Uno de cada 3 expatriados buscó activamente un trabajo en otro país
Cada vez más individuos buscan proactivamente un nuevo futuro laboral fuera de su país de origen.
Esta es una de las principales conclusiones del último estudio sobre movilidad internacional presentado por la aseguradora de salud Cigna, "Globally Mobile Individuals", que muestra que la mayoría de expatriados (33%) buscaron un puesto que tuviese entre sus condiciones el traslado a otro país.
Ese porcentaje incluso sube en el caso de los destinados a Oriente medio (44%) o Europa (35%).
El resto, tuvieron que marcharse por orden de su empresa (19%), fueron reclutados por una compañía local (15%), encontraron trabajo después de que su pareja fuese destinada a otro país (12%) o consiguieron su empleo gracias a la ayuda de una universidad o escuela de negocios (7%).
Eduardo Pitto, director comercial de Cigna, expuso las principales conclusiones del estudio: "La movilidad internacional es una forma de vida que, ya sea proactivamente elegida o por asignación, es cada vez más corta. Hace una década, ir al extranjero significaba un periodo de tres o cuatro años. Ahora, este puede llegar a durar menos de 12 meses", afirmó.
Son los "Millennials" (jóvenes de entre 25 y 35 años) los que ven más factible que esta migración temporal se convierta en algo permanente.
De acuerdo a los resultados del estudio, realizado a partir de 2003 entrevistas online a empleados expatriados de entre 25 y 59 años (que trabajan en 20 países diferentes de Asia-Pacífico, Oriente Medio, ífrica y Estados Unidos), a la hora de decidir marcharse lo que más les atrajo fue la experiencia internacional que ganarían trabajando en el extranjero (74%), la posibilidad de mejorar su calidad de vida (71%) y la oportunidad de salir de la monotonía y vivir una nueva aventura (70%), tanto a nivel personal como laboral.
Tres de cada cuatro expatriados manifestaron estar felices con su vida actual en el extranjero. ¿Las razones? Han mejorado sus perspectivas laborales (70%) y situación económica (63%) y, según reconocen, tienen acceso a una asistencia sanitaria de calidad (61%).
Estos empleados también valoran haber construido muy buenas relaciones laborales con los compañeros de trabajo (82%), y con los supervisores (73%).
El 64% también afirma tener una carga de trabajo razonable y el 56% destaca la oportunidad de aprender más y crecer laboralmente.
Puntos a mejorar
Aunque los empleados expatriados están satisfechos con la experiencia de trabajar en el extranjero - salarios más altos y otro estilo de vida-, su índice de bienestar es peor que el de la población trabajadora general, con una puntuación de 61,5/100, es decir, 1,8 puntos menor a la de un empleado corriente.
Uno de los aspectos a mejorar, según Cigna, las personas globalmente móviles siguen sin tener una buena situación económica, o al menos no tanto como a ellos les gustaría. Menos de un tercio de los encuestados están satisfechos con este aspecto.
También son negativos en cuanto a sus finanzas futuras: solo el 13% siente que tiene suficiente dinero para la jubilación, y únicamente el 12% asegura disponer de seguridad financiera en caso de inhabilitación laboral.
Otro de los grandes problemas es el tiempo que se dedica a la familia y la preocupación por los seres queridos. De hecho, la evaluación de esta situación es incluso inferior a la de la salud, con un 56,7/100. Y es que únicamente el 28% de los encuestados está satisfecho con el tiempo que pasa con su familia.
Otro de los aspectos a mejorar es la salud. Más de la mitad considera la cobertura del seguro médico como un factor básico en movilidad internacional. Es más, el 15% de los encuestados no cuenta con ninguna cobertura.
La seguridad laboral es otra de las grandes preocupaciones de las personas con movilidad internacional. Y es que uno de cada cinco empleados teme perder su trabajo. La principal razón para esto es que muchos de los empleados expatriados querrían permanecer en su país de destino muchos años más. Este es el caso de los encuestados residentes en EE.UU.: más de la mitad llevan viviendo allí más de siete años y, de estos, el 64% quiere quedarse permanentemente.
Además, un 19% de los empleados expatriados se siente solo, porcentaje que aumenta hasta el 25% el caso de estar soltero o no vivir acompañado. Gran parte de los encuestados, independientemente de su estado civil, confiesan, además, tener problemas para socializar fuera del trabajo.