Fin de una era: cierra uno de los boliches más emblemáticos, con más de 50 años de historia, por falta de pago
La Justicia comenzó a ejecutar el desalojo del boliche Pinar de Rocha, uno de los locales nocturnos más emblemáticos del oeste del conurbano bonaerense. El operativo comenzó en horas de la mañana con presencia de personal judicial y fuerzas de seguridad.
La orden provino del Juzgado Civil y Comercial 9 de Morón. La medida responde a una deuda de alquileres acumulada que se arrastra desde hace años.
Daniel Bellini, quien explota el local desde hace más de cinco décadas, se resistió a abandonar las instalaciones. El personal del boliche tampoco acató la disposición judicial.
La jueza María Victoria Aloe, titular del tribunal, confirmó que la acción responde directamente a un mandato judicial por incumplimiento contractual: "Es un desalojo por falta de pago de alquileres".
Por qué llega el desalojo tras 53 años de historia de Pinar de Rocha
El conflicto legal entre Bellini y la nueva propietaria del inmueble se originó durante la pandemia de COVID-19. En ese período, el boliche permaneció cerrado por las restricciones sanitarias, pero la obligación de pagar el alquiler se mantuvo vigente.
"La realidad es que hay un juicio desde el tiempo de la pandemia. Nosotros estamos intentando resolverlo", explicó Bellini en declaraciones a la prensa.
El empresario sostiene que el desalojo se ejecuta de manera prematura. "En este momento no debería estar ocurriendo esto, porque las resoluciones que hay todavía están en situación de espera", argumentó.
Bellini asegura que existen presentaciones judiciales pendientes de resolución. Según su versión, resulta imposible que se concrete el desalojo cuando aún hay cuestiones sin definir en los tribunales.
El local siempre funcionó bajo régimen de alquiler. La propiedad nunca perteneció a Bellini, quien solo explotaba comercialmente el espacio.
La disputa por la propiedad que cambió todo
Tras el fallecimiento de la anterior dueña del predio, la propiedad pasó a manos de quien la cuidaba. Esta transición patrimonial desencadenó una serie de disputas legales.
Bellini intentó comprar el inmueble para asegurar la continuidad del negocio. Las negociaciones, sin embargo, se frustraron por diferencias irreconciliables en el precio.
"En el inicio de las tratativas llegaron a pedir u$s10 millones, que no lo vale de ninguna manera", reveló el empresario. Según su valuación, el predio no supera los u$s4 millones.
Bellini denunció que la nueva propietaria planea un proyecto completamente diferente para el terreno, que considera "muy redituable", lo que explicaría el intento de sacarlo del lugar.
"Quisieron sacar ventaja de mi situación, y ahí fue donde empezó el juicio", detalló. La imposibilidad de llegar a un acuerdo de compra derivó en el proceso judicial que culmina hoy con el desalojo.
El empresario expresó su preocupación por el destino final del emblemático local. "Lo que reclaman es el desalojo en virtud de algo que es terrible para mí, que es que la tierra la van a vender y van a demoler todo Pinar de Rocha".
Bellini enfatizó su vínculo histórico con el lugar: "Yo he construido casi todo lo que está construido y desde hace 53 años yo soy quien rige lo que ocurre acá adentro".
Quién es Daniel Bellini y su oscuro pasado judicial
Más allá de su rol como empresario nocturno, Daniel Bellini carga con un pasado judicial que incluye una condena por homicidio. En 2008 asesinó a su esposa, Morena Pearson, dentro del mismo boliche Pinar de Rocha.
Pearson trabajaba como bailarina en el local. Era madre de una hija que había tenido con Bellini.
El crimen fue inicialmente caratulado como suicidio. La investigación posterior demostró que Bellini fue el responsable del asesinato.
En ese momento, la figura del femicidio aún no existía en la legislación argentina, lo que limitó la condena a 15 años de prisión.
En 2013, Bellini obtuvo la excarcelación por problemas de salud. Cumplió el resto de la condena en su domicilio particular.
Seis años después, en 2019, recuperó la libertad definitiva tras cumplir dos tercios de la pena. El beneficio de libertad condicional le permitió salir antes de completar los 15 años.
El historial delictivo de Bellini no se limita al femicidio. También acumula denuncias y procesamientos por falsificación de instrumento público, estafas, asociación ilícita, tenencia ilegal de armas y defraudación.
En la mayoría de esos casos evitó condenas significativas o recibió penas leves. Su extensa trayectoria judicial contrasta con los 53 años que pasó al frente del boliche.
Pinar de Rocha, mucho más que una discoteca
Mucho antes de convertirse en un ícono de la noche del oeste bonaerense, Pinar de Rocha fue una casona señorial rodeada de pinos en Villa Sarmiento, partido de Morón, en el límite con Ramos Mejía. El lugar abrió como local bailable en 1969 con habilitación de "confitería bailable" y "restaurante", y desde entonces mantuvo la misma ubicación. Con el paso de las décadas, se transformó en una referencia ineludible de la vida nocturna del conurbano.
La propiedad había pertenecido al doctor Dardo Rocha, exgobernador bonaerense y fundador de La Plata, entre otras ciudades. Durante años, los vecinos la conocieron como "la quinta de Rocha", nombre que sobrevivió a los cambios de dueño y que terminó dando identidad al boliche. Al apellido de su habitante más ilustre se le sumó una referencia al paisaje que rodeaba el predio: así nació Pinar de Rocha.
En sus primeros años, la casona conservó buena parte de su estructura original, con detalles que aún hoy remiten a otra época, como macetones construidos a mano a fines del siglo XIX y fuentes traídas desde España. Con el tiempo, el predio fue creciendo hasta convertirse en un complejo de entretenimiento con múltiples pistas, barras temáticas, patio cervecero, pileta y distintos espacios que marcaron a varias generaciones del oeste.
Pero más allá de su estructura, Pinar construyó su leyenda por lo que representó en la cultura popular. Durante más de cinco décadas fue escenario de recitales, fiestas y noches memorables, con una programación tan ecléctica como su público. Por allí pasaron artistas tan distintos como Julio Iglesias y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, en una historia que mezcló música, espectáculo, excesos y mística nocturna.
Esa historia sufrió un fuerte golpe este martes 7 de abril de 2026, cuando el tradicional boliche fue clausurado y desalojado por falta de pago del alquiler. El cierre marcó un punto de quiebre para uno de los espacios más emblemáticos de la noche bonaerense, cuya trayectoria quedó ligada para siempre a la memoria del conurbano.