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¿Cómo se escribe un buen resumen ejecutivo?

Es la primera arma de ventas que tiene un emprendedor a la hora de presentarse ante potenciales inversores y bancos. Tres consejos para hacerlo con éxito
02/06/2016 - 10:31hs
¿Cómo se escribe un buen resumen ejecutivo?

Un buen resumen ejecutivo de una investigación o proyecto empresario puede ser la llave que abra la puerta a una gran inversión o a nuevos contactos.

Pero no siempre es fácil condensar toda la información que buscamos transmitir de manera que sea clara y no pierda profundidad.

Como en todos los ámbitos de la vida, al tratar con potenciales inversores o bancos hay que aprender a seducir y a generar expectativas positivas sobre el proyecto.

Este documento no se trata de hacer un mero punteo del plan de negocios: es la primera arma de ventas.

¿Cómo se logra crear uno que sea efectivo? La revista Mercado sintetiza la respuesta en tres consejos básicos. 

Diseñar un resumen visual
Dbe ser lo suficientemente largo como para explicar el proyecto en todas sus dimensiones, pero lo bastante breve como para no agotar al lector. Como una buena historia, debe invitar a leer más allá de las primeras dos páginas.

Pero lo más importante: debe estar diseñado visualmente de tal forma que el inversionista pueda "escanear" el texto y darse cuenta a primera vista de qué se trata el proyecto.

No hay que perder de vista que posiblemente se esté frente a un público que no tenga mucho tiempo para detenerse en cada frase. Así es que hay que estructurar muy bien qué dirá cada título y subtítulo, y de ser posible, destacar en negrita las frases o conceptos principales.

Se trata de armar un "flujo de ideas" de tal forma de dar prioridad a lo más importante, aseguró la publicación especializada en negocios. 

Menos es más
Para diseñar una óptima estructura visual se debe analizar en detalle qué se quiere decir y presentar con certeza los argumentos más fuertes.

Evitar ser repetitivo, pero asegurarse que el público entienda el punto con sólo una lectura breve. Lo más importante es: cuál es el negocio, cómo opera y cómo se consiguen ganancias.

Se pueden hacer ejercicios con amigos y conocidos, que lean el texto en forma rápida y digan qué entienden. Luego, que lo hagan una segunda vez, pero ahora con más pausa. 

Si no somos visuales, pedir ayuda
Dice el refrán que sólo hay una oportunidad para causar una primera buena impresión. Si ya se tiene claro qué se va a decir y cómo nos gustaría presentarlo, buscar el modelo que mejor se adapte al proyecto: desde los colores de la tipografía y el fondo de la hoja, hasta el diseño general de la presentación.

Si nuestros talentos no van por el lado visual, hay que pedir ayuda. Si se han destinado cientos de horas a preparar el contenido del plan de negocios, conviene invertir un poco más y buscar la colaboración de un profesional en diseño gráfico.

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