sonrisa al abandonar la Fundación de las Madres e ingresar a un edificio que está pegado.
Este viernes insistió en negarse a declarar y hasta tiene en agenda un viaje a Mar del Plata por la tarde.
"Ella sostiene que seguirá haciendo su vida normal, dice que si quieren que declare, que la detengan", contó esta temprano Eduardo Fachal, uno de los abogados de las Madres.
Su negativa a declarar en la causa por desvío de fondos para el proyecto de viviendas sociales "Sueños Compartidos" se convirtió en una suerte de caso sintomático del clima político y social, enrarecido luego de que la Justicia citara a varios ex funcionarios kirchneristas.
La pregunta que comenzó a circular entre los miles de militantes que se congregaron en la Plaza de Mayo para apoyar a Bonafini no fue explícita pero estuvo latente durante la jornada. ¿Después será el turno de Cristina? Y más allá de eso: ¿Cuál sería la reacción social en caso de una detención de Bonafini, que tiene 87 años y sigue siendo un referente de la lucha por los derechos humanos?
El tema puso en una disyuntiva a la Justicia, súbitamente activa en las causas por corrupción: si ante su postura rebelde se tiene un actitud indulgente, se expone a las críticas de quienes dicen que Bonafini goza de un trato privilegiado; pero por otro lado una detención podría traer consecuencias políticas imprevisibles.
El hecho de que la plana mayor del kirchnerismo haya estado presente con un apoyo explícito a la fundadora de Madres de Plaza de Mayo -algo que no había ocurrido ante las acusaciones de otros dirigentes K-pareció marcar un punto de inflexión en la agenda político-judicial.El discurso de todos los oradores pasó por el mismo carril: argumentaron que el hostigamiento judicial contra Hebe forma parte de un plan del gobierno macrista, que necesita agitar mediáticamente el tema de la corrupción para hacer más tolerable las consecuencias del ajuste económico.Es decir, la línea ya expresada por Cristina Kirchner. Pero, sobre todo, el interrogante que queda planteado en este incidente es si la justicia encontró un límite político.
A pesar de que los principales referentes del kirchnerismo señalan al Poder Judicial como el brazo ejecutor del macrismo, lo cierto es que el clima de conflictividad social que podría desatar la detención de Bonafini no parece convenir a nadie en la escena política. Por cierto que no parece el mejor escenario para que el Gobierno logre apuntalar la economía. Por lo pronto, en la vereda del kichnerismo, están en alerta, ante la posibilidad de que la situación de Hebe sea la antesala de la detención de Cristina.Una jornada agitadaAnte la noticia, la reacción fue inmediata. En pocos minutos, la Plaza de Mayo se llenó de militantes, referentes políticos y sociales y de "sueltos" que se congregaron para darle su apoyo a la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, ante la posibilidad de que sea detenida para obligarla a declarar. El hecho puntutal, de caracter judicial, se convirtió rápidamente en un tema político: Bonafini denunció la persecución de la Justicia y se hermanó con el resto de los dirigentes kirchneristas -con Cristina a la cabeza- que por estas horas son investigados.
La Justicia parece determinada a hacer que Bonafini declarare. Luego de dar la orden de captura, se dictó la prohibición de salir del país para evitar su fuga, una medida algo teatral para una persona de 90 años con probados problemas de salud.
La primera plana del kirchnerismo decidió acompañar a la titular de Madres. Además, el Instituto Patria -el think tank que Cristina montó en el barrio de Congreso- suspendió ayer las actividades y convocó a los militantes a la Plaza de Mayo para acompañar a Hebe.
La Policía Federal intentó allanar la sede de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, frente a la que se apostó un cordón humano conformado por militantes, entre ellos, el diputado Andrés Larroque, uno de los líderes de La Cámpora. Pero el subcomisario encargado del operativo se retiró en una camioneta de la Policía Federal tras haber dialogado con el abogado de la asociación, sin haber llevado adelante el operativo.
"Hoy es Hebe, mañana le puede tocar a cualquiera. Es un plan para encarcelar a los militantes populares para poder llevar adelante el plan de gobierno perverso. Esto es parte de la transferencia de recursos, del tarifazo...Solo metiendo presos a los miliantes populares van a poder hacerlo", sostuvo Oscar Parrilli, ex secretario de la presidencia de Cristina.
Después, fue el turno del diputado de La Cámpora, Andrés "Cuervo" Larroque: "Vivimos situaciones que pensábamos que no íbamos a vivir más en la Argentina. Ante la orden judicial, Hebe volvió a las Plaza. Y nos volvieron solas. Se piense como se piense, las madres son un ejemplo mundial. La Justicia es el brazo ejecutor del macrismo".
En las redes sociales, el tema estalló rápidamente y #TodosConHebe se impuso entre los temas más comentados, incluso en el día del lanzamiento de Pokemon Go.
En la ronda que desde hace décadas encabeza en la Plaza de Mayo, Bonafini volvió a desafiar al juez federal Marcelo Martínez de Giorgi y aseguró que no se presentará a declarar en la causa que investiga el desvío de fondos públicos del plan de viviendas "Sueños Compartidos".
"Nos quieren asustar, no tenemos nada que ocultar", dijo Bonafini en la Plaza, rodeada de una inusual concurrencia. "Quieren meterme presa, pero no se puede meter preso al pensamiento", agregó.
