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ALERTA

Región por región, los sectores que generan más empleo en Argentina

Economista Jefe del IERAL NEA de la Fundación Mediterránea, trazó el nuevo mapa de las inversiones en Argentina y analizó su impacto directo sobre el
Por Z.L.L
13/05/2026 - 13:56hs
Inversiones generadoras de empleo

El escenario productivo y laboral transita un momento de reconfiguración estructural profunda a lo largo y ancho del territorio nacional, que los expertos caracterizaron como la "Argentina a dos velocidades". Con esto refieren que hay sectores más dinámicos en cuanto actividad, como el de energía y miniería, pero que son los que menos mano de obra demandan, en tanto que los que representan mayores niveles de empleo formal, como el comercio y la industria, están frenados. 

Para entender esta dinámica, un reciente informe elaborado por Gerardo Alonso Schwarz, Economista Jefe del IERAL NEA de la Fundación Mediterránea, trazó el nuevo mapa de las inversiones en Argentina y analizó su impacto directo sobre el empleo y el desarrollo sectorial de cada región.

Anuncios como termómetro económico

De acuerdo con las conclusiones del estudio, la región de la Patagonia lidera el ranking absoluto de inversiones en el país con un total que alcanza los 12.284 millones de dólares. "En esta región, claramente se destacan las provincias de Neuquén y Río Negro a través de distintos proyectos de gran escala de shale oil y gas y de infraestructura asociados a los yacimientos de Vaca Muerta, consolidando a la región como destino de inversiones energéticas", dice el informe firmado por Schwarz.

Este flujo monumental de divisas hacia el sur del territorio se explica por la tracción innegable de los sectores energéticos y extractivos. Las inversiones de esta magnitud obligan a las empresas a requerir mano de obra de manera intensiva, lo que impacta de forma directa en el ecosistema laboral local y modifica rápidamente las condiciones de empleabilidad de los habitantes patagónicos.

Le sigue la región de Cuyo, con anuncios comunicados por empresas en esa zona por 10.146 millones de dólares. San Juan es la gran protagonista, gracias a la reactivación y expansión de la minería de cobre y oro. Mendoza complementa este flujo con inversiones en energía y la modernización de refinerías.

En cuanto al Noroeste Argentino, el documento subrayó el rol protagónico que asume la minería de litio y la extracción de otros minerales críticos. Hay 7.705 millones de dólares de inversión. Dentro del "triángulo del litio" Salta sobresale por varios proyectos productivos, aunque también se destaca la provincia de Catamarca por proyectos mineros, mientras que en Tucumán el motor de las inversiones es la agroindustria.

Al desplazar el análisis por el norte del mapa nacional, el informe detalló cómo cada provincia del Noreste Argentino adapta su perfil a sus propias capacidades operativas y ventajas naturales. Concentran en conjunto unos 2.658 millones de dólares de inversión comprometida. La provincia de Misiones, a modo de ejemplo, aporta a la cifra total nacional mediante la modernización de una planta de celulosa ya existente y la ejecución de proyectos turísticos de alta gama. Estos dos frentes resultan vitales para el mercado laboral misionero, ya que combinan el empleo industrial especializado con la demanda constante de servicios orientados a la hospitalidad.

Por su parte, las provincias de Chaco y Formosa exhiben un enfoque productivo marcadamente distinto. Ambas jurisdicciones concentran sus anuncios de inversión en el desarrollo de parques solares y en la instalación de plantas industriales de menor escala relativa. Estas iniciativas promueven la creación de empleos vinculados a la tecnología verde y a la manufactura liviana, diversificando la matriz laboral de la región.

Sin embargo, Alonso Schwarz planteó un diagnóstico claro respecto a este sector: la actividad en el norte requiere de políticas complementarias urgentes para fomentar el surgimiento de proveedores locales y de servicios anexos que logren ampliar la base laboral. Sin este ecosistema de soporte, el capital minero corre el riesgo de funcionar como una isla y de no generar un verdadero derrame de oportunidades sobre las comunidades aledañas.

La Región Centro, por su parte, se caracteriza por una alta diversificación de los proyectos de inversión, con una inversión total anunciada de 4.894 millones de dólares. En esta región la Provincia de Buenos Aires concentra los montos más altos del bloque, resaltando la producción de fertilizantes y la inversión siderúrgica. En paralelo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) capta inversiones significativas en real estate y tecnología.

El impacto real en el empleo local y las cadenas de valor

Respecto del nivel de empleo que podrían generar estos proyectos, la Fundación Mediterránea relevó los siguientes datos: 

  • Patagonia: 35.564 puestos proyectados (un solo proyecto de gas y petróleo en Neuquén estima la creación de 19.000 puestos de trabajo)
  • Cuyo: 27.575 puestos proyectados (por el sector minero de San Juan y también la industria alimenticia en San Luis).
  • NEA: 13.718 puestos proyectados (forestoindustria en Corrientes y una nueva planta de celulosa que estima crear 13.000 puestos de trabajo).
  • NOA: 11.150 puestos proyectados (minería de litio y minerales críticos).
  • Región Centro: 17.460 puestos proyectados mediante una gran varidad de industrias, que aplican desde servicios, energía, turismo, salud, industria de las comunicaciones, entre otros. 

El gran desafío que el informe de IERAL identificó es que la disparidad en la distribución de inversiones y su impacto en el empleo subraya la necesidad de políticas públicas que complementen los esquemas de incentivos nacionales. "Los datos muestran que las regiones con recursos estratégicos (principalmente energía y minería) han logrado capitalizar la mayor parte de las grandes inversiones, y a partir de este marco surgen desafíos de diferentes características según la estructura productiva y los recursos de cada provincia", describió Schwarz.

El análisis de la Fundación Mediterránea concluyó con una reflexión sobre las tareas pendientes que le esperan a la administración pública en este escenario de transformación. El investigador señaló que el nuevo contexto macroeconómico ya comenzó a cambiar el mapa productivo y de empleo a nivel nacional, y las proyecciones indican que en los próximos años el país verá una consolidación firme de esta tendencia inversora. Para que este ciclo económico logre su máximo potencial social, el documento remarcó que resulta absolutamente necesaria una articulación inteligente entre los tres niveles del Estado. Los gobiernos municipales, las gestiones provinciales y el Estado nacional enfrentan el deber de alinear sus incentivos normativos y fiscales para facilitar el despliegue de las inversiones y garantizar que cada proyecto radicado impulse el empleo genuino en cada rincón del país.

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