• 14/5/2026
ALERTA

Dueña de marca de tapas La Salteña, al borde del colapso: adeudan sueldos y gremio alerta por los empleos

La firma de alimentos atraviesa una profunda crisis financiera que compromete salarios y pone en jaque la fuente de ingreso de cientos de familias
14/05/2026 - 19:22hs
Dueña de marca de tapas La Salteña, al borde del colapso: adeudan sueldos y gremio alerta por los empleos

El Sindicato de Trabajadores de Industrias de la Alimentación (STIA) emitió un duro comunicado en el que responsabiliza directamente a la conducción de la empresa Alijor, ubicada en la localidad bonaerense de Garín, por la agonía financiera que atraviesa la firma, la cual afecta de manera directa a 180 familias que perciben sus haberes de forma parcial y fuera de término desde finales de 2024.

A pesar de ser una empresa con capitales nacionales y dueña de marcas de consumo masivo con demanda estable (como La Salteña, líder en tapas de empanadas, tartas y pastas envasadas), Alijor arrastra un historial de conflictividad que se profundizó en el último año. Para el gremio, la situación actual no es solo consecuencia de la situación económica que atraviesa el país, sino el "resultado acumulado de años de desinversión y decisiones de gestión" que la empresa nunca corrigió, apuntó el gremio en un comunicado de prensa.

Un historial de paros constantes

El conflicto no es nuevo. La planta, que hace una década empleaba a más de 320 personas, achicó su plantilla a casi la mitad. En ese marco, las acciones gremiales del STIA en los últimos dos años reflejan la gravedad del conflicto: 

  • Noviembre 2023: Paro de siete días por atrasos salariales
  • Diciembre 2024: Medida de fuerza por 12 días ante el pago en cuotas
  • Enero 2025: Cese de actividades por dos semanas tras el impago de sueldos, aguinaldo y vacaciones. En este periodo, los propietarios llegaron a amenazar con el cierre definitivo de la planta para amedrentar a los trabajadores, aunque finalmente cedieron y abonaron lo adeudado tras la presión gremial

Actualmente, tras casi 20 audiencias en el Ministerio de Trabajo sin resultados concretos, el sindicato afirma que las vías administrativas tradicionales están agotadas. "Esa realidad no se resuelve con excusas administrativas", sentenciaron desde el Consejo Directivo en el comunicado.

Si bien el sindicato no ignora el impacto del ajuste fiscal, la devaluación y la caída del consumo que afectan a toda la industria, marcan una distinción clara con Alijor. Al producir bienes esenciales, la empresa debería tener una estructura más sólida. El STIA identifica fallas graves en la comercialización, planificación financiera y distribución. "No se puede trasladar el costo de la mala administración al bolsillo del trabajador", sostiene el documento difundido por el gremio de la Alimentación.

Ante esta situación, la organización planteó una salida drástica pero que consideran necesaria para salvar las fuentes de trabajo: la continuidad productiva bajo una nueva administración. Esto implica la posibilidad de una venta de la firma por parte de los actuales dueños o el ingreso de un socio capitalista que aporte no solo fondos, sino un nuevo management que logre normalizar la operación.

Demandas urgentes y plan de lucha

El STIA ratificó en el comunicado que no aceptará "retiros encubiertos ni despidos" y exige tres puntos innegociables para normalizar la situación en Garín:

  • Pago inmediato y total de los haberes adeudados por las vías legales correspondientes
  • Garantía de continuidad laboral para la totalidad de los 180 operarios actuales
  • Creación de una mesa de seguimiento tripartita, integrada por la empresa, el sindicato y el Estado, para supervisar el cumplimiento de cualquier compromiso futuro

El conflicto en Alijor se suma a otros frentes abiertos que el STIA viene gestionando en gigantes del sector como Mondelez, Georgalos y Lamb Weston, en el marco de la crisis que atraviesa la industria alimenticia.