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ALERTA

Reforma laboral: el Gobierno convocó a renegociar 446 convenios colectivos para impulsar fuertes cambios

Con la reglamentación vigente, sindicatos y empresarios encararán una etapa clave para actualizar acuerdos que impactan en derechos laborales
Por S.A.
11/06/2026 - 11:57hs
Reforma laboral: el Gobierno convocó a renegociar 446 convenios colectivos para impulsar fuertes cambios

El Gobierno nacional dio un paso decisivo en la implementación de la reforma laboral al convocar formalmente a sindicatos y cámaras empresarias para iniciar la renegociación de 446 convenios colectivos de trabajo alcanzados por las modificaciones introducidas en la Ley de Modernización Laboral y su reciente reglamentación.

La medida fue anunciada por el Ministerio de Capital Humano, que a través de la Secretaría de Trabajo puso en marcha el procedimiento previsto por la normativa para que empleadores y representantes de los trabajadores rediscutan las condiciones laborales vigentes en cada actividad.

Según informó la cartera que conduce Sandra Pettovello, la convocatoria busca "fortalecer la negociación colectiva y promover acuerdos entre trabajadores y empleadores que contribuyan al desarrollo de relaciones laborales modernas, previsibles y adaptadas a la realidad productiva de cada sector".

La decisión representa uno de los movimientos más importantes desde la aprobación de la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei y abre una etapa de negociaciones que podría modificar aspectos centrales de la organización del trabajo en distintos sectores de la economía.

El objetivo oficial es que los nuevos acuerdos estén definidos antes del 1 de enero de 2027, fecha a partir de la cual comenzaría a regir plenamente el nuevo esquema surgido de las negociaciones entre sindicatos y empleadores.

Qué cambia con la reforma laboral

La convocatoria se apoya en los decretos 407 y 408 de 2026, mediante los cuales el Poder Ejecutivo reglamentó los principales capítulos de la Ley 27.802 de Modernización Laboral.

Entre los puntos más relevantes de la reglamentación se encuentran:

  • La descentralización de la negociación colectiva
  • El impulso a convenios específicos por empresa
  • La limitación de determinados aportes sindicales
  • La habilitación para crear sindicatos de empresa o de grupos de empresas

La intención oficial es avanzar hacia un sistema de negociación más flexible, donde las condiciones laborales puedan adaptarse con mayor rapidez a la realidad de cada actividad o unidad productiva.

Desde el Gobierno sostienen que el esquema vigente durante décadas dificultó la adaptación de muchas empresas a los cambios tecnológicos y productivos, mientras que los sindicatos consideran que la reforma implica una pérdida de derechos y una fragmentación de la representación de los trabajadores.

El fin de la ultraactividad y la revisión de los convenios

Uno de los aspectos más sensibles de la reforma es la modificación del principio de ultraactividad.

Hasta ahora, cuando un convenio colectivo vencía, continuaba vigente automáticamente hasta que las partes alcanzaran un nuevo acuerdo. Ese mecanismo garantizaba la continuidad de las condiciones laborales aunque las negociaciones se prolongaran durante meses o incluso años. La nueva legislación modificó ese esquema.

Si bien la ley mantiene la vigencia de las denominadas cláusulas normativas —aquellas vinculadas con las condiciones de trabajo—, las cláusulas obligacionales, que incluyen aportes, contribuciones y cuotas solidarias pactadas entre sindicatos y empleadores, dejan de regir una vez vencido el convenio.

La interpretación adoptada por el Gobierno habilitó una revisión masiva de los convenios existentes, lo que derivó en la convocatoria a renegociar 446 acuerdos colectivos que regulan actividades económicas de todo el país.

Para los gremios, el fin de la ultraactividad implica un debilitamiento de una de las principales garantías del sistema laboral argentino. Desde el oficialismo, en cambio, sostienen que el nuevo esquema incentivará acuerdos más actualizados y acordes a las necesidades de cada sector.

Banco de horas, jornadas más extensas y salario por productividad

Entre los temas que podrían formar parte de las nuevas negociaciones aparecen herramientas que la reglamentación habilita y que hasta ahora tenían una presencia limitada en el mercado laboral argentino.

Uno de ellos es el denominado banco de horas, un sistema que permite compensar horas trabajadas en determinados períodos con descansos posteriores, reemplazando en algunos casos el pago tradicional de horas extras.

También se contempla la posibilidad de reorganizar jornadas laborales que podrían extenderse hasta doce horas bajo determinados esquemas de distribución del tiempo de trabajo que deberán ser acordados en cada actividad.

Otro punto relevante es el llamado salario dinámico o remuneración vinculada a la productividad, que permitiría incorporar mecanismos de mejora salarial asociados al rendimiento, objetivos o resultados de las empresas, más allá de las negociaciones paritarias tradicionales.

Estos cambios no se aplicarán automáticamente. Cada uno deberá ser discutido y eventualmente incorporado mediante acuerdos específicos entre sindicatos y empleadores.

Cambios en la negociación colectiva

La reglamentación también introdujo modificaciones en las reglas para participar en las negociaciones colectivas.

A partir de ahora, las asociaciones de empleadores y cámaras empresarias deberán acreditar una representación suficiente para intervenir en las discusiones, con un piso mínimo equivalente al 10% de los trabajadores comprendidos en el ámbito de aplicación del convenio.

Además, el Gobierno precisó el alcance de las cargas económicas previstas en los acuerdos colectivos, incluyendo aportes, contribuciones, cuotas solidarias, retenciones y fondos especiales establecidos entre las partes.

La revisión de estas cláusulas constituye uno de los principales focos de conflicto entre el Ejecutivo y las organizaciones sindicales.

Sindicatos de empresa y libertad sindical

Otro de los capítulos centrales de la reglamentación es la habilitación para la creación de sindicatos de empresa o de grupos de empresas.

El nuevo esquema permite que trabajadores de una compañía puedan organizar una entidad representativa propia, distinta del sindicato con personería gremial que actualmente actúa en la actividad.

Para obtener reconocimiento deberán cumplir una serie de requisitos:

  • Acreditar una afiliación equivalente a más del 5% de la representación existente
  • Demostrar esa afiliación mediante documentación respaldatoria
  • Someterse a un procedimiento de evaluación ante la Secretaría de Trabajo

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió estos cambios al sostener que buscan promover la libertad sindical y ampliar las opciones de representación de los trabajadores.

De esta manera, el Gobierno busca convertir la reforma laboral en una transformación efectiva del funcionamiento del mercado de trabajo, mientras los gremios preparan una estrategia política, judicial y sindical para resistir cambios que consideran una pérdida de derechos adquiridos.