Cada vez más argentinos quieren irse a trabajar afuera y un país se afianza como el más buscado
En las consultoras aseguran que los puestos en el exterior se "los sacan de las manos". Hay cambios en las condiciones pero, sobre todo, en los destinos
Brecha cambiaria superior al 60% entre el dólar oficial y el paralelo. Inestabilidad laboral en muchos casos. Poco margen de crecimiento de carrera, en otros. Alta presión impositiva. Falta de inversiones para nuevos proyectos. Y, desde la óptica de los ejecutivos, la "lista negra" sigue...
Conocedores de este escenario, quienes ocupan puestos clave en las compañías se muestran cada vez más interesados en acceder a una oferta laboral en el exterior o ser expatriados por sus empresas.
En términos salariales, irse a trabajar afuera hoy es un "gran negocio". Es que, producto del cepo, un puesto en otro país es una de las pocas vías que todavía existen para seguir ahorrando en dólares, una costumbre tan arraigada entre los argentinos.
Y, como respuesta a este cambio de contexto, ante una propuesta, los profesionales bajaron sus "pretensiones": en la actualidad se muestran más flexibles y permeables en cuanto a las "condiciones" de salida y, sobre todo, a los destinos, coinciden los headhunters y los expertos en movilidad consultados por iProfesional
"Por el cepo cambiario, aumentó el atractivo de las asignaciones. Aquel ejecutivo que recibe un salario y tiene capacidad de ahorro, al convertirlo al dólar blue, nota un considerable deterioro de su poder adquisitivo", explica Javier Tabakman, director de Capital Humano para Hispano América Central & Sur de Mercer.
Para Maria Mirta Pascuali, socia de Valuar, una consultora con más de 25 años de experiencia en reclutamiento gerencial, "lo que más impacta es el tema de los ahorros. El argentino está acostumbrado a ahorrar en dólares, acá no se puede y, el hecho de estar afuera le facilita esta posibilidad. Es básicamente por este motivo que cada vez más gente piensa en irse a trabajar al exterior."
Y, en este sentido, asegura: "Antes había que convencer a los ejecutivos para que se trasladen, mostrarles los atractivos de la propuesta. Hoy, en cambio, son búsquedas que nos las sacan de las manos. Ellos están muy atentos y hasta nos preguntan si tenemos puestos afuera.".
Es que, tal como explica Cristina Bomchil, otra de las socias de Valuar, "las asignaciones en el exterior para posiciones senior se pagan muy bien, hasta 30% más que en el propio país, además de los beneficios asociados que muchas veces le permiten al expatriado vivir mejor que en su nación: colegios internacionales, vivienda de primer nivel, clubes exclusivos, más de un auto y pasajes al lugar de origen, entre otros."
"En los puestos medios no es tan así, pero de todas maneras los paquetes remunerativos son atractivos. Además, cada vez es más importante que figure en el CV una experiencia internacional, porque demuestra movilidad, capacidad de adaptarse a distintos contextos y culturas, cierta audacia y posibilidad de asumir riesgos", comenta.
Desde la firma de selección Glue Consulting, Brenda Baran, apunta que "a lo largo de este año, pero más aún en los últimos dos meses, estamos notando un creciente interés de los ejecutivos por conocer las posiciones que las empresas tienen abiertas en el exterior".
Y cuenta: "Una de cada tres personas para puestos de top management que entrevistamos dicen estar abiertas a trasladarse, por ejemplo, a Chile, Uruguay o Brasil."
En tanto, los profesionales de menor edad -completa Baran- muestran en la actualidad mucho más interés por ingresar a compañías que cuenten con políticas formales de movilidad.
"Entre ellos es una pregunta más frecuente, sobre todo quienes están en las primeras posiciones de liderazgo, tienen entre 28 y 35 años y aún no son padres", detalla la directora de Glue.
Claro que, en los últimos años, cambiaron considerablemente las condiciones de los traslados.
Si bien las tradicionales expatriaciones- costosas para las compañías y, por lo tanto, exclusivas para las posiciones de top management- siguen vigentes, ahora las empresas están priorizando las asignaciones, las cuales implican períodos más cortos -dos o tres años-, menores costos y enviar otro tipo de perfiles.
Al respecto, Pascuali explica que "la expatriación es cara pero se justifica. Las asignaciones hoy son más comunes. Son una forma de capacitar y desarrollar a una persona para que a su regreso esté preparado para asumir un puesto más alto. Son para posiciones más bajas y ambas partes son más flexibles."
Y Bomchil, completa: "Como en la coyuntura actual no hay tantas oportunidades de crecimiento profesional, muchas compañías están optando por enviar al exterior a sus talentos o mandos medios, como una forma de retenerlos. Y si bien no son por períodos tan largos, son, en definitiva, muy buenas experiencias."
Latinoamérica cobra "glamour"Producto del crecimiento económico que viene experimentando la región, además de las condiciones de salida, también se modificaron los principales destinos de los profesionales locales.
"Antes, el argentino no se iba a cualquier lado. Ciertos países de Europa o Estados Unidos eran las plazas excluyentes. Y analizaban y fijaban mucho más las condiciones. Hoy, en cambio, están sumamente abiertos", compara Baran, de Glue Consulting.
En este sentido, observa que, en los últimos años, los ejecutivos fueron flexibilizándose respecto a Brasil y hoy la apertura es mucho mayor, sobre todo para la región, que en términos de crecimiento económico está muy fuerte. "Ahora -asegura- hay una división Latam consolidada."
