Quiebra de WeWork: el ascenso, caída e intento de regreso de su cofundador, Adam Neumann

La compañía fundada por Neumann mostró ser una sangría de ingresos durante varios años consecutivos. Cómo está manejando su nueva compañía
10/11/2023 - 09:09hs
Quiebra de WeWork: el ascenso, caída e intento de regreso de su cofundador, Adam Neumann

Finalmente, WeWork, el gigante de los espacios coworking, se declaró en quiebra por no poder hacer frente a su enorme deuda.

Business Insider repasa detalladamente la carrera de su ex-CEO, Adam Neumann, quien tras haber sido removido del liderazgo de la multinacional, intentó volver a la cima con nuevas propuestas y negocios millonarios. 

Quién es Adam Neumann

Adam Neumann, de 43 años, nació en Israel en 1979; sus padres se divorciaron cuando él tenía 7 años y de niño se mudó mucho con su madre. A los 22 años había vivido en 13 casas distintas.

Neumann vivió algún tiempo en un kibutz israelí, uno de los asentamientos comunitarios colectivos del país; fue al colegio cerca de la Franja de Gaza mientras su madre trabajaba como médico en un hospital cercano. Padece dislexia severa y no aprendió a leer ni escribir hasta el tercer año.

Como es habitual para los ciudadanos israelíes, Neumann realizó el servicio militar en Israel después de la escuela primaria, sirviendo en la marina durante 5 años, aunque el servicio obligatorio son solo 3: "Allí conocí a muchos de mis mejores amigos", dijo Neumann a Haaretz en 2017.

Tras dejar el ejército, Neumann se trasladó en 2001 a Nueva York, donde vivió en un apartamento de Tribeca con su hermana Adi; pasó sus primeros días en Nueva York yendo a discotecas y "ligando con todas las chicas de la ciudad", según afirmó él mismo en un discurso de graduación en 2017.

Neumann se matriculó en enero de 2002 en el Baruch College y se especializó en Administración de Empresas. Allí pensó en el concepto de WeLive, en el que se basa WeWork, para un concurso escolar de emprendedores. Sin embargo, entonces la idea fue descartada en la segunda ronda del concurso porque uno de los profesores no creía que Neumann pudiera conseguir la financiación necesaria para "cambiar la vida de la gente".

Quiebra de WeWork: el ascenso, caída e intento de regreso de su cofundador, Adam Neumann

Abandonó la universidad a solo 4 créditos de graduarse; 15 años después, en 2017, tras completar un curso independiente de 4 meses, terminó la carrera y pronunció el discurso de graduación de esa promoción en el Baruch College.

Mientras Neumann estaba en la universidad, trabajó en 2 aventuras empresariales: una idea fallida de zapatos con tacones plegables y ropa de bebé con rodilleras incorporadas llamada Krawlers. Dejó los estudios para dedicarse a la segunda idea y la convirtió en una empresa de ropa para bebés llamada Egg Baby en 2006.

Egg Baby sigue existiendo como empresa de ropa de lujo para bebés, dirigida actualmente por la diseñadora de ropa Suzan Lazar; Neumann ya no participa en Egg Baby, cuya ropa infantil se vende en grandes almacenes de todo el mundo.

La esposa de Adam Neumann

En la universidad, Neumann conoció a su actual esposa, Rebekah Paltrow Neumann, prima de la actriz Gwyneth Paltrow; se casaron en 2009 y tienen 5 hijos.

En su primera cita, Paltrow le dijo a Neumann que era un mentiroso; Neumann atribuye a su mujer el mérito de haberle convencido para dejar de fumar y de decirle que persiguiera sus pasiones en lugar de soñar con ser rico.

Paltrow Neumann fue la fundadora y CEO de WeGrow, un negocio bajo el paraguas de WeWork que dirigía una escuela primaria en Nueva York antes de cerrar en 2019. Según Business Insider, fue también socia fundadora de WeWork, proyecto con el que aprendió que "no hay trabajo demasiado grande o demasiado pequeño para cada persona".

