Argentina legalizó los vapeadores y abre un negocio de u$s150 millones: cuál es el ambicioso plan de Massalin
La ANMAT publicó este lunes 4 de mayo la Disposición 2543/26. La normativa deroga la histórica prohibición de 2011 que mantenía en la ilegalidad técnica la comercialización y publicidad de cigarrillos electrónicos en Argentina.
Según publicó el periodista Andrés Sanguinetti en el sitio EconomiaSustentable.com, el cambio regulatorio era esperado por la industria y diversos sectores de salud pública. La medida reemplaza una norma de hace 15 años y crea un registro oficial de productos de nicotina de nueva generación.
El objetivo es reemplazar el esquema de prohibición vigente por un sistema de registro, control y fiscalización específico conforme los lineamientos técnicos del Programa Nacional de Control de Tabaco.
El Ministerio de Salud publicó en paralelo la Resolución 549/2026. La medida deroga normas prohibitivas establecidas en 2023 y aprueba un nuevo marco para estos productos, según indicó EconomiaSustentable.com.
El combo de resoluciones no implica una desregulación total. Se crea un sistema de fiscalización bajo estándares modernos para los denominados Productos de Tabaco y Nicotina de Nueva Generación.
Las autoridades buscan generar condiciones para que fumadores de tabaco puedan reducir o abandonar su consumo. Se promueve una transición hacia alternativas potencialmente menos dañinas que, según estudios, reducen el impacto en no fumadores.
Un mercado informal de u$s150 millones anuales que el Estado no controlaba
Aunque la prohibición de 2011 limitaba la comercialización legal, el sector nunca dejó de crecer. El comercio online y el contrabando alimentaron un negocio en las sombras.
En Argentina hay cerca de 1,2 millones de usuarios regulares de dispositivos electrónicos. Esa base de consumidores impulsa un negocio informal estimado en unos u$s150 millones anuales.
Con la nueva regulación, se espera que una parte importante de este volumen se formalice. El Estado podrá recaudar vía Impuestos Internos e IVA sobre productos que hasta hoy operaban sin tributar un peso.
El sector tabacalero tradicional explica cerca del 70% al 80% del precio final de un paquete de cigarrillos en impuestos. Es uno de los mayores aportantes al fisco, según indicó EconomiaSustentable.com..
Los esquemas de prohibición absoluta favorecieron la circulación de productos informales o ilícitos sin control sanitario, por lo que se transita hacia un enfoque regulatorio basado en la evaluación y gestión del riesgo.
La recaudación tributaria del sector se vio reducida en los últimos años. La caída del consumo de cigarrillos tradicionales y el traslado de consumidores a productos que no tributan impuestos golpearon al fisco.
La formalización de los productos de nueva generación busca compensar esa caída. También se espera que movilice inversiones de las grandes tabacaleras presentes en el mercado local.
Massalin Particulares podrá desembarcar con sus dispositivos IQOS en el mercado formal
El nuevo marco representa una oportunidad para Argentina en términos de futuras inversiones y exportaciones. El país es el octavo productor de tabaco a nivel global.
El complejo tabacalero representa exportaciones de más de u$s300 millones y 250.000 puestos de trabajo. La regulación abre la puerta a una reconversión hacia productos sin combustión.
Massalin Particulares, filial de Philip Morris International, ya cuenta con infraestructura logística para ingresar al mercado formal. La compañía ha desembolsado a nivel global más de u$s10.000 millones en su transición hacia productos «libres de humo».
En Argentina, la empresa podrá comercializar sus dispositivos IQOS (tabaco calentado) apenas se reglamente la nueva disposición. Hasta ayer, el país era uno de los pocos de la región con una prohibición tan tajante.
Mercados como Reino Unido o la Unión Europea avanzaron hacia una regulación basada en evidencia científica. En esos países, las categorías de vapeo y tabaco calentado representan más del 40% de los ingresos totales de las compañías líderes, según indicó EconomiaSustentable.com.
En Argentina, se espera que en los próximos tres años estas categorías alcancen el 15% del share del mercado de nicotina.
Más de 800 locales podrán salir de la zona gris y operar como revendedores oficiales
Las nuevas medidas no solo benefician a las grandes tabacaleras. Blanquean un ecosistema de PyMEs y comercios que operaban en la informalidad.
