Lisandro Bril: "Hay lugar para que se creen 15 fondos orientados a la oportunidad de exportar a Europa"

Experto en fondos de riesgo e histórico referente del ecosistema emprendedor, brinda su visión sobre oportunidades que tiene el país en este nuevo esquema
Por Paula Krizanovic
26/08/2019 - 06,21hs
Lisandro Bril: "Hay lugar para que se creen 15 fondos orientados a la oportunidad de exportar a Europa"

Solo con las empresas en las cuales intervino personalmente, el gestor de fondos e inversor argentino Lisandro Bril podría armar el libro más completo de la historia del ecosistema emprendedor argentino.

Fue uno de los primeros inversores ángeles del país, cuando apostó por Amtec, una pequeña empresa que desarrollaba software para compras por Internet desde Santa Fe, cuando todavía no había e-commerce en Argentina. Junto con su socio, Alejandro Etchart, invirtieron entonces 200 mil dólares en un emprendimiento que años después terminó siendo NEORIS, una de las mayores empresas de software de la región.

Despegar, Bonvivir, Gemelo, Technisys son otras de las firmas donde a lo largo de los años estuvieron sus fichas, ya como gestor de fondos de capital de riesgo. También se interesó por el emprendimiento de un joven Marcos Galperin, quien quería "clonar" a eBay desde la Argentina para Latinoamérica.

Días después de que Galperin le presentara esta idea, le golpeó la puerta un tal Wenceslao Casares, para proponerle participar de una empresa de Internet llamada Patagon. Bril era de los pocos en el país que efectivamente invertía en la economía digital que los bancos y otras entidades de financiamiento aún no habían logrado avizorar, y "Wences" necesitaba su ayuda para reclutar al management de la empresa.

Bril propuso ingresar en este negocio a sus socios en la firma de headhunting Spencer Stuart, pero ellos prefirieron perderse aquella apuesta que resultó ser millonaria, y también perdieron a Bril, quien tres meses después decidió dejar la compañía para armar lo que fue la primera iniciativa de venture capital (VC) de gran escala en la Argentina. El fondo Hicks Muse Tate & Furst "compró" su idea y le destinó 20 millones de dólares para invertir en el país.

"Una vez conformado ese fondo, los 200 mil dólares que habíamos puesto con Alejandro como 'angel investors' en Amtec se transformaron en una Serie A de cuatro millones de dólares. En dos años construimos una compañía de 250 programadores de Rosario, Buenos Aires y San Pablo", recordó la leyenda del VC en diálogo con iProfesional. Años después, al asociarse con la mexicana Cemtec, Amtec se transformó en NEORIS, la empresa insigne de desarrollo de software para la economía digital latinoamericana. Bril y Etchart vendieron su parte en 30 millones de dólares.

Bril tiene en su haber varias salidas exitosas. Las más recientes fueron en Grandata, donde vendió su participación en la firma de monetización de datos móviles por 5 millones de dólares (habiéndola comprado en un millón); y Technisys, donde ingresó otro millón en 2009 y el 4 de abril de 2019 vendió multiplicando por 12 y con una tasa de retorno del 27%.

Continuando con la historia desde un punto de vista más institucional, tras un breve paso por el periodismo y luego otro más largo como Head Hunter en Spencer Stuart, este graduado de Harvard Business School también puso la piedra fundacional en la filial local de la consultora Booz Allen Hamilton, y en entidades como Endeavor Argentina, el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) y del Centro de Innovación Tecnológica, Empresarial y Social (CITES) de Grupo Sancor.

Hoy en día, además, participa como consejero en el "board" de seis empresas, y lidera tanto el fondo como la "company builder" AX Ventures.

En su "tiempo libre" este año se dedicó a armar una alianza para hacer scouting de tecnologías en Israel y abrió en ese país las oficinas de Grupo ASSA. Fue además uno de los dos representantes de fondos locales invitado a una conferencia del Silicon Valley Bank en San Francisco en agosto, donde 70 entidades de VC se dieron el lujo de consultarlo sobre el futuro de esta Argentina con un final abierto pero con fecha de definición en octubre.

