Por decreto, el Gobierno puso fin a la "doble indemnización"
El presidente Kirchner firmó el decreto 1224, que dispuso el final del régimen de la "doble indemnización". Es porque la desocupación está por debajo de los dos dígitos.
Así lo confirmó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en una conferencia de prensa en la sede de la Casa de Gobierno, donde brindó los detalles de la medida que era esperada por el ámbito empresario, y que el sector laboral ya la veía como un hecho.
Tomada destacó el fin del agravante indemnizatorio después de un "crecimiento del empleo durante más de 50 meses consecutivos", y por "la caída de todos los índices de desocupación por debajo de un dígito".
El ministro anunció que la medida entrará en vigencia a partir de los "ocho días corridos a partir de la publicación" en el Boletín Oficial.
Tomada fue consultado sobre si había mantenido contactos con los dirigentes de la Confederación General del Trabajo (CGT) y en especial con el diputado Héctor Recalde, a lo que el ministro declaró: "Estamos en un proceso de creación de puestos de trabajo".
De esa manera dio por cerrada la discusión sobre posibles medidas de fuerza por parte de la CGT. "El contexto que atraviesa la Argentina no autoriza a imaginar ese escenario", sostuvo.
La historia de un instrumento polémico
El 6 de enero de 2002, el Senado puso de manera definitiva el fin a la convertibilidad inaugurada en 1991 por Domingo Cavallo y sancionó la ley de Emergencia Pública y de Reforma del Régimen Cambiario, nombre con el que se bautizó al primer paquete de medidas económicas presentado por el gobierno de unidad nacional que encabezaba el peronista bonaerense Eduardo Duhalde.
El efecto inmediato de la ley era la devaluación de la moneda nacional y la aplicación de medidas de protección a ahorristas y endeudados hipotecarios y prendarios en dólares. Aunque también se incluyeron barreras de contención social, como la pesificación por 180 días de los alquileres y la suspensión por igual cantidad de tiempo de los despidos sin causa justificada que, en el caso de ocurrir en ese tiempo, deberían ser compensados con doble indemnización.
Es decir, la denominada "doble indemnización" fue una medida temporal -por tres meses- que duró más de cinco años y medio.
Las empresas tomaron de mala manera la medida impuesta por decreto. Explicaron que dada la tremenda crisis que atravesaba el país, no había plata "ni siquiera para pagar la indemnización simple".
En marzo de 2003, anunciaron que iban a prorrogar la medida hasta la llegada de las nuevas autoridades nacionales. En el Ministerio de Trabajo decían que el riesgo de que haya una cantidad considerable de despidos al quitar la contención de la doble indemnización es demasiado alto.
Cuando asumió Néstor Kirchner, la "doble indemnización" llevaba más de un año y medio y su vigencia había sido prorrogada por decreto en dos oportunidades. El ministerio de Trabajo en una primera instancia había pronosticado su fin para enero de 2004.
Cumplido el plazo, el Gobierno volvió a anunciar una prórroga y el malestar entre los empresarios se empezó a sentir. Hasta el propio ministro de Economía se oponía a la medida. Se extendió hasta marzo primero y luego hasta diciembre.
El 6 de diciembre de 2004, la Justicia Laboral declaró la inconstitucionalidad del decreto de necesidad y urgencia que, dentro de la emergencia económica, dispuso el pago de una doble indemnización para los despidos sin causa. El abogado constitucionalista Daniel Sabsay consideró excelente la resolución porque -dijo- es "una suerte de defensa al principio de legalidad que dice que todas las cuestiones o conflictos que tengan que ver con la reglamentación de derechos fundamentales tienen que llevarse a cabo a través de una ley y no de un decreto de necesidad y urgencia (DNU)"
A los pocos días, otro falló fallo lo declaró constitucional. Con esa nueva resolución, el tribunal laboral acumulaba fallos encontrados sobre el decreto de necesidad y urgencia 883/02, para quien la violara estableció la penalización de duplicar el monto resarcitorio.
Recién en agosto de 2007, el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, había dicho que recién cuando coincidan en un dígito los dos índices de desocupación que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) -con y sin planes jefes de hogar- se eliminaría la doble, y confió que eso podría suceder próximamente.
También el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, estimó que si en el próximo índice oficial de la desocupación se confirma una medición de un dígito, se eliminará la denominada "doble indemnización" para los trabajadores despedidos.
El 17 de agosto, el presidente Néstor Kirchner adelantó que "el trimestre, aproximadamente, va a cerrar con una desocupación del 8,5% contra el 10,4% del año pasado, fíjense cómo evoluciona la economía argentina". De esa manera, según había establecido el Ejecutivo, se eliminaría el encarecimiento artificial de los despidos.
Algunos abogados entendieron que a pesar de la indefinición del Gobierno, la doble indemnización estaba termianada dado que la desocupación estaba en un dígito. Sin embargo, aclararon que ese número debía ser sin considerar los planes jefes y jefas de hogar.
Llegó el día del anunció de la desocupación
La última medición del Indec estableció que era del 8,5%, pero cuando se le pregunto a Tomada por la doble indemnización, el ministro eludió dar una definición sobre el tema y argumentó que el régimen debía caer mediante la sanción de una norma que así lo estableciera, lo cual abrió un compás de espera.
Las indefiniciones continuaron hasta hoy, cuando esta mañana el presidente Néstor Kirchner puso su firma y la doble indemnización cayó.