Flybondi pidió el concurso preventivo: qué implica y en qué se diferencia de una quiebra
La firma se enfrenta a intervención judicial mientras intenta saldar compromisos financieros y resolver conflictos con usuarios afectados
Después de 57 días sin operar vuelos, Flybondi se presentó en concurso preventivo de acreedores. Este lunes se realizó el sorteo para determinar el juzgado que tendrá a su cargo el expediente, que quedó radicado en el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 24, a cargo del juez Guillermo Mario Pesaresi, con la Secretaría N° 47, a cargo de Santiago Medina.
La presentación fue realizada por el estudio Grispo y corresponde a FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad que opera la marca Flybondi.
El concurso preventivo permite concentrar en un proceso judicial los reclamos de los acreedores y establecer un mecanismo para negociar las deudas contraídas antes de la apertura del expediente. La presentación se produjo en un contexto de reducción de la actividad de la compañía, con deudas fiscales, comerciales y laborales, además de embargos y reclamos de proveedores y pasajeros.
Pero, ¿qué significa exactamente que una empresa se presente en concurso? ¿Es lo mismo que una quiebra? ¿Qué puede ocurrir con sus acreedores y con la actividad de la compañía?
Concurso preventivo y quiebra no son lo mismo
La diferencia central está en la finalidad de cada proceso.
El concurso preventivo busca que una empresa con dificultades para cumplir regularmente sus obligaciones pueda reorganizar sus deudas y continuar con su actividad. La quiebra, en cambio, tiene como finalidad principal la liquidación del patrimonio del deudor para distribuir su producido entre los acreedores, aunque la legislación también contempla supuestos en los que la actividad puede continuar.
Ambos procesos están regulados por la Ley de Concursos y Quiebras 24.522.
Por eso, la presentación de Flybondi en concurso no significa que la empresa haya quebrado. Se trata de un procedimiento que, precisamente, procura evitar esa situación mediante una negociación colectiva con los acreedores.
¿Qué es un concurso preventivo?
El concurso preventivo es un proceso judicial al que puede recurrir una empresa que se encuentra en cesación de pagos, es decir, en una situación en la que no puede cumplir regularmente sus obligaciones.
A partir de la apertura del concurso, las deudas anteriores quedan sometidas a un proceso de verificación y negociación. Los acreedores deben presentarse para que sus créditos sean reconocidos dentro del expediente y, posteriormente, la empresa debe formular una propuesta de acuerdo.
Esa propuesta puede contemplar, según el caso, quitas, esperas, cuotas u otras alternativas de reestructuración.
El objetivo es que los acreedores acepten un acuerdo que permita a la empresa reorganizar su pasivo y continuar funcionando.
¿Qué cambia para los acreedores?
Uno de los aspectos centrales del concurso es que los acreedores dejan de avanzar individualmente sobre el patrimonio de la empresa y pasan a formar parte de un proceso colectivo.
La apertura del concurso produce efectos sobre los juicios y acciones individuales de contenido patrimonial vinculados con las obligaciones anteriores, de acuerdo con las reglas establecidas por la Ley 24.522.
Esto permite ordenar en un mismo expediente los reclamos que, de otro modo, podrían desarrollarse por separado.
No significa que las deudas desaparezcan. Los acreedores conservan sus créditos, pero deben someterlos al procedimiento concursal para su reconocimiento y posterior tratamiento.
¿Qué pasa con las deudas que contraiga Flybondi después del concurso?
El concurso distingue entre las obligaciones anteriores y las que se generen con posterioridad.
Las primeras quedan comprendidas en el proceso y deberán ser verificadas y, eventualmente, reestructuradas mediante el acuerdo preventivo.
En cambio, las obligaciones que se generen durante el trámite deben ser atendidas conforme a las reglas correspondientes. Esto resulta relevante para cualquier empresa concursada porque el concurso no funciona como una autorización para dejar de pagar indefinidamente los gastos necesarios para mantener la actividad.
En el caso de Flybondi, uno de los puntos centrales será determinar cómo puede sostenerse la operación y atender las obligaciones que se generen mientras avanza el proceso.
¿Qué es una quiebra?
La quiebra es un proceso diferente. Su finalidad es liquidar el patrimonio del deudor y distribuir el producido entre los acreedores, de acuerdo con el orden de preferencias establecido por la legislación.
