Cuándo comenzará a funcionar el nuevo Fuero Laboral porteño y qué juicios tendrá a cargo
Tras obtener la habilitación de la Legislatura porteña, la administración enfrenta ocho desafíos clave antes del lanzamiento del nuevo fuero laboral
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ingresó en una etapa decisiva para poner en funcionamiento su propio Fuero del Trabajo, una reforma que busca consolidar la autonomía porteña y modificar la manera en que se tramitan los conflictos laborales individuales dentro de su territorio.
Tres décadas después de la reforma constitucional de 1994 y de la sanción de la Constitución local, el proceso comenzó a tomar forma concreta tras la ratificación parlamentaria del convenio entre la Nación y la Ciudad, aprobado en la Legislatura porteña con 36 votos a favor.
A ese avance se sumó la resolución del juez federal subrogante Enrique V. Lavié Pico, quien dejó sin efecto la medida cautelar que mantenía paralizada la transferencia de competencias.
Sin embargo, la apertura de los nuevos tribunales todavía depende de una serie de definiciones legislativas, presupuestarias y administrativas, que incluyen desde la designación de los primeros magistrados hasta la adecuación de la infraestructura donde funcionarán los juzgados.
El nuevo fuero tiene su origen normativo en la Ley 6.789, sancionada en 2024, que dispuso la creación de una Cámara de Apelaciones integrada por seis jueces, distribuidos en dos salas, y diez juzgados de primera instancia. La estructura se complementa con la Ley 6.790, que estableció el Código Procesal del Trabajo de CABA.
A este esquema se incorporó el acuerdo firmado en febrero de 2026 entre el Gobierno nacional y el Ejecutivo porteño, posteriormente convalidado por el Congreso mediante la Ley 27.802; y por la Legislatura porteña.
Durante el debate en el recinto, la diputada oficialista Gimena Villafruela sostuvo que la asunción de estas competencias constituye un acto de responsabilidad institucional, en línea con la doctrina establecida por la Corte Suprema en los fallos Bazán y Levinas, que consolidaron el papel del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Ciudad en la revisión de las causas ordinarias.
Nuevo Fuero Laboral de CABA: cuáles son los 8 pasos necesarios para que comience a funcionar
Aunque el acuerdo político e institucional ya fue ratificado, la puesta en marcha efectiva de la Justicia Laboral porteña requiere completar una hoja de ruta que contempla ocho instancias fundamentales.
Cuándo comenzará a funcionar la nueva Justicia Laboral de la Ciudad
Uno de los interrogantes centrales de la reforma es cuándo los trabajadores y las empresas podrán comenzar a tramitar sus conflictos ante los nuevos juzgados porteños.
En una entrevista radial, el consejero de la Magistratura de la Ciudad Marcelo Meis anticipó que el objetivo es poner en funcionamiento el fuero entre fines de 2026 y febrero de 2027.
"Estamos trabajando sobre la implementación de todo lo que es el fuero laboral, que va a estar ahí en la calle Alsina, en un edificio muy bueno que se ha conseguido. Calculamos que entre fin de año y febrero vamos a tener el fuero funcionando", explicó.
Meis también destacó las particularidades del mecanismo de selección de magistrados utilizado por el Consejo porteño.
"Nosotros ya hemos enviado el listado de los jueces. Dentro de los beneficios de la estructura del Consejo de la Magistratura de la Ciudad es que hacemos todo el proceso de designación; en base a antecedentes y examen establecemos el orden de prelación y mandamos directamente quiénes están en condiciones de ser nombrados, no mandamos terna", precisó.
Los 21 postulantes que ya atravesaron la instancia de audiencia pública corresponden a seis jueces de Cámara, un fiscal de Cámara, diez jueces de primera instancia, dos fiscales de primera instancia, un asesor tutelar de Cámara y un asesor tutelar de primera instancia.
El próximo paso ya tiene fecha: la Legislatura convocó a una sesión especial para el martes 6 de octubre a las 14, en la que está previsto aprobar los respectivos pliegos.
Por qué la Ciudad critica las demoras de la Justicia Nacional del Trabajo
Durante la entrevista, Meis también se refirió a el debate sobre las resistencias al traspaso judicial dentro del Fuero Nacional del Trabajo y cuestionó especialmente los tiempos de resolución de los expedientes.
