Se emborrachó en el avión y agredió a una pasajera: la aerolínea lo demanda por miles de dólares
En una semana donde la aviación regional fue tendencia en Argentina tras la denuncia contra dos personas acusadas de mantener relaciones sexuales en pleno vuelo, un episodio mucho más grave y violento sacudió el espacio aéreo colombiano. Lo que comenzó como un viaje transatlántico rutinario terminó en un escándalo judicial y económico luego de que un pasajero en estado de ebriedad protagonizara un ataque inaceptable contra otra persona a bordo, obligando a una aeronave de gran porte a dar media vuelta en pleno trayecto.
El incidente ocurrió el pasado 10 de mayo en el vuelo AV10 de la aerolínea Avianca, que cubría la ruta entre Bogotá y Madrid. Según confirmaron las autoridades de la compañía, un hombre que presentaba claros signos de embriaguez protagonizó un evento de comportamiento disruptivo que escaló rápidamente hacia una agresión sexual contra una de las pasajeras. Ante la gravedad de la situación y con el objetivo de salvaguardar la seguridad operacional y la integridad de quienes estaban a bordo, el capitán tomó la decisión drástica de retornar inmediatamente al Aeropuerto Internacional El Dorado.
Tras el aterrizaje forzoso, el agresor fue entregado a las autoridades competentes, quienes procedieron a su detención. Sin embargo, las consecuencias del acto no terminaron allí: la aerolínea inició acciones legales penales y civiles tanto en Colombia como en España, buscando una compensación económica histórica. La empresa estima que los costos operativos derivados de esta interrupción superan los 40.000 dólares (aproximadamente 150 millones de pesos colombianos), una cifra que planean cobrarle íntegramente al responsable.
Demanda de Avianca por un pasajero borracho: el costo de un regreso forzado y el impacto en los pasajeros
La decisión de regresar a la base de origen con un avión cargado de combustible y listo para cruzar el océano implica una logística compleja y costosa. Avianca detalló que la demanda civil por daños y perjuicios se basa en gastos directos que la compañía debió absorber por culpa del pasajero violento. La interrupción afectó los planes de viaje de otras 276 personas que se encontraban en el avión.
Entre los puntos principales que integran la demanda de 40.000 dólares se encuentran:
- Consumo adicional de combustible: El despegue y el retorno de una aeronave de largo alcance generan un gasto extraordinario de carburante.
- Servicios de asistencia en tierra: Las tasas aeroportuarias y el soporte técnico necesario para el aterrizaje no programado.
- Reprogramación de tripulación: Debido a las normativas de descanso, la tripulación original debió ser relevada, lo que obligó a organizar nuevos turnos y personal de reemplazo.
- Alojamiento y logística: Los gastos derivados de la atención a los casi 300 pasajeros afectados por el retraso.
Pasajeros disruptivos: una problemática en aumento
Este caso no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia alarmante de violencia en el aire. En lo que va de 2026, Avianca ya ha registrado 212 incidentes de pasajeros disruptivos, una cifra preocupante que se suma a los 572 reportes contabilizados durante todo el 2025. Los actos de agresión contra el personal y otros viajeros aumentaron un 27,1% respecto a las estadísticas de 2024.
Ante este panorama, la aerolínea ha solicitado formalmente al Congreso de la República de Colombia que avance en el trámite del Proyecto de Ley 153 de 2024. Esta iniciativa legislativa busca endurecer significativamente las sanciones para quienes pongan en riesgo la seguridad aérea, proponiendo la creación de mecanismos de exclusión que prohíban a los agresores volver a volar y fortaleciendo la protección jurídica tanto de los trabajadores aeronáuticos como de los clientes. "Rechazamos categóricamente cualquier acto de violencia que atente contra la integridad de nuestros empleados y clientes", sentenció la firma en su comunicado oficial.