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Cuatro recomendaciones para evitar el fraude corporativo en 2021

Cuatro recomendaciones para evitar el fraude corporativo en 2021
El contexto de pandemia trajo diversos aprendizajes en rubros de ciberseguridad, reputación corporativa o prevención del fraude en distintas empresas
Por iProfesional
13.01.2021 10.53hs Legales

El 2020 fue un año atípico. Diversos factores moldearon a lo largo de los meses, en conjunto con la crisis sanitaria, las estructuras económicas, políticas y sociales del país. Tal ha sido el impacto en los organismos empresariales y de gobierno que se tuvieron que realizar modificaciones a lo largo del año de carácter urgente, contemplando medidas como el ahorro económico, el teletrabajo o la reestructuración interna de los negocios que han sido respuestas efectivas para sobrellevar la pandemia.

Sin embargo, queda claro que también el fraude y la corrupción continúan adaptándose a la "nueva realidad" y retando a las medidas de control y prevención existentes. Antes del Covid-19, el mayor número de incidentes fraudulentos se enfocaban en la sustracción de activos, malversación de efectivo o usos inadecuados de los recursos de la compañía.

Ahora, se suma el incremento de delitos cibernéticos ocasionados por el inadecuado manejo de herramientas digitales y las brechas de control durante el trabajo remoto que han impulsado el incremento de delitos digitales como el robo de identidad e información confidencial, la manipulación de documentos o el mal uso de las bases de datos de los clientes.

Kroll Argentina evidenció este año que las empresas latinoamericanas cuentan con programas de gestión del riesgo regulares o malos y poca capacidad operativa en las áreas de controles internos.  Asimismo, ha dado cuenta que el 85% de las empresas argentinas mantienen desde 2018 y 2019 incidencias de fraude constantes, visibilizando así la falta de medidas en los procedimientos de detección y prevención del delito en las empresas y el gobierno.

Estas tendencias se mantuvieron principalmente en 2020, porque en las crisis se conjugan con mayor frecuencia los detonantes del fraude, evidenciando una correlación entre las presiones económicas y laborales con la mayor probabilidad de que se cometan actos fraudulentos. En la doctrina ello se denomina el triángulo del fraude, que incluye los siguientes factores: 1) las oportunidades que una persona pueda encontrar para cometer un delito, porque al estar realizando sus labores mediante teletrabajo hay menor control de los procesos; 2) las presiones del entorno, como por ejemplo la necesidad de conseguir dinero por la dinámica misma de la crisis; y 3) la racionalización de los motivos para cometer los ilícitos, al pensar que si se hace fraude, se está retribuyendo el trabajo que normalmente la persona considera que no es reconocido.

No obstante, es deber de todos los actores privados del país corregir con acciones puntuales y estrategias robustas caminos que fortalezcan a las áreas de auditoria, operaciones, administración, venta y finanzas con el fin de construir acciones, lineamentos y reglas que minimicen los actos corruptibles el próximo año. También el gobierno debe implementar mejores mecanismos y reglas de interacción con las empresas que les ayuden a evitar caer en actos de soborno, así como crear Instituciones descentralizadas que ayuden a fortalecer la prevención y el castigo de los defraudadores y corruptos.

Al respecto del tema, Kroll Argentina comparte Cuatro recomendaciones para evitar el fraude corporativo en 2021:

- La Ciberseguridad llegó para quedarse

El teletrabajó modificó la manera tradicional de laborar en el mundo. Este cambio evidenció la falta de capacidades tecnológicas con las que cuentan las organizaciones, así como las faltas de protocolos de prevención en el trabajo remoto, trayendo nuevos retos en materia de seguridad y prevención. Durante estos meses, las empresas han aprendido que mejorar sus sistemas de ciberseguridad para el trabajo a distancia permite evitar fugas de información o mal uso de estas. Es vital que el siguiente año las empresas continúen apostando en estrategias en ciberseguridad.

- Las áreas de auditoría y control interno ¡Sí funcionan!

A pesar de que el estudio publicado el 15 de septiembre de 2020 por Kroll y la Fundación Latinoamericana de Auditores Internos (FLAI) revelara diversos problemas y carencias en los auditores durante 2020, como la falta de personal para lograr una gestión adecuada del riesgo de fraude en una compañía (80%) o las barreras de ejecución para la participación de la auditoría interna en la gestión del riesgo de fraude (80%), también se concluyó que los esfuerzos conjuntos de las áreas internas de auditoría sumada a los procesos adecuados y el personal suficiente, pueden hacer la diferencia y cambiar una tendencia creciente sobre casos de fraude, cada vez más importantes, más mediáticos y más costosos dentro de las organizaciones, así que en 2021 invierte más en estas áreas.

- Prepara una estrategia real para hacer frente a los fraudes

Dado que los riesgos de seguridad están interconectados y en constante evolución, es necesario que los negocios y el gobierno en momentos de crisis cuenten con una estrategia efectiva que les ayude a prevenir y combatir los problemas, entre ellos los ocasionados por el fraude. Apoyarse en estrategias de mitigación de riesgos y seguridad de la información pueden ayudar a que sectores de alta vulnerabilidad puedan ahorrar tiempo, dinero y recursos.

A partir de la pandemia y hacia el siguiente año, las empresas y el gobierno deberán ser más consientes en realizar acciones estratégicas que permitan robustecer políticas y normas de control interno, fomentar una mayor ética entre los empleados, invertir en seguridad informática escalable que les ayude a proteger la información confidencial y sensible, así como desarrollar una visión más amplia de los peligros que puedan dañar la reputación y crecimiento del negocio o sector.

- Consultores en prevención de fraudes, tus mejores aliados

El 2020 ha demostrado que las empresas más preparadas son las que sobrevivirán a los embates de cualquier crisis. Sin embargo, muchos de los negocios, sin importar el tamaño que sean o del sector empresarial al que pertenezcan, aún desconocen de ciertas áreas de vulnerabilidad o peligro, lo que se vuelve una oportunidad para ser presas de ataques cibernéticos, fuga de información, phishing o actos fraudulentos por parte de sus empleados. Por ello durante el 2021 es importante que se asesoren con consultores expertos que les ayuden a visibilizar las áreas de oportunidad, de vulnerabilidad y de mejoramiento en sus estructuras internas de negocio, operaciones, proveedores, etc., así como del reconocimiento de fuentes de peligro provenientes del mundo digital, ya que durante 2020 crecieron los delitos de este tipo.

El 2020 deja diversos aprendizajes en materia de prevención y fortalecimiento de acciones frente actos de corrupción y fraude. Es importante que las empresas continúen reforzando sus estrategias de mitigación de riesgos y fortalezcan sus áreas digitales, ya que el 2021 traerá diversos retos principalmente por esos rumbos. También, es importante apoyarse en asesores expertos que les brinden una solución efectiva a sus problemas, ya que mientras continúen los efectos de la pandemia, las empresas y sectores de gobierno seguirán vulnerables a diversos factores que pueden desencadenar en una reputación negativa, la pérdida de información sensible, o en casos más avanzados, la quiebra del negocio o demandas legales hacía los funcionarios, como lo hemos visto en los últimos años.

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