"Pasaron 30 años y pudimos acelerar este proceso a través de una decisión de la Corte. Los jueces se resisten, pero la verdad es que si su fuero fuera una maravilla y resolvieran los expedientes en un año y medio como ocurre en la Ciudad te diría que sí; pero en un fuero donde tenés cinco, diez o 15 años para resolver un caso, a mí me daría vergüenza", sostuvo.
En ese sentido, agregó: "Lo importante no es el estatus, sino lo que la gente opina de la tarea que desarrollamos porque somos funcionarios públicos".
El consejero defendió, además, el modelo de gestión del Poder Judicial porteño y aseguró que el Consejo de la Magistratura mantiene un esquema de cercanía cotidiana con jueces y empleados.
A su entender, fortalecer los canales de comunicación institucional será fundamental para reducir la incertidumbre entre los trabajadores judiciales alcanzados por el proceso de transferencia.
Las tres leyes que necesita aprobar la Legislatura para completar la reforma laboral
Además de la designación de los magistrados, uno de los desafíos pendientes se encuentra en el ámbito parlamentario. El Ejecutivo local remitió a la Legislatura un paquete de tres iniciativas destinadas a completar la estructura normativa del nuevo fuero.
La primera contempla modificaciones al Código Procesal del Trabajo de la Ciudad, aprobado originalmente mediante la Ley 6.790 en 2024, con el objetivo de adecuarlo operativamente al esquema de competencias transferidas desde la Nación.
La segunda propone la creación de un SECLO porteño, es decir, un organismo de conciliación laboral obligatoria que funcionará bajo la órbita de la ciudad de Buenos Aires.
Finalmente, la tercera iniciativa introduce reformas a la Ley 7 de Organización del Poder Judicial local, necesarias para adaptar su funcionamiento a la incorporación de la nueva competencia.
Cómo se financiará el traspaso de la Justicia Laboral a la Ciudad de Buenos Aires
Otro de los puntos que todavía requiere definiciones es el financiamiento del nuevo sistema judicial.
El acuerdo firmado entre Nación y Ciudad establece una instancia posterior de negociación entre ambos gobiernos para garantizar que el traspaso de competencias esté acompañado por los recursos correspondientes.
Respecto del tratamiento del paquete legislativo complementario, el oficialismo no da precisiones sobre los tiempos aunque asegura que su voluntad es "trabajar y generar un consenso entre los distintos espacios políticos para que se pueda avanzar la discusión parlamentaria".
Qué juicios laborales pasarán a la Ciudad y qué sucederá con las causas en trámite
Más allá de las discusiones institucionales, la implementación del nuevo Fuero del Trabajo tendrá consecuencias concretas sobre la manera en que trabajadores y empleadores deberán tramitar sus conflictos judiciales.
Según el esquema de transferencia acordado, la Justicia Laboral porteña tendrá competencia sobre las relaciones individuales de trabajo dentro del territorio de la Ciudad de Buenos Aires.
Esto comprende, entre otras cuestiones, demandas por despidos, diferencias salariales, indemnizaciones y accidentes de trabajo vinculados con las aseguradoras de riesgos del trabajo (ART).
En cambio, los conflictos colectivos, la materia sindical, las causas relacionadas con el Pacto Federal del Trabajo y los juicios en los que sea parte el Estado nacional permanecerán bajo la jurisdicción federal.
Una de las principales definiciones del convenio está relacionada con el tratamiento de los expedientes que ya se encuentran en trámite.
Para evitar una paralización del servicio de justicia, se estableció un régimen de transición gradual: todos los juicios iniciados antes de la apertura oficial del fuero porteño continuarán en la Justicia Nacional del Trabajo hasta su finalización.
De esta manera, únicamente las nuevas demandas presentadas con posterioridad a la fecha de inicio operativo deberán radicarse ante los juzgados de la Ciudad, siempre que correspondan a las competencias transferidas.
En paralelo, la administración nacional avanzará con una reducción progresiva de la estructura judicial residual mediante el congelamiento de vacantes, el cierre de 30 juzgados nacionales inactivos y el cese de la Sala VII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo.
Con los dictámenes correspondientes a los primeros 21 cargos listos y una sesión especial convocada para el 6 de octubre para aprobar los nombramientos, la sede de la calle Alsina definida y el debate de las leyes complementarias en marcha, la Ciudad se aproxima a una nueva etapa en la administración de los conflictos laborales.
El desafío inmediato será completar las designaciones, asegurar la transferencia de los recursos y habilitar una estructura judicial que, según sus impulsores, permita reducir los tiempos de resolución de los expedientes y ofrecer un servicio de justicia más ágil y cercano a trabajadores y empresas.