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Eutanasia en Argentina: qué dice la ley y cuáles son los proyectos que se presentaron en el Congreso

El Congreso acumula proyectos sobre el derecho a decidir el final de la vida, pero ninguno avanza. La diferencia con la muerte digna y el debate social
26/03/2026 - 18:22hs
Eutanasia en Argentina: qué dice la ley y cuáles son los proyectos que se presentaron en el Congreso

El caso de Noelia Castillo Ramos, la joven española de 25 años que murió por eutanasia este jueves en Barcelona, reavivó el debate en Argentina. Su historia conmovió a España y resonó en América Latina. Pero también funcionó como espejo para mirar la realidad local.

La eutanasia en Argentina no tiene regulación legal. Desde 2021 se presentaron 18 proyectos de ley en el Congreso: tres en 2021, cuatro en 2022, uno en 2023, cuatro en 2024 y cinco en 2025. Ninguno llegó al recinto. Ninguno fue debatido en profundidad.

Mientras tanto, la muerte digna está permitida desde 2012 por la Ley 26.742. Esa norma autoriza a pacientes terminales o con enfermedades incurables a rechazar tratamientos que prolonguen el estado de agonía. Incluye hidratación y alimentación artificial.

El problema: casi nadie conoce esa ley. Ni la ciudadanía ni, en muchos casos, el propio sistema sanitario.

Qué diferencia hay entre eutanasia y muerte digna

La confusión terminológica alimenta la parálisis legislativa. Muchos proyectos mezclan conceptos. Algunos medios también. El resultado: un debate que no avanza porque no hay consenso sobre qué se está discutiendo.

  • Muerte digna (legal en Argentina desde 2012): permite rechazar tratamientos que prolonguen artificialmente la vida o incrementen el sufrimiento cuando la enfermedad es incurable o terminal. No autoriza procedimientos que causen la muerte directamente. Solo habilita a no prolongar la agonía.
  • Eutanasia activa (ilegal en Argentina): un profesional de la salud administra directamente una sustancia que provoca la muerte del paciente, a pedido explícito de éste.
  • Suicidio médicamente asistido (también ilegal): un profesional prescribe o suministra la sustancia, pero es el paciente quien se la autoadministra.

La Red de cuidados, derechos y decisiones en el final de la vida, integrada por investigadores del Conicet, define eutanasia como "el procedimiento médico que consiste en poner fin a la vida de una persona que padece una condición de salud irreversible que le provoca un sufrimiento físico o psicológico profundo y persistente, y que solicita de manera clara e inequívoca la aplicación de este procedimiento".

En 2022, el Congreso sancionó la Ley de Cuidados Paliativos. Esa norma habilita prácticas que permitan prevenir y aliviar el sufrimiento desde el punto de vista físico, psíquico, social y espiritual a personas gravemente enfermas y sus familias. No implica provocar la muerte, sino acompañar el proceso.

Eutanasia: qué proyectos de ley existen en Argentina

Hasta fines de 2025, había cuatro proyectos con estado parlamentario. Tres en Diputados: uno de Miguel Ángel Pichetto (Encuentro Federal), otro de Carolina Gaillard (Frente de Todos) y el de Gabriela Estévez (Unión por la Patria). Uno en el Senado, de Mariana Juri.

Los tres proyectos en Diputados regulan el acceso a la práctica para personas con una enfermedad grave o incurable o un padecimiento grave, crónico e imposibilitante. Contemplan tanto la administración directa por parte de un profesional de la salud de una sustancia que provoque la muerte (eutanasia activa), como la prescripción o el suministro de esta sustancia para que el paciente se la autoadministre (suicidio médicamente asistido).

Brawer describió coincidencias de fondo: "En todos los casos queda claro que es una decisión personalísima que no puede ser delegada a un tercero. La persona debe manifestar su voluntad de recibir la eutanasia y, si no hizo voluntad anticipada, no se puede aplicar. Todos los proyectos argentinos contemplan un procedimiento, interviene más de un médico, la persona está asesorada por un equipo interdisciplinario y antes se tiene que cumplir con la ley de cuidados paliativos".

Ignacio Maglio, médico legista y especialista en bioética, señaló: "Es interesante destacar que todos los proyectos un poco sobrevolaron la grieta porque tanto los sectores de la más extrema derecha como los del centro y de izquierda coinciden en que se trata de asegurar el derecho de la interrupción voluntaria de la vida, de evitar un padecimiento inútil, y de resguardar la integridad y dignidad personal".

