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ALERTA

Argentina perdió un juicio por la expropiación de Aerolíneas y deberá pagar u$s390 millones

El fallo de un tribunal estadounidense habilita a Titan Consortium a buscar activos en el exterior para cobrar la indemnización por Aerolíneas
21/07/2026 - 17:19hs
Argentina perdió un juicio por la expropiación de Aerolíneas y deberá pagar u$s390 millones

La Corte de Apelaciones de Columbia, en Estados Unidos, rechazó la apelación de la Argentina contra el fondo Titan Consortium en el litigio por la expropiación de Aerolíneas Argentinas. El país debe pagar u$s390 millones, una cifra que incluye el laudo original más intereses acumulados desde 2017.

El fallo reactiva además otro frente judicial complicado. "La Cámara de Apelaciones falla contra la Rep. Argentina en caso de expropiación de Aerolíneas Argentinas (u$s390 millones). Esta decisión también reactiva el caso Webuild que estaba suspendido hasta que se decidiera el caso Aerolíneas", dijo Sebastián Maril en la red X.

Webuild es una empresa italiana que también litiga contra la Argentina por obras públicas inconclusas. El caso estaba en pausa a la espera de esta resolución.

Titan Consortium compró el derecho a litigar contra el país por la estatización de 2008. Ahora busca embargar activos argentinos en territorio estadounidense para cobrar la indemnización que ganó ante el Ciadi, el tribunal arbitral del Banco Mundial.

El monto original del laudo era de u$s320 millones. Hoy, con intereses corriendo desde 2017, la deuda asciende a u$s391 millones.

Expropiación de Aerolíneas Argentinas: cómo nació el caso y quién lo compró

El demandante original no fue Titan. El caso arrancó con el grupo español Marsans, que controlaba Aerolíneas Argentinas y Austral cuando el Estado las expropió en 2008.

La operación se hizo con un pago simbólico. Marsans consideró que eso era confiscatorio y reclamó una indemnización ante el Ciadi.

Luego transfirió ese derecho al fondo Burford Capital, el mismo que litigó contra la Argentina por la expropiación de YPF. Burford se lo cedió finalmente a Titan Consortium.

Los fondos que compran este tipo de litigios son habituales en el mercado financiero internacional. Anticipan el dinero del juicio a cambio de quedarse con una parte de lo que eventualmente se cobre, apostando a que el país termine pagando más de lo que ellos invirtieron.

En 2017, el Ciadi emitió un laudo que ordenó a la Argentina pagar más de u$s320 millones en compensación y casi u$s3,5 millones en honorarios legales. Los intereses corren hasta la cancelación total.

El país intentó anular el fallo en 2019. El Ciadi rechazó el pedido y le sumó más de u$s1 millón en costos y gastos de representación.

Cómo funciona el cobro cuando un país no paga

El Ciadi no tiene poder para ejecutar sus propias sentencias. Cuando un país se niega a pagar, los beneficiarios del laudo deben ir a cobrar ante los tribunales de cada país donde quieran hacer efectiva la condena.

En el caso de Argentina, el camino natural fue la corte del Distrito de Columbia, en Washington D.C. Allí, en 2021, Titan demandó al país para forzar el cobro.

La Argentina respondió pidiendo que la acción se desestimara por prescripción. La corte rechazó ese argumento: los jueces consideraron que los plazos invocados por la defensa "no son convincentes".

El Estado apeló. Ahora la Justicia de Estados Unidos desestimó esa apelación y el país debe pagar.

Pero existe un mecanismo adicional. Si la Argentina no demuestra buena fe ni voluntad de negociar el pago, los beneficiarios del laudo pueden solicitar autorización para buscar activos soberanos argentinos en otros estados de Estados Unidos y lograr que esas jurisdicciones reconozcan las sentencias ya obtenidas.

Eso es exactamente lo que Titan pidió: que se le permita rastrear y ejecutar activos por todo el territorio estadounidense.

