Jubilación y continuidad laboral: qué cambia, qué deben hacer las partes y qué dice la ley
En Argentina, cada vez más personas continúan trabajando después de jubilarse, ya sea para complementar ingresos o para mantenerse activas profesionalmente. Los datos oficiales confirman esta tendencia y muestran un crecimiento sostenido del empleo entre personas que ya accedieron a un beneficio previsional.
Los registros oficiales de la Seguridad Social muestran un crecimiento sostenido del número de jubilados con aportes. A junio de 2025 se contabilizaban 433.525 jubilados activos, de los cuales 89.531 trabajaban en relación de dependencia, 33.596 en el servicio doméstico, 87.533 como autónomos y 212.865 como monotributistas. La evolución de la última década refleja un incremento constante: en 2010 se registraban 176.153 jubilados con aportes, en 2015 ascendían a 275.431, y en 2023 ya eran 368.458, hasta alcanzar el nivel actual.
El mayor aumento se observa entre los jubilados monotributistas, que pasaron de 122.356 en 2015 a 212.865 en 2025, un salto del 74%, en línea con la tendencia a reemplazar empleos formales por regímenes más flexibles o la continuidad laboral de profesionales independientes. No obstante, se estima que más de 600.000 jubilados trabajan en la informalidad, cifra que supera a quienes lo hacen "en blanco". Según el INDEC, la tasa de empleo entre la población en edad jubilatoria fue del 17,1% en 2024, lo que equivale a 1.070.030 personas, con un incremento en el año siguiente. El organismo advierte además que, aunque las jubilaciones son la principal fuente de ingresos en ese grupo etario, los varones duplican a las mujeres en participación laboral.
¿Es posible seguir trabajando en la misma empresa después de jubilarse?
Sí, la legislación argentina lo permite. Sin embargo, la continuidad laboral se rige por nuevas condiciones contractuales. Cuando un trabajador accede a la jubilación y el empleador acuerda su permanencia:
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La antigüedad previa no se mantiene.
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La relación laboral se considera un nuevo contrato.
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Las eventuales indemnizaciones se calculan desde la fecha de la nueva vinculación.
En materia de salud, la cobertura pasa a PAMI o a la obra social correspondiente al jubilado. La empresa puede ofrecer una cobertura adicional, pero ya no está obligada a brindarla.
Aportes obligatorios al trabajar como jubilado
Los jubilados que continúan en relación de dependencia deben aportar 11% al Fondo Nacional de Empleo. Este descuento:
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Es obligatorio.
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No aumenta la jubilación mensual.
El trabajador percibe su jubilación y su salario, pero el aporte no genera un reajuste previsional.
¿Quiénes no pueden volver a trabajar como empleados?
Existen restricciones legales para ciertos beneficiarios. No pueden volver a trabajar en relación de dependencia quienes estén jubilados:
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Por invalidez.
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Bajo regímenes especiales (actividades riesgosas, penosas o insalubres).
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Con subsidios complementarios asociados al beneficio previsional.
En estos casos, el retorno a un empleo dependiente puede implicar la pérdida de la jubilación. Sí está permitida la actividad autónoma bajo ciertas condiciones.
Edad máxima para seguir trabajando después de jubilarse
Las reglas vigentes establecen:
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Mujeres: jubilación a los 60 años (con 30 años de aportes).
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Hombres: jubilación a los 65 años.
A partir de los 70 años, el empleador puede intimar a jubilarse al trabajador. La empresa debe mantener el vínculo hasta que la persona acceda al beneficio, con un plazo máximo de un año.
Cómo hacer el trámite para jubilarse y seguir trabajando
Para continuar trabajando después de jubilarse, la ANSES exige un procedimiento formal:
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Contar con DNI, último recibo de sueldo y el Formulario de Reingreso a la Actividad Laboral.
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Verificar en Mi ANSES que los datos personales estén actualizados.
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Solicitar un turno presencial para presentar la documentación.
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Declarar la continuidad laboral y completar el trámite administrativo.
¿Conviene seguir trabajando después de la jubilación?
Para el trabajador, significa mantener ingresos adicionales y seguir activo. Para el empleador, representa beneficios como:
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La antigüedad se reinicia en cero, reduciendo costos de indemnización.
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La cobertura de salud pasa a PAMI u obra social, liberando a la empresa de esa obligación.
Hay que tener en cuenta que, más allá de que el empleado se jubile y quiera continuar trabajando en la empresa. es voluntad del empleador mantenerlo en el puesto de trabajo
Una abogada experta, explicó que en el caso de que la compañía esté de acuerdo, "una vez que la persona está jubilada pasa a tener una antigüedad cero, más allá del tiempo que haya trabajado en la empresa".
En tanto, agregó que cuando la compañía quiera prescindir de su servicio le corresponderá una indemnización desde la fecha de jubilación, y no antes.
Por otro lado, al hacer efectiva la jubilación, la cobertura de salud pasa a estar cubierta por PAMI o la obra social correspondiente a la actividad prestada. Si bien es un derecho que puede ejercer el empleador, no quita que no pueda también no hacer uso del mismo y seguir brindándole al empleado una cobertura de salud superior.
Encuesta: qué opinan los argentinos sobre seguir trabajando después de jubilarse
Una encuesta reciente de Bumeran, denominada "Enamorados del trabajo", muestra la percepción social respecto de la continuidad laboral.
Entre los 828 trabajadores argentinos encuestados:
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72% seguiría trabajando aun sin necesidad económica, tres puntos menos que en 2024 y ocho por debajo de 2023.
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El 58% valora positivamente su empleo: al 47% le gusta su trabajo y el 11% dice estar "enamorado" de lo que hace.
La tendencia se replica en la región:
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Ecuador: 85% continuaría trabajando.
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Perú: 77%.
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Panamá: 75%.
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Chile: 68%.
Además, el 61% de los trabajadores de más de 50 años y el 54% de los menores de 30 elegirían el mismo empleo si tuvieran que empezar de cero.