Mario Sebastiani, médico especialista en obstetricia del Hospital Italiano y movilizado en defensa de la muerte asistida, opinó sobre la ley uruguaya: "Tener a un país limítrofe y con el prestigio de Uruguay con este avance puede mover un poco las cabezas de nuestros legisladores. Es curioso, porque tenemos buenos proyectos y sin embargo no se debate el tema. No veo dónde está el motivo, porque es un problema de salud pública que puede beneficiar a personas".

Desde el Arzobispado de Buenos Aires y la Conferencia Episcopal Argentina no realizaron comentarios sobre el tema. En 2022, tras la difusión de varios proyectos de muerte asistida en el país, emitieron un comunicado donde citaron al Papa Francisco: "La eutanasia y el suicidio asistido son una derrota para todos. La respuesta a la que estamos llamados es no abandonar nunca a los que sufren, no rendirse nunca, sino cuidar y amar para dar esperanza".

Por qué el debate no avanza en Argentina, pese al apoyo social

Las encuestas muestran respaldo amplio. En septiembre de 2024, el Laboratorio de Observación de la Opinión Pública de la Universidad de San Andrés constató que 79% de los encuestados apoyaba decisiones sobre la propia muerte en casos médicos extremos.

El observatorio Pulsar, de la Universidad de Buenos Aires, registró un apoyo creciente: 72% en 2023 dijo estar "muy de acuerdo" con que las personas tomen decisiones sobre su propia muerte. En 2024 esa cifra subió a 76%.

Pese a esos números, el Congreso no trata los proyectos. Mara Brawer, ex diputada nacional y autora de uno de los proyectos presentados en 2022, confirmó: "Hasta fines del año pasado había cuatro proyectos con estado parlamentario. Tres en Diputados y uno en el Senado. Por el momento no avanzó ninguno".

Soriano no atribuye la falta de tratamiento a falta de tiempo legislativo. "¿Por qué hay seis proyectos de ley y no los tratan? Insisto: mientras hablamos de Noelia, aquí en Córdoba hay gente que realmente está sufriendo".

María Susana Ciruzzi, abogada especialista en bioética y cuidados paliativos, señaló otro problema: la imprecisión terminológica de los proyectos argentinos. "Se confunde lo que es la adecuación de esfuerzo terapéutico con eutanasia pasiva. Estos grises son peligrosos", apuntó.

Brawer, en cambio, minimizó las diferencias entre proyectos: "Algunos autorizan a menores de edad y otros no, esa es la cuestión más de fondo. Pero en todos los casos queda claro que es una decisión personalísima que no puede ser delegada a un tercero".

La "Ley Alfonso" y las 51 presentaciones en todo el país

Carlos "Pecas" Soriano es médico emergentólogo, magíster en Bioética y una voz de referencia en estos debates. Desde Córdoba, siguió el caso Noelia con atención profesional. Lo usó como disparador para hablar de Argentina.

"Mientras usted y yo hablamos sigue muriendo gente, por años solicitando la eutanasia, algunos por años solicitando muerte digna, porque a pesar de tener una ley de muerte digna, no la conocemos", afirmó en declaraciones radiales.

Soriano recibe entre dos y tres consultas semanales sobre muerte digna. No sobre eutanasia. Consultas de familias en situaciones límite, con pacientes terminales, sin información clara sobre qué dice la ley ni cómo aplicarla.

La situación que describe es cotidiana: "Hay cinco hermanos, y dos dicen que hay que sacarle todo, uno dice que hay que esperar un milagro y otro dice 'esperemos un poco más'. Ese 'esperemos un poco más' en una paciente con una enfermedad insoportable son años".

Para Soriano, la dimensión subjetiva del sufrimiento es central. "Un día es como si fueran veinte cuando uno tiene algún sufrimiento grave, insoportable", sostuvo. Él mismo transitó el dolor crónico. Esa experiencia empírica refuerza su postura académica.

Soriano no es un observador externo. Es protagonista del debate. Junto al paciente Alfonso Oliva impulsó el primer proyecto de ley de eutanasia de Argentina, de origen cordobés. Se conoció como "Ley Alfonso".

Oliva padecía una enfermedad grave y dependía de una gastrostomía para alimentarse. Su caso evidenció la crueldad de los vacíos legales. "¿Qué íbamos a hacer? Retirarle el tubo que le iba al estómago, e iba a morir de inanición en 15 o 20 días. Pero si con un animal no racional no hacemos eso: cuando su mascota tiene un cáncer terminal, usted la lleva al veterinario y la coloca en pentothal. Tienen más derechos los animales", sentenció Soriano.

El médico escribió el libro "Morir con dignidad en Argentina. Verdad o utopía". Realizó 51 presentaciones en todo el país. Sigue recibiendo preguntas elementales sobre la diferencia entre muerte digna y eutanasia. "Fíjese que todavía me preguntan la diferencia. Es una cuestión que desde el 2012 ya debería conocerse", señaló.