Existen más de 800 locales en el país que funcionaban en una «zona gris» mediante la venta ilegal de estos productos. La nueva norma les permite operar como revendedores oficiales, sujetos a controles sanitarios.
La formalización de los llamados «Vape Shops» permitirá ampliar la recaudación, las inversiones y la reconversión del sector tabacalero.
Se esperan inversiones en innovación y tecnología. A diferencia del cigarrillo común, los vapeadores mueven negocios periféricos como cargadores y fundas.
Estos consumibles tecnológicos integran al sector con la industria de electrónica de consumo. El ecosistema es más complejo que el del tabaco tradicional.
Registro obligatorio y controles estrictos: qué tendrán que cumplir las empresas
Derogar la prohibición de 2011 significa que se levanta el veto generalizado a la importación, distribución y comercialización. Pero se crea un registro obligatorio con requisitos técnicos.
Empresas como Massalin Particulares y British American Tobacco (BAT) deberán inscribir sus productos. Tendrán que presentar ensayos de toxicidad y especificaciones técnicas de los dispositivos.
Se establecen límites estrictos para los componentes de los líquidos (e-liquids), prohibiendo aditivos que atraigan específicamente a menores, como ciertos saborizantes dulces o colorantes.
Al igual que el tabaco convencional, se mantiene una fuerte restricción a la publicidad, promoción y patrocinio de estos dispositivos.
La normativa prohíbe saborizantes y cualquier elemento que aumente el atractivo del producto. Se establecen límites estrictos sobre ingredientes permitidos, concentración de nicotina y condiciones de fabricación.
Un punto clave es la eliminación de sabores en vapeadores, que son la principal puerta de entrada al consumo en adolescentes.
Fuentes cercanas a ANMAT señalan que la normativa de 2011 había quedado «totalmente anacrónica» frente al avance tecnológico. El surgimiento de los Productos de Tabaco Calentado (PTC) no estaba contemplado.
«El mercado negro alimentado por la prohibición impedía al Estado controlar qué estaban inhalando los usuarios. Con la 2543/26, el foco pasa de la prohibición a la reducción de daños y el control de calidad», explican analistas del sector.
Los productos que no cuenten con la debida certificación tras el período de gracia serán decomisados. El sector tiene un plazo de 180 días para adecuarse a las nuevas exigencias de habilitación.
Argentina se suma a más de 100 países que regulan productos sin combustión
Desde el sector empresario celebran las nuevas medidas. Argumentan que se trata de un reordenamiento sanitario luego de más de 15 años de un enfoque prohibicionista que no dio resultados esperados.
Para las tabacaleras más grandes, el nuevo marco normativo es una decisión lógica. Pese a las prohibiciones, estos productos se encuentran presentes en el mercado argentino de manera irregular.
Entienden que la decisión implica un avance en términos de disponibilidad de productos para los 7 millones de fumadores adultos argentinos. Se basa en experiencias internacionales de países como Italia, Japón, Suecia, Reino Unido y Estados Unidos.
En esos mercados existen esquemas regulatorios que han ayudado a disminuir la cantidad de fumadores y proteger la salud pública.
Las fuentes de la industria indicaron que la regulación permitirá garantizar a fumadores adultos acceso legal a productos que han demostrado científica y estadísticamente que generan menor impacto negativo en la salud.
La decisión ubica a Argentina en la lista de más de 100 países que han aprobado y permiten la comercialización de productos sin combustión. Se los considera una mejor opción a los cigarrillos tradicionales.
"Las normativas publicadas por el Ministerio de Salud son un avance y van a ordenar el mercado argentino reduciendo el comercio ilícito y promoviendo la prevención de acceso de menores de 18 años", sostienen desde el sector.
La batalla impositiva que viene: cuánto pagarán los vapeadores en impuestos
Las resoluciones conocidas este lunes 4 de mayo son solo el primer paso de un reordenamiento mayor. Ahora, el foco se traslada al Congreso y a la AFIP.
Se deberá definir la carga impositiva para estos productos. La pregunta es si pagarán los mismos impuestos internos que el cigarrillo tradicional o tendrán un esquema diferenciado por ser productos sin combustión.
Esa será la próxima batalla legal y económica. Definirá el precio final en las góndolas y el éxito del nuevo marco regulatorio para los vapeadores y productos de tabaco calentado en Argentina.