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ALERTA

Creció el autoempleo informal: la radiografía de la UCA sobre el mercado de trabajo en los últimos años

El informe del ODSA alerta sobre el crecimiento del autoempleo precario y cómo la precarización impide mejorar las condiciones de vida
08/07/2026 - 16:25hs
Creció el autoempleo informal: la radiografía de la UCA sobre el mercado de trabajo en los últimos años

El mercado laboral argentino atraviesa una transformación silenciosa pero devastadora. En los últimos dos años, los cambios en la estructura ocupacional no fueron dramáticos. Sin embargo, la dirección es clara: quienes pierden su empleo ya no encuentran trabajo formal.

Entre 2011-2013 y 2023-2025, creció 22% el pasaje desde la desocupación hacia el autoempleo informal. Pasó de 24,1% a 29,5%. En paralelo, las chances de acceder a un puesto registrado cayeron 19%: de 24,1% a 19,6%.

Los datos surgen de un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA. El documento disecciona 15 años de deterioro laboral en el país.

La intensificación de la participación laboral, particularmente desde 2017, se produjo sobre una estructura con limitadas oportunidades de inserción en puestos productivos y regulados. La recomposición posterior a las crisis de 2018-2020 no implicó una recuperación homogénea.

"El mercado de trabajo argentino enfrenta dificultades recurrentes para generar empleos productivos y de calidad", reconoce el estudio. Durante los últimos 15 años, el problema se agravó en un contexto de estancamiento económico.

Baja productividad, inestabilidad macroeconómica y fragmentación regulatoria completaron el combo letal.

Cómo se degradó la movilidad laboral en Argentina

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Cómo cambió el mercado del trabajo en los últimos años

El deterioro no se reflejó en un aumento marcado de la desocupación, como ocurrió en los 90. Esta vez fue distinto: hubo una degradación de las condiciones laborales y salariales.

Los números son contundentes. Entre los trienios 2011-2013 y 2023-2025, se incrementó la proporción de personas que, tras quedar sin empleo, pasaron al autoempleo informal.

El salto fue de 24,1% a 29,5%. En contraste, disminuyó el tránsito desde la desocupación hacia un puesto asalariado formal o en el sector público. Cayó de 24,1% a 19,6%.

Pero hay más. La movilidad desde el trabajo asalariado formal hacia el autoempleo informal también se incrementó. Pasó de 4,8% a 6,2%.

Esto significa que incluso quienes tenían empleo registrado terminaron cayendo en la informalidad.

Por qué la economía argentina no genera empleos de calidad

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La incidencia del segmento precario de empleo

Como telón de fondo, el ODSA advirtió sobre las limitaciones del sistema productivo para conciliar procesos de inversión sostenida y expansión de los sectores intensivos en mano de obra.

Se percibe una alternancia entre dos motores de crecimiento que nunca se encuentran. Por un lado, actividades que generan mucho empleo, con baja productividad y orientadas al mercado interno.

Por otro, sectores de alta rentabilidad ligados a recursos naturales, finanzas o servicios empresariales. Estos tienen escaso impacto directo en la creación de puestos de trabajo.

Uno de los rasgos más destacados del nuevo ciclo es que el crecimiento de la economía convivió con una destrucción neta de empleos registrados. La recuperación del PBI no garantiza, por sí misma, una recomposición equivalente de la ocupación formal.

La principal transformación fue la recomposición del empleo hacia sectores de menor productividad y más desprotegidos. Ello también se traduce en menores niveles de ingresos, particularmente entre los ocupados precarizados.

Quiénes son los más golpeados por la precarización laboral

El sector microinformal es el más afectado. Se trata de un universo heterogéneo que incluye:

  • Patrones/empleadores en microestablecimientos de hasta 5 ocupados
  • Trabajadores por cuenta propia de calificación no-profesional
  • Obreros/empleados en microestablecimientos de hasta 5 ocupados
  • Trabajadoras del servicio doméstico en hogares particulares

En esa línea, se suele hablar de una "uberización" del mercado laboral. Quienes pierden su empleo formal o necesitan complementar sus ingresos recurren al trabajo en plataformas.

El problema es que esos servicios ya comienzan a mostrar signos de saturación. Esto conlleva una disminución de las remuneraciones y los beneficios.

El ODSA ve una reorientación regresiva de las trayectorias y movimientos. Son estrategias de refugio, no de ascenso social.

El informe concluyó que la evolución político-económica-productiva expresa "una desarticulación persistente entre crecimiento, productividad y empleo protegido".

La fragmentación institucional que erosiona la protección laboral

En paralelo, se evidencia una mayor fragmentación institucional. Argentina preservó una normativa protectora para los asalariados. Sin embargo, su efectividad se ha visto erosionada por el alza del autoempleo y del trabajo no registrado.

El retroceso se concentra sobre todo en el segmento microinformal. Pero no se limita a él: también alcanza al sector privado "en blanco".

Los trabajadores formales igualmente presentan una probabilidad relativa 18 veces mayor de ubicarse en el estrato de mayores ingresos. Esto evidencia la brecha abismal entre formalidad e informalidad.

"La movilidad ocupacional reciente no opera como canal de integración o ascenso", indicó el informe. Funciona como ajuste defensivo de los trabajadores que, frente a la insuficiencia de empleos formales, resultan expuestos a mayores riesgos.

Qué políticas podrían revertir el deterioro laboral

Ramiro Robles, investigador del ODSA, analizó posibles soluciones. Planteó que sería importante fortalecer las políticas de coordinación salarial y de determinación del salario mínimo.

También promover la formalización. Pero apuntó que ese proceso no debe entenderse únicamente como una cuestión de registro o de cumplimiento de normas.

Según explicó, una parte importante de ese universo permanece en la informalidad no porque encuentre una ventaja. Es porque sus márgenes de maniobra productivos son muy limitados.

Es necesario priorizar políticas públicas que permitan absorber a una parte de esa población a través del crecimiento económico, con la creación de nuevos empleos de mayor calidad en empresas más dinámicas, sectores más estructurados y con mayor capital.

En cuanto a la reforma laboral, Robles cree que esta busca transformar la regulación del trabajo hacia relaciones más contractuales entre privados.

Pero advirtió: sin resolver obstáculos productivos estructurales, no logrará generar más y mejores empleos por sí sola. El especialista concluyó: "No parece evidente que en el corto plazo la situación del empleo vaya a mejorar".

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