Soriano conduce un grupo nacional sobre eutanasia y es voz de referencia en debates bioéticos. Para él, el Estado tiene una responsabilidad concreta e irrenunciable: "La muerte es parte de la vida, y el Estado es el mayor responsable de resguardar las libertades individuales. ¿Y qué mayor libertad que poder vivir dignamente y, como parte final de esa vida, poder morir dignamente?"

Quién determina la dignidad de un ser humano

La posición filosófica de Soriano ancla en la autonomía de la voluntad como principio irrenunciable. "¿Quién determina la dignidad de un ser humano?", planteó en la entrevista. "Es el propio ser humano. Yo no voy a determinar la dignidad de nadie. Si yo estoy en mis cabales y dentro de la legalidad, y no hiero a ningún tercero, ningún equipo de salud me va a poder discutir qué es digno para mí".

El especialista recurrió al ejemplo de los testigos de Jehová. "No estoy de acuerdo con que no se les pase sangre, pero si viene un testigo de Jehová con un papel o me lo dice, yo tengo que respetar eso, porque de lo contrario estoy actuando en contra de su dignidad".

En el caso de Noelia, Soriano valoró la actitud de la madre, quien pese a no estar de acuerdo con la decisión, la respetó. Criticó la intervención del padre: "Creó una actitud autoritaria, paternalista en el mal sentido de la palabra, apoyado siempre por grupos cristianos. La hizo sufrir a esta chica que ya venía sufriendo por violaciones múltiples, por haberse tirado de un quinto piso".

Qué pasó con Noelia Castillo Ramos en España

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Noelia Ramos tenía 25 años: murió este jueves tras recibir la eutanasia

Noelia Castillo Ramos tenía 25 años. Murió este jueves en un hospital de Barcelona. Recibió la eutanasia tras más de dos años de batalla judicial que conmovió a España.

Su historia transitó desde una infancia con momentos de felicidad hasta una adolescencia marcada por inestabilidad, sufrimiento psicológico y episodios traumáticos. En octubre de 2022, después de sufrir una agresión sexual múltiple, intentó quitarse la vida. Se lanzó desde un quinto piso. Quedó parapléjica.

La discapacidad certificada era del 97%. Tenía además un diagnóstico de encefalomielitis miálgica severa. Dolores crónicos y sin posibilidad de movilidad plena. Su vida transcurrió en un entorno hospitalario, sin hogar propio ni red de apoyo sólida más allá de su madre.

En abril de 2024 solicitó formalmente la eutanasia ante la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña (CGAC). Es el órgano independiente formado por médicos, juristas y expertos en bioética que vela por la correcta aplicación de la ley de eutanasia. En julio de 2024, la CGAC aceptó su solicitud por unanimidad.

En agosto de 2024, en la víspera de la intervención, el Juzgado de lo Contencioso-administrativo de Barcelona la suspendió de forma cautelar. El padre de Noelia había solicitado frenar el procedimiento. El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña y el Tribunal Supremo avalaron finalmente la posición de Noelia y de la Generalitat.

El 10 de marzo de 2026, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) rechazó las medidas cautelares solicitadas para frenar el proceso. Fue la última barrera que cayó.

Qué dice la ley española de eutanasia

España legalizó la eutanasia en junio de 2021 con la Ley Orgánica 3/2021. La prestación está incluida en la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud. Tiene financiación pública.

Hay dos supuestos en los que puede concederse: cuando el paciente sufre una enfermedad grave e incurable con sufrimiento constante, o cuando no hay expectativas de curación o mejora y existe una gran pérdida de autonomía.

La ley exige que la persona sea mayor de edad, española o residente legal, y esté consciente al pedirlo. Con esa norma, España se convirtió en el séptimo país del mundo en regular la eutanasia, el cuarto en Europa, junto a Países Bajos, Bélgica y Luxemburgo.

La eutanasia es legal desde 2002 en los Países Bajos y Bélgica. En 2009 llegó la legalización en Luxemburgo. Colombia lo hizo en 2014. Canadá en 2016. También Nueva Zelanda tiene ley en vigor.

Uruguay aprobó su ley de eutanasia en octubre de 2025. El texto permite que adultos psíquicamente aptos en etapa terminal de una enfermedad incurable e irreversible, o que padezcan un sufrimiento insoportable, tengan la opción de elegir la eutanasia.

La ley uruguaya no permite el turismo médico. María Susana Ciruzzi la calificó como "muy prudente". "Tiene muchas salvaguardas en cuanto al proceso de toma de decisiones", dijo.

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