Con la declaración de quiebra, el deudor pierde, como regla general, la administración y disposición de sus bienes, que quedan bajo el régimen previsto por la Ley de Concursos y Quiebras y la intervención del síndico.
Los activos pueden ser realizados y el dinero obtenido se distribuye entre los acreedores según las reglas y privilegios correspondientes.
Sin embargo, quiebra no significa necesariamente que la actividad desaparezca de inmediato. La legislación contempla la posibilidad de que la explotación continúe en determinados supuestos cuando resulte conveniente para la conservación de la empresa o para la realización de los activos.
La diferencia es que, en la quiebra, el eje del proceso pasa de la reestructuración de la deuda a la liquidación del patrimonio, aunque puedan existir mecanismos destinados a preservar la actividad.
¿Por qué Flybondi se presentó en concurso y no en quiebra?
La presentación realizada por Flybondi implica que la compañía optó por utilizar una herramienta prevista por la legislación para intentar reorganizar su situación patrimonial y evitar una liquidación.
Eso no garantiza que el proceso vaya a terminar con la continuidad de la empresa. Para que el concurso cumpla su objetivo, la compañía deberá atravesar las distintas etapas del procedimiento, determinar sus acreedores, formular una propuesta y obtener las mayorías necesarias para alcanzar un acuerdo.
Además, la actividad deberá generar las condiciones necesarias para que ese acuerdo pueda cumplirse.
Por eso, una cuestión central será si el negocio puede volver a funcionar de manera sostenible mientras se reestructura la deuda acumulada. El concurso puede ordenar el pasivo, pero no elimina por sí mismo los problemas económicos u operativos de una compañía.
¿El concurso preventivo puede terminar en quiebra?
Sí.
El concurso preventivo no garantiza que la empresa evite definitivamente la quiebra. Si no se obtiene el acuerdo con los acreedores, si no se cumplen determinadas condiciones del procedimiento o si posteriormente se produce un incumplimiento que lleve a la resolución del acuerdo, pueden darse las condiciones previstas por la ley para que se declare la quiebra.
Por eso, el concurso puede ser entendido como una instancia para intentar preservar la empresa, pero su resultado dependerá de la situación patrimonial, de la viabilidad de la actividad y de la posibilidad de alcanzar y cumplir un acuerdo con los acreedores.
La diferencia entre concurso y quiebra, en un ejemplo
La diferencia puede entenderse de manera sencilla.
Si una empresa tiene un negocio que todavía puede funcionar, pero acumuló una deuda que no puede pagar en las condiciones originales, el concurso preventivo permite intentar reestructurar esa deuda para que la actividad continúe.
Si, en cambio, la empresa no puede sostener su actividad y no existe una alternativa viable para reorganizar sus obligaciones, la quiebra puede llevar a la liquidación de sus bienes para distribuir los fondos entre los acreedores.
En ambos casos existe una crisis patrimonial, pero el objetivo del procedimiento es diferente.
Concurso preventivo:
- Busca reorganizar las deudas
- Procura evitar la quiebra
- La empresa puede continuar desarrollando su actividad
- Los acreedores participan de un proceso colectivo
- Se busca alcanzar un acuerdo preventivo
Quiebra:
- Tiene como finalidad principal liquidar el patrimonio
- El deudor queda, como regla general, desapoderado de sus bienes
- Interviene el síndico en el proceso de liquidación
- Los activos pueden venderse para obtener fondos
- El producido se distribuye entre los acreedores según las reglas legales
Qué puede pasar ahora con Flybondi
La presentación de Flybondi abre un proceso judicial que deberá atravesar distintas etapas antes de determinarse el resultado de la reestructuración.
El expediente deberá establecer, entre otras cuestiones, quiénes son los acreedores de la compañía, qué créditos deben ser reconocidos y cuál será la propuesta para reorganizar las obligaciones.
Al mismo tiempo, la situación operativa de la empresa tendrá un papel relevante. Flybondi lleva 57 días sin operar vuelos y enfrenta reclamos de distintos tipos de acreedores.
Por eso, el concurso no implica por sí mismo ni la continuidad definitiva de la compañía ni su quiebra. Es el mecanismo judicial mediante el cual Flybondi intentará reorganizar sus obligaciones y determinar si puede superar la crisis sin llegar a una liquidación.