San Pedro: investigan a una tesorera del Banco Nación por faltante de $40 millones para pagar gastos personales
Una tesorera del Banco de la Nación Argentina fue imputada por peculado tras el hallazgo de un faltante de $40 millones en la sucursal San Pedro. La mujer de 36 años, identificada con las iniciales M.C.N., habría aprovechado su cargo para realizar sustracciones de efectivo y operaciones contables sin respaldo físico.
La Sede Fiscal Descentralizada San Nicolás formalizó la acusación. El delito de peculado prevé penas de entre 2 y 10 años de prisión, más inhabilitación absoluta perpetua.
La imputada se desempeñaba como responsable del Servicio de Cajas y de la administración de los fondos del tesoro, una posición que le daba acceso directo al dinero en efectivo de la entidad bancaria.
Según la hipótesis fiscal, habría utilizado esa posición para retirar dinero y hacer movimientos contables truchos. El objetivo: ocultar los faltantes que se acumulaban.
Cómo se descubrió el faltante millonario
Todo comenzó el 16 de octubre de 2025. Un arqueo preventivo detectó inconsistencias graves en el dinero en efectivo del tesoro de la sucursal.
Al día siguiente, la gerencia zonal del banco decidió intervenir. Envió personal especializado que realizó un control integral de toda la dependencia.
El resultado fue contundente: faltaban $40 millones. La cifra coincidía con maniobras registradas en los meses previos.
A partir de ese hallazgo, el banco inició un sumario administrativo interno. En paralelo, radicó la denuncia penal ante la justicia federal.
La fiscalía comenzó a recolectar pruebas: movimientos contables, imágenes de cámaras de seguridad, declaraciones de empleados y documentación de las autoridades del Banco Nación.
Las maniobras que investiga la fiscalía
La acusación se centra en al menos dos episodios que quedaron registrados en el sistema de videovigilancia interno de la sucursal.
El primero ocurrió el 31 de julio de 2025. Según la investigación, la tesorera habría retirado dinero del llamado "tesoro reserva", lo escondió entre su ropa y salió de la sucursal.
Horas después, el sistema registró un movimiento contable por $10 millones. Supuestamente, ese dinero pasó desde otra área del tesoro hacia un cajero automático.
Pero, de acuerdo con la fiscalía, ese traspaso nunca ocurrió físicamente. Era solo una operatoria en papel para tapar el agujero.
El segundo episodio tuvo lugar el 8 de agosto de 2025. Ese día, las cámaras captaron a la imputada extrayendo fajos de billetes de $20.000 del "tesoro libre".
La empleada habría entregado ese dinero a un cajero para cancelar deudas de tarjetas de crédito a su nombre por un total de $16 millones, mientras registraba movimientos contables falsos para intentar equilibrar los números.
Los comprobantes de pago de las tarjetas coinciden en fecha, monto y horario con las maniobras investigadas, según consta en la causa.
Las pruebas que complican a la tesorera
Las imágenes de las cámaras de seguridad son una pieza clave. Muestran a la imputada manipulando dinero en sectores restringidos y saliendo con efectivo.
También se incorporaron los comprobantes de pago de tarjetas de crédito. Según la fiscalía, esos documentos coinciden exactamente con las fechas y montos de las sustracciones.
El arqueo integral realizado en octubre de 2025 confirmó el faltante de $40 millones. El sumario administrativo interno del banco llegó a la misma conclusión.
Además, varios empleados declararon como testigos. Describieron irregularidades en los traspasos de fondos y señalaron la existencia de movimientos contables sin respaldo en dinero físico.
Uno de los testigos indicó que el día del arqueo la imputada se retiró de la sucursal antes de finalizar la jornada. Eso llamó la atención.
Posteriormente, la mujer envió un mensaje a una compañera que quedó registrado en la causa: "Me voy a matar porque los arruiné, te quiero y no quise hacer mal a nadie, no sé lo que pasó".
Qué decidió la justicia federal
El fiscal federal Matías Felipe Di Lello presentó la imputación ante el juez de garantías Carlos Villafuerte Ruzo. El magistrado dio por formalizada la acusación.
Villafuerte Ruzo dispuso el embargo de la vivienda de la acusada y su inhibición general de bienes. También fijó un plazo de 90 días para que avance la investigación.
Las autoridades del Banco Nación se presentaron como querellantes en el expediente, mientras la fiscalía analiza si hubo fallas en los mecanismos de control interno que permitieron las presuntas sustracciones.
Por el momento, la imputación se dirige exclusivamente contra la tesorera de 36 años. La mujer se encuentra con licencia médica mientras continúa la causa por peculado.