¿Qué es y para qué sirve el contrato de trabajo a plazo fijo?

La regla consagrada por nuestro ordenamiento laboral es que el plazo del contrato de trabajo es indeterminado, no obstante, efectúa una excepción
Por Verónica Toniatti - Grispo Abogados Departamento de Derecho Laboral
23/06/2022 - 09,48hs
¿Qué es y para qué sirve el contrato de trabajo a plazo fijo?

La regla consagrada y promovida por nuestro ordenamiento laboral es que el plazo del contrato de trabajo es indeterminado, no obstante, efectúa una excepción a esa regla: esto es el contrato a plazo fijo. Para llevar a cabo un contrato a plazo fijo y que el mismo resulte valido, la ley argentina exige una serie de requisitos:

  • Los contratos deben ser realizados por escrito y en doble ejemplar, con lo cual tanto el empleador como el trabajador tendrán en su poder una copia de este contrato.
  • Se debe expresar la causa, esto significa que debe existir una causa objetiva fundada en el tipo de actividad a desarrollar que justifique la celebración de esta modalidad contractual.
  • Debe tener un plazo determinado, esto implica que el plazo debe estar estipulado en el contrato, siendo ello la principal característica de este contrato, con lo cual el trabajador desde el inicio de su trabajo tiene conocimiento de cuándo va a terminar el vínculo laboral.
  • No podrá exceder los cinco años. La ley de contrato de trabajo establece un límite temporal al regular que los contratos a plazo fijo no pueden durar más de cinco años, de lo contario el mismo se convertirá en un contrato de trabajo de tiempo indeterminado.
  • Asimismo, cabe agregar que este límite rige tanto para el caso en que se celebre un solo contrato como para aquellos casos en los que se formalicen distintos contratos sucesivos a plazo fijo entre un mismo empleador y trabajador siempre que las contrataciones contengan una razón objetiva a los fines de evitar maniobras fraudulentas para encubrir una relación laboral de tipo indeterminado o fraccionar la antigüedad del trabajador.

Por otra parte, en lo que respecta a esta restricción temporal, es importante mencionar que el mismo se duplica cuando el trabajador es discapacitado, pasando a ser el límite máximo del contrato a plazo fijo de 10 años, esto es a los fines de proteger y brindar una ocupación prolongada a los trabajadores en inferioridad de condiciones.

Ahora bien, en relación al preaviso, ¿procede en este tipo de contratos? La respuesta es sí. Las partes del contrato a plazo fijo deberán preavisar de su extinción con una antelación no menor de un mes ni mayor de dos meses, estando eximidos de ello solo en los contratos cuya duración sea inferior a un mes.

La función específica del preaviso en estos contratos consiste puntualmente en ratificar el vencimiento y confirmar la extinción del contrato, asegurándose así su finalización y evitando una futura conversión a un contrato de tiempo indeterminado. Por lo tanto, si las partes no otorgan el preaviso en el plazo mencionado, el contrato se transforma en un contrato de plazo indeterminado.

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Para llevar a cabo un contrato a plazo fijo y que el mismo resulte valido, la ley argentina exige una serie de requisitos

Formas de extinción del contrato a plazo fijo

Existen diversas maneras de concluir estos contratos, las cuales caben mencionar:

  • Despido sin causa del trabajador antes del vencimiento del plazo. Puntualmente, la ley establece que de producirse un despido sin causa el trabajador le corresponde una doble vía reparatoria dada no solo por las indemnizaciones por antigüedad sino también por los daños y perjuicios del derecho común, los cuales incluyen el daño moral y material.
  • Ruptura del contrato por parte del trabajador. En este caso, podría obligarse al trabajador a responder con una indemnización de daños y perjuicios por la ruptura anticipada cuyo valor dependerá de perdida de producción o perjuicio que se ocasione con su ausencia en la prestación.
  • Por vencimiento del plazo determinado. En esta ocasión finaliza el contrato por haberse cumplido el plazo estipulado. No obstante, en esta forma de extinción es preciso realizar la siguiente distinción: si el contrato tuvo una duración superior a un año, habiendo mediado preaviso al trabajador, igualmente le corresponde una indemnización que equivale a la mitad de la indemnización por antigüedad. Ello es así, en virtud de que lo contempla la propia ley de contrato de trabajo, implicando dicha indemnización una compensación por el tiempo de servicio prestado. Si el contrato tuvo una duración menor, no corresponde indemnización alguna.