En otro momento, Bonafini recordó a los desaparecidos y los trajó a colación para la actual coyuntura: "Con el mismo valor que mis hijos enfrentaron todo lo que les tocó pasar y con la misma bronca, pero con la seguridad de que el único camino es el proyecto nacional y popular que conduce Cristina vamos a enfrentar a la Justicia corrupta que también la quiere poner presa a ella".
"Pusieron camiones de policía en la puerta de la Casa de las Madres, no sé hasta donde piensan llegar", dijo Hebe, quien comenzó a hablar cerca de las 15 .30 de este jueves.
Sin embargo, al finalizar su discurso, no se pudo hacer la ronda por la cantidad de gente que acudió a la Plaza y por lo especialmente caldeados que estaban los ánimos. "No le tenemos miedo a estos hijos de mil putas", terminó, desafiante.
A través de una dura carta, la titular de Madres ya había avisado que no iría a declarar a los tribunales
Y ahora el magistrado debe decidir si la manda a buscar por la fuerza pública, como le permite la ley.
"Que el juez tome la decisión que quiera, yo lo estoy esperando", sostuvo.
"Si me tienen que meter presa, que me metan", insitió este jueves en diálogo con Radio del Plata.
El escrito de la dirigente social fue presentado esta mañana por Juan Manuel Morente, uno de los abogados de Bonafini.
En el texto, la titular de las Madres de Plaza de Mayo relata los desencuentros que tuvo con la Justicia desde 1977 cuando desapareció uno de sus hijos en plena dictadura militar.
"Y otra vez sufrimos en carne propia la burla, que nos castiga a todas, ancianas de 85 a 90 años, y nos condena a pagar las deudas, injustas y ajenas".
En esa misma línea, Bonafini acusa al magistrado de no tener en cuenta las pruebas que ella aportó a la causa.
Esta será la segunda vez que la titular de la organización decide no presentarse a declarar en la causa que investiga el desvío de fondos públicos para la construcción de viviendas sociales por parte de Madres de Plaza de Mayo.
La primera vez que no concurrió había sido el 7 de julio, en donde también se ausentaron sus abogados.
Fiel a su estilo, Bonafini ya había disparado duras críticas contra Martínez de Giorgi en Plaza de Mayo. Tras la primera vez que decidió ausentarse, la titular de la organización dijo: "No voy a ir a declarar. Martínez de Giorgi, metete en el orto la declaración"
A raíz de su segunda ausencia, el juez a cargo de la investigación podría ordenar a la policía que la lleve a declarar a la fuerza. Ésto tiene que ver con las condiciones impuestas legalmente, ya que si bien los imputados tienen la opción de hablar o no ante un juez que los cita a declarar, presentarse es obligatorio.
En el expediente judicial se sospecha que en la estructura que manejaban los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, apoderados de la fundación, se desviaron más de 200.000.000 pesos.
Por la misma causa, este miércoles declaró en la causa el ex secretario de Obras Públicas José López, acusado de haber autorizado los pagos multimillonarios para la construcción de viviendas sociales.
La carta completa de Bonafini
C.A.B.A, 4 de agosto de 2016
Al Sr. Juez de la Nación
Marcelo Martínez de Giorgi
Me dirijo a Ud. Para manifestarle el motivo de la respuesta a su citación.
Que desde el año 1977, más precisamente el día 8 de Febrero de ese año, vengo padeciendo las agresiones de la mal llamada justicia, implementada por jueces de la Nación. En ese momento empezó mi calvario, hice 168 presentaciones por mi hijo Jorge, luego en conjuntoreclame por mi otro hijo Raúl, que fue desaparecido en diciembre del mismo año, en una constante peregrinación por los juzgados, siempre padecí las mismas injusticias, las mismas agresiones. Luego en mayo de 1978, desapareció también mi nuera María Elena, nada cambio.
Siempre la misma ignominia, la misma indiferencia, yo sentía como la denominada justicia era cómplice de los asesinos militares y marinos. Una justicia sin solidaridad, sin sentir por los otros, sin sufrir por ellos.
Después de un tiempo en el año 2001, más precisamente un 25 de mayo, a mi hija María Alejandra que se encontraba sola en mi casa, mientras yo estaba de viaje, la torturaron casi hasta matarla. Y allí otra vez mi peregrinación para ver si encontraba algún juez que nos muestre el valor de la Justicia, y que esta existía, pero otra vez la burla y la sin razón.
Y llego el caso Schoklender, allí las madres con gran esfuerzo aportamos voluntariamente 60 cajas con pruebas, junto con 40 backup, y otros elementos más, primero a Oyarbide y después a ud. que ni siquiera leyeron algo de lo aportado.
Asistimos cuantas veces nos llamaron a declarar, hicimos pericias de las firmas que constataron que no eran mías, siempre a disposición por la verdad, incluso hace unos meses asistí voluntariamente a su despacho para informarme ante la indigna marcha de la causa.
Y otra vez sufrimos en carne propia la burla, que nos castiga a todas, ancianas de 85 a 90 años, y nos condena a pagar las deudas, injustas y ajenas.
Las madres siempre vamos a defender los valores de solidaridad social, extender las manos a los vulnerados, por sus sueños, en este tiempo y en los que vendrán. Y vamos a luchar para que alguna vez nos enfrentemos con jueces probos que nos ayuden a sentir en nuestros cuerpos el valor de la Justicia.