Qué son los Bonos Brady y por qué están en la mira

El activo más sensible que Titan busca embargar es el colateral de los Bonos Brady depositado en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.

Los Bonos Brady son títulos de deuda que la Argentina emitió en los años 90 para reestructurar lo que debía a la banca comercial internacional. Llevan ese nombre en honor al entonces secretario del Tesoro de Estados Unidos Nicholas Brady, quien impulsó ese esquema para países con deudas impagables.

Esos bonos tienen garantías depositadas en la Reserva Federal. Es precisamente esa garantía la que Titan busca capturar.

Lo que hace más llamativo el movimiento es el momento. La Argentina cerró un acuerdo con otros dos fondos que también litigaban contra el país: Attestor y Bainbridge.

Titan no solo no esperó. Busca establecer prioridad por encima de ese acuerdo reciente, ubicándose primero en la fila de acreedores.

Lo que en 2017 era un laudo de u$s320 millones hoy asciende a u$s390,9 millones por efecto de los intereses acumulados.

El caso Titan es uno de varios frentes judiciales abiertos que enfrenta la Argentina en el exterior por laudos del Ciadi impagos. Cada uno representa un riesgo de embargo sobre activos argentinos en distintas jurisdicciones.

La decisión de la Corte de Apelaciones cierra una puerta judicial para el país. Ahora solo queda negociar o enfrentar embargos concretos sobre activos que el Estado tiene en Estados Unidos.

Expropiación de Aerolíneas Argentinas: un conflicto que se arrastra desde 2008

El origen del caso se remonta a 2008, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner dispuso la reestatización de Aerolíneas Argentinas, entonces controlada por el grupo español Marsans. La medida derivó en una extensa disputa judicial en el ámbito internacional.

En 2017, el Ciadi determinó que el Estado argentino debía pagar una compensación de u$s320 millones, más intereses. Con el paso del tiempo, los derechos de litigio fueron cambiando de manos: primero pasaron al fondo Burford Capital —conocido también por su rol en el juicio por YPF— y luego fueron adquiridos por Titan Consortium, que ahora impulsa la ejecución del fallo.

Durante la gestión de Marsans, la compañía acumuló pasivos cercanos a u$s890 millones y se desprendió de activos clave, como oficinas en distintas ciudades del mundo, simuladores de vuelo y rutas internacionales. Estas decisiones deterioraron la estructura operativa de la aerolínea y su posicionamiento global.

Al momento de la expropiación, las valuaciones de la empresa fueron contradictorias: mientras el banco Crédit Suisse estimó un valor de entre u$s250 y u$s450 millones, el Tribunal de Tasación de la Nación fijó un valor negativo superior a u$s760 millones, cifra que finalmente fue convalidada en el Congreso.

Aerolíneas Argentinas: números positivos tras años de déficit

En paralelo al frente judicial, la situación económica de Aerolíneas Argentinas muestra una mejora significativa en los últimos años. La compañía cerró 2025 con un resultado operativo positivo de u$s112,7 millones, casi el doble que en 2024, cuando había registrado una ganancia de u$s56,6 millones.

Se trata del segundo año consecutivo con números en verde, luego de más de una década con balances deficitarios. La empresa alcanzó ingresos por encima de los u$s2.200 millones y, por primera vez desde su reestatización, no requirió aportes del Tesoro Nacional.

Entre 2008 y 2023, la aerolínea había registrado un déficit operativo promedio de u$s400 millones anuales y demandado más de u$s8.000 millones en transferencias estatales. En contraste, en 2025 logró sostener un factor de ocupación del 83%, con unos 300 vuelos diarios y más de 12,7 millones de pasajeros transportados en el año.

Además, redujo su deuda financiera en un 41%, al pasar de u$s341,9 millones en 2023 a u$s207,4 millones en 2025, como parte de un proceso de saneamiento de sus cuentas.