 

Podría estar haciendo estas mismas tareas desde cualquier otra parte del mundo pero recibió a iProfesional desde su "home office" en avenida Libertador en Buenos Aires. Desde su ventanal se ve el despegue y arribo de aviones de Aeroparque, pero Bril explica por qué quedarse haciendo Venture Capital en Buenos Aires: "Argentina tiene un potencial brutal en todo aquello que emerge de dos canteras científico-tecnológicas; biotecnología aplicada al campo y a la salud por un lado, y por otro todas las derivaciones que surgen de haber tenido el ciclo nuclear completado. Es el único país de América Latina que lo tiene completo con ciencia propia y para la paz".

-¿Pero por qué seguir haciendo inversiones de riesgo a largo plazo cuando en el mismo mercado es tan rentable la "bicicleta" financiera?

-Hay un solo motivo: si querés que tus hijos se queden en su país y tengan un futuro.

-¿Para usted los emprendedores argentinos deben seguir copiando aquellos modelos de negocio ya probados en el mundo y adaptarlos aquí?

-No. Para eso inventamos CITES. Ahora yo invierto exclusivamente en talento argentino que tenga una innovación a nivel global. Eso es inteligencia artificial, biotecnología, etc. También fintech, porque Argentina tiene muy buena reputación en el mundo en esa área, lo mismo que tecnologías para el campo.

Pero ojo, es cierto que hay todavía muchas cosas que se pueden hacer acá de esa manera: ver lo que funciona en el mundo y hacerlo con talento local, que es más económico que el de Alemania, Italia o Suiza. Argentina en sus núcleos urbanos, especialmente en Buenos Aires, es Europa al nivel del talento, pero con otro sistema institucional. No tenemos las instituciones europeas, pero tampoco las chilenas, uruguayas o peruanas. Tenemos las argentinas, que es lo que nos hace tan creativos.

Riesgo y oportunidad

Como si todo esto fuera poco, Bril tuvo también un destacado paso por el sector público, como Subsecretario de Comercio Exterior de la Nación en el Gobierno de Raúl Alfonsín, nada menos que en la etapa de gestación del Mercosur.

Juan Sourrouille era el ministro de Economía y había sido profesor de Bril. Mientras él se encargaba de la macroeconomía, que entraba en una etapa de hiperinflación, un tal Roberto Lavagna, que era secretario de Industria y Comercio Exterior, tenía a Bril a cargo de Relaciones Exteriores y a Beatriz Nofal en Industria. "Ella fue la arquitecta intelectual de la integración intraindustrial", recordó el inversor de VC.

"La idea era que Argentina, que en materia de integración industrial era un mercado cerrado, y en Brasil tenía una pista de aterrizaje para hacer gimnasia competitiva y de ahí salir al mundo", sostvo. 

-¿Hay entonces ahora una nueva oportunidad a través del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea?

-La integración con la UE crea toda una nueva agenda, con una dimensión que tiene algunos ingredientes similares a los de esa discusión con Brasil pero con un mercado de 800 millones; más grande y más rico.

-¿Esa oportunidad se puede desvanecer si Jair Bolsonaro cumple su promesa de salir del Mercosur en caso de que en las elecciones triunfe la oposición?

-En la mayoría de los escenarios que puedan surgir tras las elecciones de octubre, excepto en el caso de que se plantee un equipo económico cerrado a comerciar con el mundo, a la Argentina la veo integrada con Europa sí o sí. Sería mejor que fuéramos juntos como Mercosur, pero sino será cada uno en función de sus intereses nacionales. Desgraciadamente, será juntos o dominados. Si Brasil sale del Mercado Común, se repetirá la historia, como cuando en el siglo XIX los ingleses nos dividieron y Argentina se articuló productivamente con el mundo.

 

De hecho el 22 de agosto, luego de que el gobierno de Bolsonaro mencionara esta posibilidad de salirse del Mercosur si se impone la fórmula de Alberto Fernández y Cristina Fernández, me encontré en privado unos minutos con Fernando Henrique Cardoso, que estuvo de visita en Buenos Aires, durante un almuerzo en el Hotel Alvear. Él además de ser expresidente de Brasil, es un visionario respecto de todo lo que ocurre en América Latina y nos conocemos de mi etapa en el Gobierno del Dr. Alfonsín. Él también está a favor de la integración de Argentina y Brasil. Coincidimos en que la estrategia conveniente para ambos países y ambos pueblos es ir juntos a negociar con el mundo y no por separado

-Todo esto es posible si no avanza la iniciativa de Francia, de oponerse y romper el acuerdo entre los dos bloques. ¿O avanzará de todas maneras?