El origen de WeWork

Poco después de lanzar Egg Baby, Neumann conoció al cofundador de WeWork, Miguel McKelvey, a través de un amigo común; al parecer, los dos congeniaron por su formación y su espíritu competitivo, y McKelvey convenció a Neumann para que trasladara las oficinas de Egg Baby al mismo edificio donde trabajaba él en Brooklyn.

WeWork se declaró en bancarrota en Estados Unidos
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Poco después, los dos desarrollaron el concepto de WeWork tras una lluvia de ideas para alquilar oficinas vacías a otras empresas. En 2008 convencieron al casero de su edificio para que les dejara alquilar una planta en otro edificio cercano de Brooklyn, creando así una empresa de coworking respetuosa con el medio ambiente llamada Green Desk.

Finalmente, McKelvey y Neumann decidieron alejarse del proyecto; vendieron su parte de Green Desk a su casero por 3 millones de dólares y abrieron su primer espacio WeWork en 2010 en el barrio neoyorquino de Little Italy.

Bajo la dirección de Neumann como CEO, WeWork se expandió para ofrecer espacios de trabajo en edificios de más de 120 ciudades de casi 40 países; la empresa estaba valorada en más de 40.000 millones de euros.

Uno de los mayores inversores de WeWork es la firma de inversión japonesa SoftBank, que ha invertido más de 10.000 millones de dólares; Neumann ha hablado a Business Insider de su estrecha relación con el CEO de SoftBank, Masayoshi Son, a quien llama "Yoda".

El propio Neumann llegó a acumular una fortuna de más de 3.700 millones de euros en su mejor momento. Tras fundar WeWork, se gastó unos 75 millones de euros en cinco casas, incluidas dos propiedades en Nueva York y una en los Hamptons y, según varios medios, en 2019 compró una casa de 1.200 metros cuadrados en San Francisco, con una habitación en forma de guitarra, valorada en 20 millones.

Neumann también invirtió en varias startups, tanto por su cuenta como con WeWork; sus inversiones incluían un fabricante de piletas con olas, un proveedor de marihuana medicinal y una startup  que vende artículos como agua de coco en polvo infusionada con remolacha y cúrcuma y café con mucha cafeína.

WeWork: el comienzo del fin

Neumann era el mayor accionista individual de WeWork, pero cobró parte de su participación y pidió préstamos; en total, las operaciones de venta y deudas de Neumann ascendieron a 700 millones de dólares.

La empresa presentó una OPV el 14 de agosto de 2019; en dicha presentación, se tuvo acceso por primera vez a la realidad de las finanzas de WeWork, en particular, 1.600 millones de dólares en pérdidas sobre 1.800 millones de dólares en ingresos en 2018.

Adam Neumann intentó volver al ruedo con una startups de alquileres
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Durante 2016, WeWork perdió 429 millones de dólares y tuvo unos ingresos de 436 millones. Al año siguiente, esa pérdida aumentó hasta los 890 millones de dólares sobre unos ingresos de 886 millones. Durante todo el año 2018, WeWork perdió 1.600 millones de dólares sobre 1.800 millones en ingresos.

En los 6 primeros meses de 2019, la firma registró unas pérdidas de 690 millones de dólares sobre 1.500 millones de ingresos.

Sin embargo, junto con la documentación de la OPV de WeWork llegó el escrutinio de su negocio; los archivos mostraron que WeWork pagó a Neumann poco menos de 6 millones de dólares por los derechos de marca de 'we' para el cambio de nombre de la compañía a We Company en enero de 2019; tras las críticas, Neumann devolvió el dinero.

La documentación de la OPV también reveló una serie de posibles conflictos de intereses de Neumann en relación con WeWork; tenía vínculos financieros personales con los edificios de WeWork, y su mujer, Rebekah, figuraba como una de las 3 personas que decidirían al próximo CEO si Neumann no podía seguir dirigiendo la empresa; WeWork limitó su poder eliminando su capacidad para ayudar a elegir al próximo CEO, y también le prohibió a ella y a cualquier miembro de la familia de Neumann formar parte del consejo.

Poco después de la salida a bolsa, un informe reveló que WeWork había sufrido una sangría de directivos de recursos humanos, y algunos señalaron al propio Neumann como el causante; al parecer, criticó a algunos empleados a sus espaldas.