"Así lo ven tanto los candidatos como las empresas. Mientras que la Argentina cuenta con una mayor oferta de talento que otros países de Latinoamérica, otros mercados de la región tienen puestos más interesantes que nuestro país. De hecho, en la actualidad hay muchos headquarters de multinacionales en Chile o Colombia, desde donde se maneja la región de habla hispana", enfatiza.
En paralelo, muchas compañías prefieren enviar a sus connacionales a realizar el start-up de una subsidiaria en el exterior. Los directivos locales se sienten más cómodos que estas personas inicien las actividades, dando a la empresa la impronta del lugar de origen, se aseguran que la cultura organizacional tenga una continuidad.
Y hoy con tantas "multilatinas" creciendo, hay una clara necesidad de trasladar a argentinos en la región.
Según detalla Bomchil, los destinos preferidos son Chile, por su estabilidad y la proximidad a la Argentina; Uruguay, del cual se valora la seguridad, la tranquilidad y el orden; Perú, que tiene una economía muy pujante, al igual que Colombia.
"Lógicamente -continúa- Estados Unidos sigue siendo un destino muy apreciado, lo mismo que ciudades como Londres o París, aunque son plazas más difíciles de conseguir."
Con respecto a Brasil, la directora de Valuar señala que si bien es un país que ha recibido a muchos argentinos, no es tan apreciado ya que se lo considera muy inseguro y de una calidad de vida inferior.
En esta línea, Pascuali comenta que pese al atractivo que genera sus altos salarios, Brasil es un país muy grande, con un alto costo de vida y que para muchos ejecutivos tiene la desventaja del idioma.
Y resume: "La región nunca fue glamorosa, pero esto cambió. Chile y Uruguay son dos plazas estrella, todo el mundo las busca, porque reúnen casi todas las condiciones. Es muy cerca, con similar idiosincrasia, países ordenados que hoy el argentino admira."
Chile, la "estrellita" indiscutida de la regiónLa directora de Glue Consuting hace hincapié en que Chile, y particularmente Santiago, cuenta con un nivel de vida interesante, mayor tranquilidad y seguridad, y con ciertos aspectos -como la oferta académica- muy parecidos a la Argentina.
En tanto, si bien el costo de vida es alto, dada la alta inflación que existe en la Argentina, en ciertos productos y servicios hoy los precios se asemejan bastante.
"Lo que ocurrió en Chile tiene que ver con la escasez de talento. Al haber déficit, se le paga más al profesional, claro que dentro de las posibilidades de la compañía. Esto hizo que los salarios hayan subido mucho en el último tiempo", explica.
De hecho, al comparar, por ejemplo, la remuneración base de un director, se evidencia que en el vecino país se pagan los mejores sueldos de la región. (Ver infografía a continuación)
Al respecto, Tabakman explica que "Chile pasó al primer lugar debido a un efecto de tipo de cambio y a la devaluación en Brasil, lo cual hizo que los valores en el país trasandino sean más altos".
Consultado por iProfesional, Lucas Canevaro, Managing Director de DNA Human Capital, una consultora multinacional con fuerte presencia en el país vecino, dice que en Santiago siempre hubo muchos argentinos como números uno porque, históricamente, Buenos Aires fue la base del headquarter Cono Sur.
No obstante, apunta que "como en el último año y medio el panorama argentino empeoró mucho, hay empresas que enfocaron su interés en Chile, mudando, incluso, sus bases de operaciones o abriéndolas directamente acá."
Producto de este movimiento, explica, cambió la modalidad de llegada del ejecutivo argentino. Antes venía expatriado por la empresa y hoy es un profesional que quiere venir a Chile a trabajar, a instalarse, ya que valora la mejor calidad de vida, los mayores salarios, la seguridad y estabilidad.
"Los ejecutivos argentinos son muy buenos y están muy valorados dentro de nuestras empresas. Y son baratos para lo que es el mercado chileno, con lo cual representan una excelente oportunidad", asegura Canevaro, experto en reclutamiento para media y alta gerencia.
"Hay argentinos en todas las industrias, pero sobre todo en consumo masivo. En estas empresas, en general los head son argentinos, al igual que en las áreas de marketing, dada su alta creatividad. El sueldo, para ellos es, sin dudas, lo más interesante. El costo de vida no es mucho más alto al de Buenos Aires, más bien es similar", añade.
Y resume: "Ganan bastante bien y no gastan mucho, dado que de sus gastos se hacen cargo las empresas, por lo que el nivel de vida que llevan es muy alto. El orden y la seguridad, para los argentinos que viene con familia es muy bueno, y a su vez tienen amplio acceso a créditos que les permiten comprarse una vivienda con gran facilidad y baja tasa de interés."
Por estas razones, si bien las asignaciones duran entre dos y tres años, es común que al concluir este período los profesionales quieran quedarse y, en estos casos, suelen pasan a formar parte de la nómina de la filial local. "A nivel mundial, Chile es uno de los países que representa mayor problema para las empresas para repatriar a los expatriados", asegura Canevaro.
Sin embargo, Pascuali opina que más allá de la voluntad de muchos argentinos de lograr una asignación internacional, en el 90% de los casos buscan una salida temporaria, y luego volver al país.
Y Bomchil concluye: "El argentino es muy arraigado, y valora mucho a la familia y a los amigos. Lo ambivalente de esta situación es que es muy difícil regresar a la misma compañía, si se trata de posiciones senior, porque en general esos puestos están cubiertos. En la mayoría de los casos, ante una inminente voluntad de regresar, estos ejecutivos vuelven pero buscan un nuevo trabajo."