-Yo creo que en todo caso, nuevamente será juntos o dominados. Iremos Argentina y Brasil a comerciar con el mundo, y será con la Unión Europea y sino lo haremos directamente con el Reino Unido, con Alemania, etc. América del Sur se va a integrar con Europa, sino el mundo quedará "bipolar" entre China y Estados Unidos. 

-¿Qué sectores del ecosistema emprendedor pueden aprovechar el convenio con la UE?

-La oportunidad para todo lo que tenga que ver con alimentos es grande y eso mueve el país. Esa es la Argentina productiva, la que produce dólares, que está conectada con el mundo, que tiene una visión sustentable en lo ambiental e inclusiva en lo político por naturaleza. Para todas las economías regionales es una gran oportunidad. El VC ahí tendría chance si lograra replicar el modelo que implementó por ejemplo Chile para el salmón o los berries. En Chile no había producción de salmón para exportación y hoy exportan 2.000 millones de dólares, porque se creó la infraestructura pensando ese modelo de negocio. Si acá hubiera un "master plan" para nuestras economías regionales, que no hay, con una oficina de planeamiento al nivel del Poder Ejecutivo, podríamos desarrollar el VC a gran escala en la industria de alimentos. La integración con Europa va a generar que haya fondos especializados en nutrir esa posibilidad de exportar del Mercosur al mundo, haciendo pie en Europa.

-¿Y para el sector industrial?

-El PBI de Argentina son 400 billones de dólares. El 17% de eso es industrial. La mitad del producto bruto industrial es Pyme. Según un estudio del CIPPEC y el INSTAL, la mitad de su producción son productos sensibles, que son los que van a tener que competir si se abre el mercado a la UE. Se podría hacer una estrategia de transformación productiva que les permita a las mejores Pymes industriales argentinas entrar en un proceso de integración con Europa de manera competitivamente sustentable. Pero tenés que invertir el 20% de ese producto bruto por año de una manera inteligente y continua durante los próximos cinco años. ¿Cómo se hace eso sin banca de desarrollo, que no tenemos, y sin mercado de capitales? Crear un buen banco de desarrollo, como tiene por ejemplo Singapur, demora unos siete años. Y crear un mercado de capitales tiene un punto de partida que es la confianza en el país. Pero los que menos confían en el país son los propios argentinos.

Entonces, si el próximo gobierno quiere que haya inversiones lo que tiene que hacer es lo mismo que hicimos en el '85 u '88. El gobierno debería crear el mercado. No tengo ninguna duda de que la forma de política económica industrial y productiva para poder invertir esos 3,4 billones de dólares de producto industrial, y que si se puede montar en un año, es una industria de VC con tecnología y 'middle market' de financiamiento a las empresas. Hablé con la gente del IFC y del BID y les interesa. Ellos quieren que esta integración con Europa funcione bien. Hay entidades de Alemania y de España interesadas, y de Gran Bretaña también porque ellos tienen el "Brexit". Hay organismos multilaterales que están interesados en que se creen estos fondos que van a financiar la reestructuración industrial en la Argentina y las actividades con potencial exportador hacia Europa.

-¿Cuán grande puede ser un mercado de VC en Argentina orientado a exportar a Europa?

-Hay lugar para que se creen unos 15 fondos productivos orientados a capturar la oportunidad de negocio de exportar a Europa. Hoy en Argentina no hay ningún fondo todavía con esta tesis de inversión.

-Y en ese contexto, ¿cuáles son sus planes?

-Si abro un nuevo fondo con esta tesis de inversión, será de aquí a tres años. Con todo viento en popa, un fondo de VC no se abre en menos de un año y medio.

-¿La última devaluación no cambia su opinión al respecto?

-La Argentina sigue estando en un muy buen momento posible. Porque somos muy rápidos para darnos cuenta para dónde sopla el viento y adaptarnos. En Argentina los extranjeros quedan paralizados del miedo. Acá no tenemos instituciones, pero gimnasia creativa para ir rápido, tenemos. Yo soy una historia de fracasos, pero no dejo de fracasar sin perder el entusiasmo. Aquí hace falta invertir para poner a la Argentina productiva 4.0 para exportar. Y no lo va a hacer ni la banca de desarrollo, que no existe en el país, ni las instituciones, porque no tenemos. Lo va a hacer la industria de VC con tecnología aplicada a la producción, a los alimentos, las fintech, la salud, todo pensando en el mundo y con Europa de plataforma de aterrizaje.