La documentación de la OPV también mostró que Neumann tenía acciones en WeWork con derecho a 20 votos por acción, así como el control mayoritario de la compañía; su poder se limitó en septiembre de 2019, cuando la empresa redujo drásticamente su valoración de más de 40.000 millones de euros a menos de 20.000.

En medio de las críticas, el liderazgo de Neumann en WeWork quedó en entredicho; el consejo de administración de WeWork se reunió en septiembre de 2019 para debatir la posibilidad de destituir a Neumann como CEO, algo que al parecer respaldaba uno de sus máximos defensores, el CEO de SoftBank, Masayoshi Son.

El 24 de septiembre, Neumann anunció que dejaría su cargo de como CEO de WeWork, afirmando en un comunicado que se había convertido en una "distracción"" en las últimas semanas, y que renunciaba en beneficio de la empresa; tomaron el relevo 2 directivos de WeWork (Sebastian Gunningham y Artie Minson), y la empresa retiró su solicitud de salida a bolsa, aplazando oficialmente la operación.

Neumann mantuvo momentáneamente su papel como presidente del consejo de administración de WeWork, pero lo abandonó en octubre de 2019; SoftBank, el mayor inversor de WeWork, recibió el control de la empresa como parte de un plan de rescate de 9.500 millones de dólares: en el acuerdo de compra, SoftBank planeaba proporcionar a Neumann un paquete de salida de 1.700 millones de dólares.

Sin embargo, SoftBank anunció en abril que no seguiría adelante con el rescate de WeWork; había planeado comprar acciones por valor de 3.000 millones de dólares a inversores y empleados (incluidas acciones de Neumann por valor de 970 millones de dólares), pero se echó atrás alegando las "múltiples, nuevas y significativas" investigaciones civiles y penales sobre WeWork.

El regreso de Adam Neuman

Neumann creó una nueva startup en 2022, una empresa de alquiler de viviendas llamada Flow; Andreessen Horowitz invirtió 350 millones de dólares en ella, la mayor inversión individual de la firma hasta la fecha.

Flow fue valorada en 1.000 millones de dólares en 2022  y Neumann gastó más de 1.000 millones el año pasado en la compra de 3.000 viviendas para la startup.

El arrendamiento de propiedades de Neumann a WeWork fue un factor determinante en su caída, por entenderse que tenía intereses personales. Ahora, Flow está operando en las propiedades de Neumann en Atlanta, Nashville, Tennessee, Fort Lauderdale y Miami.

Aunque no está claro cómo funciona exactamente Flow, la startup parece estar centrada en crear comunidad y quiere resolver la escasez de viviendas en EEUU, además de dar a los inquilinos la posibilidad de acumular patrimonio aunque no puedan permitirse una casa.

Marc Andreessen, cofundador de A16z, forma parte del consejo de Flow, y comentó en 2022 que estaba 'inmensamente en contra del desarrollo multifamiliar', en el suburbio en el que vive en Atherton, California.

A16z había invertido anteriormente en FlowCarbon, la startup criptográfica de Neumann para tokenizar créditos de carbono y permitir a los desarrolladores de energías renovables comerciar con esos tokens; en una ronda liderada por A16z, la startup recaudó 32 millones de dólares (30 millones de euros), pero la empresa quedó 'en pausa indefinida' a partir de julio de 2022.

En octubre de 2023 condenó el ataque de Hamás contra Israel y la pérdida de vidas inocentes tanto en Palestina como en Israel durante el conflicto. Menos de un mes antes de que WeWork se declarara en quiebra, Neumann recordaba con cariño al "increíble equipo" de la empresa y afirmaba que era duro ver la lucha de la compañía desde la barrera.

Después de que WeWork se declarara en quiebra el 6 de noviembre, Neumann emitió un comunicado en el que expresaba su decepción por la bancarrota y por el hecho de que la empresa no hubiera sabido "aprovechar un producto que hoy es más relevante que nunca".

"Como cofundador de WeWork y habiendo pasado una década construyendo el negocio con un increíble equipo de personas, la declaración de bancarrota anticipada de la compañía es decepcionante", afirmó Neumann en un comunicado el lunes.

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