Una trabajadora perdió su reclamo por accidente laboral y el fallo revela el error fatal que se comete al reclamar
La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo confirmó el rechazo de una demanda por accidente "in itinere" —es decir, ocurrido en el trayecto entre el domicilio y el lugar de trabajo— al considerar que la trabajadora no logró acreditar ni el recorrido habitual que realizaba ni la mecánica del siniestro.
El fallo, dictado por la Sala VIII en la causa "B. H. O. c/ OMINT ART S.A.", pone el foco en un aspecto central de este tipo de reclamos: la carga de la prueba.
Qué se discutía en el caso
La trabajadora había iniciado una demanda contra la ART para reclamar una indemnización por un accidente que, según su versión, ocurrió mientras se dirigía a su trabajo.
Sin embargo, la sentencia de primera instancia rechazó el reclamo al considerar que no estaba probado un elemento clave: el trayecto habitual que realizaba ni cómo había ocurrido el hecho.
Esa decisión fue apelada, pero la Cámara confirmó el rechazo.
Qué es un accidente "in itinere"
La ley considera accidente de trabajo no solo al que ocurre dentro del ámbito laboral, sino también al que sucede en el recorrido entre el domicilio del trabajador y su lugar de trabajo.
Para que sea reconocido como tal, ese trayecto debe cumplir ciertas condiciones:
- Debe ser habitual y normal
- Debe realizarse en horarios cercanos al ingreso o salida del trabajo
- No debe haber interrupciones o desvíos injustificados
Los puntos de referencia son claros: desde la puerta del domicilio hasta el lugar de trabajo.
Por qué se rechazó la indemnización
El punto central del fallo es que la trabajadora no logró probar su versión de los hechos.
Según la Cámara, faltaron datos esenciales como:
- Qué calles recorría habitualmente
- Cuál era el trayecto preciso
- Dónde ocurrió el supuesto accidente
- Cómo fue la mecánica del hecho (qué pasó exactamente)
El tribunal destacó que estos elementos son necesarios para darle verosimilitud al reclamo. Al no estar acreditados, no se pudo confirmar que el accidente hubiera ocurrido en el trayecto laboral protegido por la ley.
La importancia de la carga de la prueba
El fallo remarca un principio básico del derecho: quien reclama, debe probar.
En este caso, la ART negó que el accidente hubiera ocurrido, por lo que correspondía a la trabajadora demostrar:
- Que efectivamente hubo un accidente
- Que ocurrió en el trayecto al trabajo
- Que ese recorrido era el habitual
- Cuándo, dónde y cómo sucedió
Al no cumplir con esa carga, el reclamo no pudo prosperar.
Qué exige la ley en estos casos
La normativa aplicable establece que la demanda debe ser clara y precisa. Esto incluye:
- Identificar correctamente el hecho reclamado
- Describir el recorrido habitual
- Explicar el accidente en detalle
La falta de precisión o de prueba concreta puede llevar al rechazo de la demanda, como ocurrió en este caso.
Qué dijo la Cámara
Los jueces señalaron que no había en el expediente elementos que permitieran reconstruir el trayecto ni el hecho denunciado.
Además, remarcaron que la apelación no logró refutar esos puntos: la parte actora expresó su desacuerdo, pero sin aportar argumentos ni pruebas suficientes para revertir la decisión.
Por eso, confirmaron la sentencia de primera instancia.
Un criterio estricto sobre el trayecto
El tribunal también reiteró que el concepto de "trayecto" debe interpretarse de manera estricta.
No alcanza con decir que el accidente ocurrió "yendo al trabajo". Es necesario demostrar:
- El camino concreto que se seguía
- Que ese camino era el habitual
- Que no hubo desvíos
Sin esos elementos, no se puede encuadrar el hecho como accidente "in itinere".
Un fallo que marca un límite claro
La decisión refuerza un criterio que viene sosteniendo la jurisprudencia laboral: no basta con alegar un accidente en el trayecto al trabajo, es necesario probarlo de manera concreta y detallada.
En otras palabras, para que exista derecho a indemnización, no solo debe haber un daño, sino también una demostración clara de que ocurrió en las condiciones que la ley protege.
Este tipo de fallos pone de relieve la importancia de reunir pruebas desde el primer momento, ya que la falta de precisión o documentación puede ser determinante para el resultado del caso.