Macri define con la UCR "la estrategia legislativa y electoral"
El presidente Mauricio Macri recibirá esta noche en la quinta de Olivos a la plana mayor del radicalismo. El encuentro servirá para limar algunas asperezas que surgieron tras las críticas de varios referentes del centenario partido tras el dictado de los decretos de necesidad y urgencia (DNU) sobre reorganización de feriados y cobertura de accidentes de trabajo.
Si bien el mandatario volvió sobre sus pasos, aún se espera un decreto rectificador que confirme que el 24 de marzo y el 2 de abril continuarán siendo feriados inamovibles.
Los jefes de los bloques radicales le habían pedido al Ejecutivo tener especial cuidado con el tema de los decretos de necesidad y urgencia por las reacciones que pudieran generar en el Congreso, y la posibilidad de que Cambiemos se expusiera a una derrota.
El titular de la UCR José Corral aseguró en la cena de esta noche conversarán "sobre cómo conformar las listas" y "definir la estrategia para el año electoral". Además, buscarán darle "fuerza, consenso y más apoyo" desde el radicalismo al Presidente.
Y remarcó que su partido "no" quiere más "cargos" porque considera que "el Estado no es un botín de guerra".
"Nosotros siempre lo decimos con claridad: no queremos ser parte del Gobierno para tener cargos sino para transformar la realidad, para cumplir con el servicio público", completó.
Del encuentro participarán también Ernesto Sanz, los gobernadores Alfredo Cornejo (Mendoza), Ricardo Colombi (Corrientes) y Gerardo Morales (Jujuy), los legisladores Mario Negri y Ángel Rozas y la presidente de la Convención Nacional, Lilia Puig de Stubrin.
Este año el Congreso renovará 127 bancas en Diputados y 24 en el Senado. Entre los legisladores que vencen su mandato en diciembre hay varios nombres de peso.
El grupo más numeroso que debe renovar es el del radicalismo. Por caso, en Diputados, donde Cambiemos pone en juego la permanencia de 42 miembros (sumando a los tres partidos más otros aliados), el centenario partido arriesga 20 de sus 36 bancas. Entre ellos están hombres de trayectoria como Ricardo Alfonsín y el extitular del partido, Mario Barletta.
El hijo del expresidente planteó las posibles estrategias: "Existen tres posibilidades. Una, que se resuelva por acuerdos. Otra, que haya internas en las que cada partido lleve candidatos propios. Y la tercera, que haya internas en las que compitan listas que reúnan o combinen candidatos de las distintas fuerzas de Cambiemos".
También podrían llegar a hablar sobre la situación de Elisa Carrió, líder de la CC y una de las fundadoras de Cambiemos junto con Sanz y Macri, porque su mandato también vence en diciembre. Su futuro aún es incierto.
No tiene definido si jugará en la Ciudad, como pretenden en el PRO para neutralizar una eventual candidatura de Martín Lousteau o si lo hará en la provincia de Buenos Aires, donde el armado oficial tiene buenas chances de cosechar un resultado favorable en engrose sus filas en la Cámara baja. En esas tierras se reparten 35 sillas, y actualmente Cambiemos solo tiene cuatro. Hay un sector del radicalismo que quiere que el actual embajador en Estados Unidos compita en las internas porteñas bajo el escudo radical, pero esa idea no es compartida por Macri.
Al mismo tiempo, el radicalismo no quiere que se mezclen nombres de dirigentes peronistas, especialmente los vinculados a la gestión de Cristina Kirchner.
En ese sentido, Corral cuestionó la propuesta del presidente de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó, de sumar a la administración central a peronistas como Omar Perotti, Florencio Randazzo y Juan Manuel Urtubey, al advertir que el frente oficialista debe incorporar sólo "sectores políticos que no tengan compromiso con el gobierno anterior".
Esta no será la primera cumbre del Gobierno con vistas a las elecciones legislativas de octubre. El miércoles pasado el Presidente convocó a una reunión de coordinación con su "mesa chica" en la que se incluyó nuevamente a Sanz. Es que el objetivo primordial será consolidar la alianza Cambiemos.
A fines del año pasado los radicales habían pedido una reunión con el jefe de Gabinete, Marcos Peña, para definir la estrategia electoral, pero ésta se postergó por cuestiones de agenda.
En el radicalismo prefieren comunicarse con Peña porque consideran que el ministro de Interior, Rogelio Frigerio, es proclive a abrir Cambiemos a las candidaturas de peronistas.
Por el PRO, junto con Macri, en Olivos estarán Peña, Frigerio y Monzó. También podrían participar el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta; la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, y el presidente del Consejo Nacional del Pro, Humberto Schiavoni.
Ninguno de los funcionarios de la primera línea del Gobierno que son de extracción radical, los ministros de Agroindustria, Ricardo Buryaile, y de Defensa, Julio Martínez, y el jefe del Plan Belgrano, José Cano, participarán del encuentro.
En algo coinciden tanto el PRO como Cambiemos: en las tres provincias gobernadas por el radicalismo las listas las armen los gobernadores, Cornejo, Colombi y Morales.