Una empresa argentina despidió a 900 personas y les hizo a todos la misma pregunta: el resultado es desolador
La industria textil es una de las más afectadas desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada: la caída en picada de la producción en las fábricas implicó un achicamiento notable en el empleo registrado en ese rubro.
De acuerdo a FITA, la federación textil, con representación en todo el país, contabilizó 22.000 despidos desde diciembre de 2023. La mitad de esas desvinculaciones se produjeron durante el último año.
En medio de la crisis, en el sector todavía contabilizan 99.000 puestos de trabajo formales. En relación con la eliminación de puestos de trabajo en la industria en general, los textiles representaron uno de cada tres empleos que se perdieron.
En este contexto, uno de los gigantes del sector, la empresa TN&Platex -propiedad de la familia Karagozian-, una textil con presencia histórica en la Argentina, acaba de realizar una encuesta entre los 905 trabajadores despedidos en los últimos meses en sus plantas en distintas provincias.
El objetivo: conocer la realidad de cada uno de ellos tras la desvinculación.
Trabajo perdido: ¿y ahora?
Está claro que el panorama industrial atraviesa uno de sus ciclos más complejos. Y el sector textil, históricamente sensible a los vaivenes del consumo interno y la apertura importadora, se encuentra en el ojo de la tormenta.
Detrás de las planillas de Excel y los reportes de "bajas" hay historias de vida que buscan rearmarse.
Un reciente y revelador informe sobre la situación laboral de trabajadores desvinculados de una empresa industrial líder, con fuerte presencia en el norte del país, permite ponerle números concretos al fenómeno de la reinserción en un mercado laboral que se achica.
En ese gigante textil se registraron 905 despidos en sus plantas distribuidas en seis provincias: cinco del norte y una del centro del país.
Las desvinculaciones se produjeron entre enero de 2025 y mayo de este año.
Radiografía de los despedidos
La encuesta, realizada sobre una muestra de 612 personas (el 68% del total de los echados), arroja resultados que encienden las alarmas.
- Hasta la semana pasada, al momento del relevamiento, más de la mitad de los trabajadores (54%) no había logrado reinsertarse en el mercado laboral
- Para aquellos que sí consiguieron una ocupación, el camino fue mayoritariamente el de cuentapropista o el trabajo independiente (57%), mientras que sólo el 43% logró volver a un esquema de relación de dependencia
- Esto significa que, del total de personas que perdieron su empleo en la fábrica, sólo un escaso 19% (uno de cada cinco) pudo recuperar la estabilidad de un trabajo bajo relación de dependencia. Buena parte de estos operarios son personal calificado, con experiencia y entrenado.
- Uno de los datos más crudos que revela el informe es la calidad del nuevo empleo. El "refugio" en el trabajo independiente es, en rigor, un salto a la precariedad: el 86% de quienes trabajan por su cuenta no se encuentra registrado laboralmente, lo que comúnmente se denomina trabajo "en negro"
- En contraste, entre quienes consiguieron un empleo en relación de dependencia, la informalidad es de apenas el 7%
Brecha de ingresos. Y de edad
La brecha de ingresos también es significativa. Mientras que el 87% de los que consiguieron un nuevo empleo en relación de dependencia percibe haberes iguales o superiores a los de su trabajo anterior, el 77% de los nuevos trabajadores independientes declara ingresos similares o menores.
La edad y la antigüedad en la empresa original aparecen como barreras casi insalvables. El desempleo golpea a los trabajadores con más experiencia: el 72% de quienes tienen entre 50 y 59 años no trabaja, cifra que sube al 82% para los mayores de 60 años.
A su vez, el 67% de los trabajadores que tenían más de 11 años de antigüedad en la textil permanecen hoy desocupados.
El tiempo de búsqueda: una carrera contra el reloj
Para quienes todavía buscan la reinserción laboral, el horizonte parece alejarse. De los 332 desocupados registrados en la encuesta, el 83% busca trabajo activamente.
Sin embargo, la permanencia como desempleado luce prolongada: el 83% de los despedidos lleva más de cuatro meses en esa situación (a su vez, un 50% entre 4 y 6 meses, y un 33% más de seis meses).
Apenas el 17% de los desempleados actuales lleva menos de tres meses buscando una nueva oportunidad.
En cuanto a los sectores donde se produce la reinserción, el informe destaca que los trabajadores independientes se vuelcan masivamente a los servicios (oficios o profesiones) en un 60%, mientras que aquellos que logran mantenerse en relación de dependencia consiguen, en un 42%, ingresar a otras plantas industriales donde aprovechan la experiencia y la capacitación adquirida en el trabajo anterior.
La "vida después del despido" para un obrero industrial hoy no suele ser otra fábrica, sino la supervivencia en la informalidad del sector servicios o en el comercio barrial, dejando en el camino años de capacitación y especialización técnica.