La frase de CFK sobre la "proscripción" que alimenta especulación de candidatura
La sugestiva frase de Cristina sobre la "proscripción" alimenta la especulación sobre su candidatura
Ante una nutrida convocatoria de militantes, la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner declaró duante dos horas ante el juez Julián Ercolini en la causa que investiga un supuesto entramado ilegal para enriquecerse a traves de ilícitos con la adjudicación de obra pública, tras la llegada al gobierno de Néstor Kirchner primero y de ella después.
No respondió preguntas y su defensa fue, más que técnica, política. Denunció ante la Justicia que es víctima de una persecución al igual que otros líderes de la región. Pidió la nulidad de la causa que se le sigue por favorecer a Lázaro Báez y solicitó una amplia auditoría sobre las obras viales realizadas durante toda la gestión kirchnerista
Pero el voltaje de sus definciones subió cuando dejó entrever sus aspiraciones políticas, al considerar que podría ser candidata en las próximas elecciones.
Cristinta fue contundente: "La causa es una maniobra del actual Gobierno para tapar el desastre económico" denunció, al tiempo que agregó: "Apuntan a la persecución judicial contra todos los dirigentes que piensan que pueden ser candidatos y ponen en peligro los resultados de la elección" del año que viene.
Además, cuestionó el interés del Gobierno en modificar el sistema de votación y advirtió sobre un posible fraude y sostuvo que "no es casual la insistencia del voto electrónico con chip porque nadie puede pensar que estas políticas que sufre la gente pueden ser revalidadas".
"Todos los técnicos habidos y por haber en el Congreso, fuera del Congreso, en los diarios, han dicho que ese sistema tiene serias vulnerabilidades", apuntó. "Es un momento de gran responsabilidad institucional para todos los dirigentes cualquiera sea su partido o su orientación. No podemos rifar un logro institucional como es el sufragio universal, secreto y obligatorio", advirtió la ex mandataria, quien señaló que "sería muy triste que un dirigente pasara a la historia como cómplice tal de un un fraude electrónico".
Las definciones de la ex presidenta apuntan a cuestionar la legitimad de unas elecciones. Si ella finalmente decidiera presentarse como candidata del peronismo y su situación judicial se complicara ¿Cuál sería el escenario social y político en el que se desarrollarían las elecciones legislativas? ¿Cómo transitaría el Gobierno el fantasma de la proscripción del peronismo?
En varios tramos de su alocución la ex Jefa de Estado denunció un operativo en su contra y definió como "un disparate mayúsculo" la causa judicial. "Buscan proscribirme, lo dicen claramente los dirigentes opositores; alguna denunciadora profesional de la oposición lo dice directamente… Yo creo que buscan la proscripción de un movimiento político", sentenció.
También sostuvo que la causa "es una maniobra formidable de hostigamiento mediático" que no es original. "La vemos en Brasil con respecto al expresidente Lula" Da Silva. Es una maniobra a nivel regional", agregó.
Otro de los tramos fuertes de su presentación fue cuando se animó a calificar a la gestión macrista como "terrorista". Sostuvo que si su gestión fue "una asociación ilícita", la actual sería "una asociación ilícita terrorista" porque -ironizó- "infunde terror a los ciudadanos, que tienen terror cuando llega la factura de luz y de gas o cuando van al supermercado".
"Es un disparate mayúsculo pretender que una asociación ilícita la conforman un Poder Ejecutivo integrado de manera legal", señaló Cristina Kirchner y recordó que las obras públicas las aprueba el Congreso a través del Presupuesto Nacional y que se ejecutan por parte de autoridades provinciales.
También reiteró su pedido de una auditoría de toda la obra pública durante su gestión, para lo cual propuso constituir una comisión bicameral.
Al término de su declaración y fiel a su estilo, la ex presidenta tuvo un gesto para la militancia. Entre los apretujones y corridas, salió del auto que la transportaba para pedirle a los efectivos que no acorralaran a los militantes y, así, evitar incidentes. Entre saludos y besos, entonó cánticos y consignas como en los viejos tiempos.
"No soy amiga ni socia de Báez"Cristina no respondió preguntas. Habló sobre Angelo Calcaterra, primo de Mauricio Macri y titular de IECSA, a quien, según dijo, el Gobierno actual habría beneficiado por cambiar las condiciones de financiamiento de las obras del soterramiento del Sarmiento.
Ante eso, los fiscales pidieron extraer testimonio y que se abra una causa judicial para investigarlo.
"No soy amiga ni socia de Báez", dijo la ex presidenta para defenderse de la acusación, que señala que le dio obras públicas por $16.000 millones de pesos durante su gestión.
En su exposición se remitió al contenido de un escrito presentado en octubre pasado y elaborado por su abogado Carlos Beraldi en el que había pedido la nulidad de la causa.
Aunque dijo que la figura de asociación ilícita se utilizaba en la dictadura para perseguir a dirigentes políticos, Cristina no fue indagada pro ese delito sino por fraude y negociaciones incompatibles con la función pública.
La ex presidenta dejó el cuarto edificio de Comodoro Py por una puerta lateral que da hacia Retiro, bajó en el ascensor hasta el subsuelo y allí salio caminando al encuentro de los militantes y ex funcionarios de su gobierno.
Fuerte operativo de seguridad y tímido "aguante" KEl gobierno de Cambiemos extremó el operativo de seguridad en Comodoro Py. Colocaron un triple vallado, reforzaron la presencia policial con 300 agentes federales, y hasta llevaron perros antiexplosivos.
El protocolo de seguridad se extendió al despacho del juez Julián Ercolini previo a la llegada de la ex Presidenta y se prohibió el ingreso al 4° piso a todo personal ajeno al magistrado.
Bajo la consigna "Acompañamos a CFK", el kirchnerismo citó a las organizaciones militantes para respaldar a la ex mandataria en su tercer paso por Comodoro Py.
Se trató de una concentración mucho más discreta que las anteriores, cuando la ex mandataria tuvo que comparecer ante el juez Bonadio.
Temprano llegaron la titular de la Asociación Madres de Plaza de Mayo,Hebe de Bonafini, el ex titular de la AFSCA, Martín Sabbatella, el titular del partido MILES, Luis D'Elía y la ex ministra de Cultura ,Teresa Parodi.
Y se concentraron referentes de La Cámpora como el ex ministro de Economía, Axel Kicillof, los diputados nacionales Andrés "Cuervo" Larroque y el ex titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde.
También estuvieron presentes representantes de algunos sindicatos, como el de Aeronáuticos, y banderas de La Cámpora, Nuevo Encuentro y Unidos y Organizados y una columna que responde a Milagro Sala.